- En Rosario, se reunirán más de 1.800 compañías proveedoras en un evento organizado por el Ministerio de Economía.
- Estarán Luis Caputo, Diego Santilli y gobernadores.
- El núcleo fabril de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba presiona para evitar los regímenes de compre local de las provincias mineras.
Mientras la industria argentina atraviesa una fuerte caída de actividad y mantiene buena parte de su capacidad productiva ociosa, los grandes proyectos mineros comienzan a definir contratos millonarios para construir sus instalaciones y abastecer sus operaciones.
La posibilidad de transformar esas inversiones en producción y empleo para las empresas nacionales enfrenta, sin embargo, una doble competencia para el núcleo fabril de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba. Por un lado, las leyes de compre local que priorizan a los proveedores de las provincias mineras y los equipos e insumos importados, favorecidos por la apertura económica y los beneficios aduaneros del RIGI.
La disputa tendrá un escenario concreto este jueves en Rosario, donde más de 1.800 empresas proveedoras buscarán negocios con 43 grandes proyectos y firmas compradoras. La primera Ronda de Negocios RIGI, organizada por el Ministerio de Economía de la Nación y el gobierno de Santa Fe, reunirá a gobernadores, industriales y grandes operadoras mineras.
La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 40,2%, el peor registro para un septiembre desde 2016. La construcción también muestra señales de debilidad: según el Indec, la actividad cayó 4,4% interanual en agosto, tras haber retrocedido 4,5% en julio.
La posibilidad de aprovechar esa capacidad productiva abre una disputa entre provincias. San Juan, Salta, Jujuy y Catamarca buscan que las inversiones generen oportunidades prioritariamente para sus empresas y trabajadores. En cambio, distritos industriales como Santa Fe y Córdoba pretenden que sus fabricantes puedan competir por contratos en todo el país, independientemente de dónde se encuentren los yacimientos.
San Juan ofrece un ejemplo de esa tensión. Una encuesta de Poliarquía Consultores mostró que el 80% de los consultados considera que los beneficios del cobre deberían favorecer principalmente a la provincia y el 75% rechaza la llegada de trabajadores de otras jurisdicciones o países. Allí funcionan al menos 24 cámaras y asociaciones de proveedores mineros, algunas de ellas concentradas en los departamentos próximos a los proyectos de cobre.
La provincia aprobó una ley de desarrollo local que plantea como objetivos alcanzar un 80% de empleo sanjuanino y orientar al menos el 60% de las compras hacia empresas provinciales. Salta, Jujuy, Catamarca y Santa Cruz también cuentan con normativas similares, aunque con distintos requisitos y porcentajes. El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, cuestionó las normas como «inconstitucionales» por considerar que pueden limitar la competencia entre proveedores argentinos.
Pero la competencia también llega desde el exterior. “Si vamos a mirar solamente precio, China nos va a ganar siempre”, señaló Matías Baglietto, director de Minetech, una empresa argentina que fabrica equipos para la minería y referente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (Capmin).
En esa comparación, incluyó también a India y a otras economías que, según sostuvo, producen con estándares diferentes. “Queremos ser competitivos con países que tienen reglas similares”, afirmó y pidió que las mineras también trabajen para incorporar proveedores argentinos a su cadena de valor. «Tiene que haber buena voluntad del sector minero también”.
Uno de los casos que mayor malestar generó en San Juan fue el de la firma Vicuña, el gigante de cobre que tiene un RIGI aprobado por US$ 9.700 millones, aunque su desarrollo total podría duplicar esa cifra. La compañía adjudicó un contrato de unos US$ 52 millones para ampliar su campamento: los módulos habitacionales serán fabricados en China, mientras que la santafesina RAFA tendrá a su cargo obras civiles, montaje e instalaciones.
El conflicto llegó al Ministerio de Economía. El 17 de septiembre, Luis Caputo se fotografió con los máximos responsables en Argentina de Vicuña, Rio Tinto y Glencore, tres de las grandes mineras con proyectos vinculados al RIGI. Ese día se anunció la ronda de Rosario y el ministro puso el foco en la participación de proveedores argentinos en las inversiones.
En ese contexto, Rio Tinto encargó a sus equipos un relevamiento de las compras y contrataciones comprometidas en el país. La compañía contabilizó más de US$ 1.800 millones entre compras realizadas y nuevos compromisos con proveedores y precisó que el 79% del valor de las órdenes de compra de sus operaciones durante 2025/2026 correspondió a empresas nacionales.
La ronda reunirá a los gobernadores de las principales provincias mineras, junto con mandatarios de distritos industriales. La apertura estará a cargo del gobernador Maximiliano Pullaro, el ministro Caputo y el jefe de gabinete Diego Santilli. Además de las reuniones comerciales, habrá asistencia técnica del INTI y espacios de financiamiento para pymes.
La agenda también incluye una segunda reunión de la Mesa Federal Minera, que reúne a Nación, provincias, empresas y sindicatos. Su primer encuentro fue el 7 de mayo, Día de la Minería, en San Juan, con la presencia de Karina Milei. Desde entonces no había vuelto a sesionar y ahora la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) aprovechó la convocatoria de Rosario para reabrir la discusión sobre el desarrollo de proveedores y las preferencias de contratación local