Fenómeno de El Niño | Ituzaingó se quedó sin playas por la crecida del Paraná y aumenta la preocupación por la temporada de verano

Fenómeno de El Niño | Ituzaingó se quedó sin playas por la crecida del Paraná y aumenta la preocupación por la temporada de verano

La crecida del río Paraná dejó bajo agua a playas de Ituzaingó, uno de los destinos de verano más elegidos en la región, y mantiene en alerta a la localidad correntina por el avance sobre la costa, las familias afectadas y la incertidumbre sobre cuándo podrán recuperarse los balnearios de cara a la temporada turística.

El avance del río Paraná cubrió los principales sectores de playa de la localidad correntina de Ituzaingó, uno de los destinos turísticos más elegidos de la región durante los meses de calor. La creciente también alcanzó muelles, bajadas costeras y zonas de pesca, mientras las autoridades mantienen los operativos de prevención y asistencia a las familias afectadas.

 

Con el nivel del agua por encima de la cota de evacuación y nuevas subas registradas durante la semana, la evolución del río será determinante para saber cuándo podrán recuperarse los balnearios y en qué condiciones comenzará la próxima temporada turística.

El jueves 15, el río llegó a los 4,70 metros en Ituzaingó, mientras que este viernes 16, registraba, a las 16.00 horas, 4,85 metros, y seguía creciendo, según datos de la Prefectura Naval Argentina. Allí, el nivel de evacuación está establecido en 4 metros, por lo que ya fue sobrepasado ampliamente.

El panorama representa un fuerte contraste con el paisaje habitual de la localidad correntina, que cada verano recibe a visitantes de distintos puntos de Corrientes, de Misiones y de otras regiones del país. Sus extensas playas de arena, la posibilidad de practicar actividades náuticas y la cercanía con Posadas convierten a Ituzaingó en una alternativa frecuente para escapadas de fin de semana y vacaciones. Ahora, el agua avanzó sobre sectores que suelen concentrar buena parte de la actividad recreativa.

En ese sentido, quedaron sumergidos la playa Soró, sectores próximos al barrio Mil Viviendas, la bajada de la calle 7, carrizales, muelles y zonas de pesca como La Escala. Así, el impacto no se limita a zona de playas, sino que alcanza distintos puntos de la costa utilizados por pescadores, navegantes y prestadores de servicios.

En estas condiciones, no se trata solamente de esperar que el río baje para recuperar la superficie de arena. También será necesario evaluar el estado de las instalaciones, los accesos y las estructuras afectadas por la corriente. La recuperación de los balnearios dependerá de la magnitud de los daños y de la evolución hidrológica, por lo que todavía no es posible establecer una fecha concreta para la vuelta a las condiciones habituales de uso.

Incertidumbre sobre cómo seguirá

En este contexto, el futuro inmediato de las playas de Ituzaingó dependerá del comportamiento del Paraná y de las maniobras que deba mantener Yacyretá para administrar los caudales que ingresan al embalse.

El retroceso del agua será el primer paso para recuperar los espacios turísticos, pero después habrá que revisar los daños y acondicionar los sectores que vuelvan a quedar expuestos.

Para los misioneros que eligen Ituzaingó como destino de verano, la principal incógnita es cuánto tiempo permanecerán cubiertas las playas y si la localidad podrá recuperar sus atractivos antes de los meses de mayor movimiento turístico. En ese sentido, crece la preocupación de quienes desarrollan actividades comerciales vinculadas a la actividad turística y recreativa en esa localidad, con sus playas como imán.

En los últimos años, Ituzaingó recibió en promedio  cerca de medio millón de turistas durante la temporada de verano, registrando picos de ocupación alojativa del 100% en enero y la primera quincena de febrero, lo que refleja el impacto que podría tener la situación si las playas de la localidad siguieran bajo agua durante el verano.

Evacuaciones

Más allá de las playas, por ahora la prioridad está puesta en la seguridad de la población, la asistencia a las familias afectadas y el seguimiento de una creciente que ya alteró de manera significativa el paisaje costero de una de las localidades turísticas más importantes de Corrientes.

En ese sentido, la emergencia se extiende a las familias que viven en las zonas ribereñas, ya que en Ituzaingó hay 19 personas evacuadas, pertenecientes a cuatro familias. Los afectados fueron alojados en viviendas de familiares, en la capilla de Isla Apipé Chico y en el albergue del Club San Martín.

La situación de Ituzaingó se vincula además con lo que sucede en la cercana Isla Apipé, donde el avance del agua obligó a desplegar un operativo de evacuación y asistencia de mayor magnitud. En ese contexto, más de quince familias, equivalentes a unas 40 personas, fueron evacuadas. Buena parte de las familias encontró alojamiento en casas de parientes y otras pudieron permanecer temporalmente en viviendas de fin de semana cuyos propietarios autorizaron su utilización.

Productores afectados y plan de contingencia

Por otra parte, al menos diez productores resultaron afectados directamente por la inundación. La actividad ganadera también enfrenta complicaciones. Las pasturas de las zonas bajas quedaron expuestas al avance del Paraná y los productores debieron trasladar animales hacia terrenos más altos.

Las tareas incluyeron el movimiento de ganado vacuno y de animales menores, como cabras, ovejas y cerdos, desde sectores de la isla hacia la costa de Ituzaingó. Las dificultades para acceder a determinados lugares por caminos internos anegados agregan complejidad a los operativos.

Por otra parte, ante el avance del río, la Prefectura Naval Argentina activó el Plan ante Inundaciones en Ituzaingó, en el marco de la alerta hidrológica emitida por la Entidad Binacional Yacyretá. Los efectivos realizan patrullajes preventivos en coordinación con la Agencia Federal de Emergencias y recomendaron a la población mantenerse alejada de la costa, evitar el ingreso a las playas inundadas y extremar las precauciones con las embarcaciones y los muelles flotantes.

Detrás de la crecida se encuentra el incremento de los caudales que llegan al embalse de Yacyretá, impulsado por las precipitaciones en las altas cuencas, especialmente en el sur de Brasil.

La situación no es exclusiva de Ituzaingó. En Itatí, el Paraná superó la línea de la costanera y avanzó sobre paradores y playas, mientras que en Paso de la Patria las autoridades trabajaban sobre la infraestructura costera ante la suba del río. En la ciudad de Corrientes, la creciente también obligó a cerrar balnearios. El Litoral informó este viernes 16 que ya eran tres las playas municipales inhabilitadas en la capital provincial: Islas Malvinas I y II y Molina Punta.

Inundaciones en Itatí, este viernes.

En el conjunto de la provincia de Corrientes, el número de personas evacuadas y autoevacuadas aumentó de 108 a 222 en apenas 24 horas, según el relevamiento de Defensa Civil. De ese total, 151 personas están evacuadas en refugios, y otras 71 abandonaron sus hogares por sus propios medios para alojarse con familiares o amigos. Estos datos incluyen afectados por las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay.

La dimensión regional también quedó expuesta por la situación de Ayolas, en Paraguay, ubicada frente a Ituzaingó, donde más de 2.000 personas abandonaron sus hogares en esa ciudad, debido a la inundación y a que el Paraná había alcanzado su nivel más alto allí en más de cuatro décadas, según declaraciones del intendente local.

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