En un escenario que vuelve a inyectar ruido político sobre la seguridad jurídica del sector extractivo, Máximo Kirchner lanzó duras críticas contra el RIGI y apuntó directamente contra las operadoras mineras y petroleras que operan en el país.
Durante el cierre del Foro de Agenda Ambiental Latinoamericana celebrado en La Plata, este pasado fin de semana, el dirigente peronista exigió que se implementen auditorías estrictas sobre los proyectos amparados bajo el nuevo paraguas legal, desestimando las advertencias de los líderes provinciales que ven en esta postura un freno a la llegada de capitales.
La asimetría fiscal y el «coloniaje»
El eje central de la exposición de Kirchner fue la presunta desigualdad tributaria que plantea el RIGI frente al empresariado local. Al analizar las ventajas impositivas, cambiarias y aduaneras diseñadas para atraer dólares de largo plazo al sector, el legislador lo definió como un modelo de sumisión económica.
«Una rotisería que venda pastas paga más impuestos a la ganancia que una minera y una petrolera transnacional. Esa Argentina no tiene destino. Diría casi que se le está dando plata a las mineras y a las petroleras para que se lleven el litio, el oro, la plata, el gas, el petróleo. Es casi un estatuto de coloniaje».
En concreto, Kirchner hizo referencia a la alícuota del 25% del Impuesto a las Ganancias que el RIGI garantiza a los grandes inversores, contrastándola con el 35% que tributan históricamente los comercios y pymes argentinas.
Cruce con los gobernadores y el debate por las auditorías
Las declaraciones se producen pocos días después de que gobernadores clave para el mapa minero y energético, como Raúl Jalil (Catamarca) y Alberto Weretilneck (Río Negro), rechazaran la iniciativa del kirchnerismo de auditar las inversiones, argumentando que dichos controles dinamitan la confianza del país en el exterior.
Kirchner utilizó la propia retórica del oficialismo nacional sobre las universidades para exponer una supuesta doble vara. «Se ponen muy nerviosos cuando nos preguntamos el por qué y el para qué del RIGI. Parece que en la Argentina hay que auditar a la Universidad Pública, a las pensiones por discapacidad, a contarle las latas de tomate y los paquetes de polenta a los que no pueden comer, pero a las mineras y a las petroleras no, eso pone en riesgo el futuro del país”, dijo.
Impacto territorial bajo la lupa
Lejos del impacto macroeconómico, el discurso también apuntó a la licencia social de las operadoras en los territorios. Desde la perspectiva del hijo de Cristina Kirchner, la extracción de recursos en la cordillera y la Patagonia no se está traduciendo en desarrollo tangible para las áreas de influencia directa. «Las comunidades que están cerca de los yacimientos y las explotaciones ven mejorar su vida poco y nada. No hay médico, no hay pediatra, no hay un mamógrafo, muchas veces ni siquiera llega la señal del teléfono o internet, a pesar de las enormes y siderales sumas que estas compañías sacan al ritmo que se les antoja«, sentenció.

Para el sector minero, estas declaraciones representan una señal de alerta. Mientras las empresas aceleran la presentación de carpetas técnicas para ingresar al RIGI, buscando consolidar proyectos de cobre en San Juan y de litio en el NOA, la posibilidad de que un sector mayoritario de la oposición busque auditar o revertir estas condiciones en futuros recambios legislativos mantiene encendida la luz de alarma sobre la viabilidad a largo plazo de las inversiones proyectadas.
Por: Extremo Minero
