La minera y el Gobierno de Ricardo Quintela acordaron avanzar con la variante que desviará el tránsito pesado del centro de Guandacol, tal cual se planteó a inicios de junio. Ahora se conoció que los trabajos comenzarían antes de febrero de 2027 y demandarían diez meses.
El desarrollo del proyecto minero Vicuña, uno de los emprendimientos de cobre y oro más importantes para el futuro productivo de San Juan, necesita también resolver las diferencias que mantiene con La Rioja por el uso de caminos y el impacto del tránsito asociado a la actividad. En ese escenario, la construcción de la variante de Guandacol aparece como un paso para reducir la conflictividad y avanzar en un esquema de mayor entendimiento entre la compañía y la provincia vecina. El gobernador riojano, Ricardo Quintela, recibió este jueves al director País de Vicuña Corp., José Morea, para avanzar en la planificación de la obra. Según el cronograma informado después del encuentro, la construcción comenzaría antes de febrero de 2027 y tendría un plazo estimado de ejecución de diez meses.
El bypass contempla unos cuatro kilómetros de camino para conectar la Ruta Nacional 40 con la Ruta Provincial 506. Su objetivo es evitar que los camiones y otros vehículos de gran porte vinculados a la minería atraviesen el centro de Guandacol, una situación que generó preocupación entre los habitantes por el ruido, la circulación y los riesgos viales.
Para San Juan, la obra tiene una importancia que excede la mejora de la circulación en esa localidad riojana. Vicuña integra los depósitos de cobre y oro Josemaría y Filo del Sol, ubicados en territorio sanjuanino, y necesita de una infraestructura logística que involucra corredores y servicios de ambas provincias. Por eso, alcanzar acuerdos con La Rioja resulta clave para dar previsibilidad al desarrollo del emprendimiento.
Una obra para responder a los reclamos riojanos
La variante se encuentra en etapa de licitación y uno de los puntos centrales de las conversaciones fue garantizar que empresas, trabajadores y proveedores de La Rioja tengan participación en su ejecución. El Gobierno de Quintela busca que la inversión también genere actividad económica en Guandacol y otras localidades cercanas, como Villa Unión, Villa Castelli y Vinchina.
Desde la compañía, Morea planteó que el bypass forma parte de las inversiones destinadas a fortalecer los accesos y la infraestructura necesaria para Vicuña. También destacó la importancia de incorporar a los actores económicos de las comunidades cercanas a la actividad minera.
El intendente del departamento Felipe Varela, Hugo Páez, puso el acento tanto en la necesidad de resolver los problemas que genera el tránsito pesado en Guandacol como en las expectativas de empleo que despierta la obra. La posibilidad de que empresas riojanas presten servicios de transporte, mantenimiento y provisión de insumos también forma parte de las oportunidades que se buscan desarrollar.
La agenda entre la Provincia y la minera incluye, además, el mantenimiento de la Ruta Provincial 506, los permisos ambientales y las habilitaciones necesarias para avanzar con los trabajos. Son aspectos que La Rioja considera centrales para acompañar el crecimiento de un proyecto cuya logística tiene impacto en su territorio.
El antecedente que tensó la relación
El entendimiento que ahora buscan consolidar tiene como antecedente un conflicto judicial que se produjo en abril de 2026. En ese momento, la Justicia riojana dispuso una medida cautelar que suspendió durante 30 días actividades vinculadas a Vicuña y restringió el tránsito por el camino de Guandacol. El planteo estaba relacionado con la falta de una evaluación ambiental integral ante las autoridades de esa provincia.
Días después, la Justicia hizo lugar a una medida cautelar solicitada por la empresa para garantizar la continuidad operativa del proyecto. La disputa dejó expuestas las diferencias jurisdiccionales alrededor de un emprendimiento que se desarrolla en territorio sanjuanino, pero que utiliza infraestructura riojana para parte de sus operaciones.
La variante de Guandacol puede convertirse en una pieza importante para bajar las tensiones. La obra apunta a dar respuesta a uno de los principales reclamos de los habitantes de la localidad y, al mismo tiempo, a establecer mejores condiciones para que La Rioja participe de los beneficios económicos y laborales asociados a Vicuña. El desafío será transformar los acuerdos anunciados en obras concretas y sostener una coordinación entre ambas provincias y la compañía.
Fuente: Nueva Rioja