Guillermo Pérez Luque
El uso de drones para arrear guanacos silvestres comienza a ser evaluado en Santa Cruz. El Consejo Agrario Provincial (CAP) realizó una primera experiencia en un establecimiento rural cercano a Puerto San Julián, con el objetivo de determinar si estas herramientas tecnológicas pueden facilitar una de las tareas más complejas del Plan Provincial de Manejo del Guanaco: reunir y conducir a los animales hacia sectores de encierre.
La prueba se desarrolló en la Estancia Cerro Bombero, con la participación de Santiago Behr, un piloto especializado que viajó desde Trelew con dos drones para realizar los ensayos.
La iniciativa surgió de contactos establecidos en julio pasado, durante la Exposición Rural de Palermo, cuando representantes del organismo provincial comenzaron a explorar la posibilidad de incorporar tecnologías utilizadas en otras actividades agropecuarias al manejo de fauna silvestre.
La jornada fue coordinada por la vocal del CAP, Ariela Aristizábal, y contó con la participación de funcionarios del organismo, técnicos y representantes de establecimientos rurales. Alrededor de 40 personas siguieron la actividad, tanto presencialmente como de manera virtual.
También participaron FIAS y el Instituto de Promoción de la Ganadería de Santa Cruz (IPG), que contribuyó al financiamiento de la experiencia.
De contar guanacos a intentar arrearlos
Los drones ya tienen antecedentes de utilización para el estudio de poblaciones de guanacos en la Patagonia, aunque hasta ahora sus aplicaciones conocidas estuvieron principalmente vinculadas con el relevamiento y conteo de ejemplares.
Santiago Behr participó durante su trabajo en el INTA en experiencias de censado de guanacos, utilizando imágenes aéreas de alta resolución obtenidas mediante aeronaves no tripuladas.
En esta oportunidad, el desafío fue diferente: evaluar si los drones pueden servir para orientar el desplazamiento de animales silvestres y facilitar su conducción hacia los corrales de encierre.
Según informó el CAP, la experiencia permitió comenzar a analizar las posibilidades de esta tecnología y la necesidad de adaptar tanto los equipos como los procedimientos a las características de los establecimientos rurales de Santa Cruz.
El organismo no difundió resultados concretos sobre la cantidad de animales movilizados, la efectividad del procedimiento ni si se logró completar algún encierre mediante los drones. Por lo tanto, todavía se trata de una alternativa en evaluación.
Behr manifestó su interés en continuar los ensayos con diferentes equipos y procedimientos. Está prevista una nueva visita durante la primera semana de febrero de 2027.
Una posible respuesta a la falta de personal especializado
La búsqueda de nuevas herramientas tiene relación con una de las principales dificultades que enfrenta el Plan de Manejo del Guanaco en Santa Cruz: la disponibilidad de trabajadores capacitados para realizar encierres a campo.
Como informó Ahora Calafate, durante 2025 se registró el aprovechamiento de 10.294 guanacos, de los cuales 10.072 correspondieron a la modalidad de arreo, encierre y traslado a plantas de faena.
Al evaluar los resultados de ese primer año, el CAP identificó la escasez de personal especializado como uno de los principales obstáculos para ampliar las operaciones.
En enero de 2026, el entonces vocal director del organismo, Emilio Rivera, explicó en una entrevista con FM Dimensión que la provincia aspiraba a duplicar el volumen de aprovechamiento durante el año, aunque reconoció las dificultades operativas.
“El problema está en la escasez de operadores de fauna capacitados para los encierres a campo. No es fácil formarlos”, señaló en aquella oportunidad.
En ese contexto, la utilización de drones aparece como una herramienta que podría complementar el trabajo de los equipos que tradicionalmente realizan las tareas de arreo. Sin embargo, todavía no hay información técnica que permita determinar si su incorporación reduciría los tiempos, los costos o la cantidad de personal necesario.
Qué dicen las investigaciones científicas
El uso de drones sobre poblaciones de guanacos también ha sido objeto de investigaciones del CONICET.
Científicas del INIBIOMA y del IADIZA realizaron experiencias en Mendoza y Neuquén para evaluar la precisión de los conteos aéreos y las respuestas de los animales frente a diferentes alturas y velocidades de vuelo.
Entre sus conclusiones encontraron que el tamaño de los grupos influye en la reacción de los guanacos ante la presencia de drones. Los grupos más numerosos tienden a reaccionar a mayores distancias que los ejemplares solitarios.
Estos antecedentes muestran que la tecnología puede resultar útil para el monitoreo, pero también que su utilización provoca respuestas de comportamiento que deben ser consideradas.
En el caso de los encierres, donde precisamente se busca orientar el movimiento de los animales, será importante evaluar tanto la eficacia del procedimiento como sus posibles efectos sobre el bienestar de la fauna.
Por ahora, la experiencia realizada en Cerro Bombero representa un primer paso para determinar si los drones pueden convertirse en una herramienta complementaria para el manejo de guanacos en Santa Cruz. Los próximos ensayos permitirán avanzar en esa evaluación.
