En Argentina, tener acciones en una mina no equivale a controlar su producción: esa diferencia cambia cómo se mide el peso chino.
Un análisis de la consultora chilena Plusmining revela que la presencia efectiva del capital chino en los proyectos mineros argentinos es menor a lo estimado. Sin embargo, las inversiones pendientes de aprobación podrían aumentar su participación hasta el 22,3%, en medio de la competencia internacional por los minerales críticos.
La participación de China en la minería argentina alcanza el 9,2% de las inversiones aprobadas bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), una proporción considerablemente inferior al peso que habitualmente se atribuye al capital asiático en la industria extractiva del país. La cifra surge de un análisis de la consultora chilena Plusmining, que examinó las estructuras de propiedad de los proyectos y calculó la inversión correspondiente a los accionistas chinos.
El resultado introduce una distinción relevante en el debate sobre la influencia de Beijing en los recursos minerales de Argentina. Aunque empresas chinas participan en importantes desarrollos de litio y oro, su presencia accionaria no equivale necesariamente al control de la totalidad de las inversiones ni de la futura producción.
La diferencia cobra especial importancia en momentos en que Argentina busca atraer capital extranjero para desarrollar sus reservas minerales, mientras Estados Unidos y China intensifican su competencia por el abastecimiento de litio, cobre y otros materiales estratégicos.
Inversiones mineras por US$21.200 millones bajo el RIGI
Al 1 de octubre de 2026, Argentina había aprobado 23 proyectos bajo el RIGI, con inversiones comprometidas por aproximadamente US$49.800 millones.
De ese total, 12 iniciativas correspondían al sector minero, con inversiones estimadas en US$21.200 millones