Hermann Rodolfo Karsten lideró una inversión de US$2,5 millones en San Juan y marcó lo que necesitará la provincia.
Por Lucas Laciar
Hermann Rodolfo Karsten, líder del grupo empresario familiar argentino, Krstec.SA que emplea a 1.500 personas, encabezó una inversión de US$2,5 millones en GeominLab, el laboratorio geoquímico y metalúrgico inaugurado en el Parque Industrial de Pocito. El empresario destacó el potencial minero de San Juan, pero advirtió que la provincia deberá prepararse para atender la demanda de infraestructura, servicios y empleo que traerán los grandes proyectos.
“San Juan va a concitar la atención de todo el público porque va a haber que proveerle de todas las cosas que San Juan antes no requirió y que hoy va a requerir masivamente: todo el problema logístico, el mantenimiento de las rutas, darle de comer a la gente a las minas arriba, hacer los sistemas de salud, pensar en la educación”, sostuvo Karsten en una entrevista con DIARIO HUARPE.
El riesgo de repetir los problemas de Vaca Muerta
Karsten planteó que el crecimiento de la minería debe ir acompañado por infraestructura y servicios para evitar que el desarrollo económico genere problemas sociales en las comunidades. Para ilustrarlo, comparó lo que pasa en Añelo en Vaca Muerta.
“Si uno quiere hacer la Argentina grande, tiene que mirar de que no se nos repita en San Juan, Mendoza o en Catamarca lo de Añelo donde el intendente tuvo que decir ‘no me traigan familias porque no hay servicios’. Lo que tendríamos que pedir es por favor ‘tráiganme familias’, que se desarrollen acá, que estudien acá, que tengan sus escuelas, que tengan su salud”, afirmó.
Su planteo apunta a uno de los desafíos que enfrenta San Juan ante el avance de los proyectos de cobre: que la llegada de inversiones y trabajadores también impulse el desarrollo de proveedores, la infraestructura pública y los servicios necesarios para sostener el crecimiento de la población.
De los talleres a una inversión en San Juan
Durante la inauguración de GeominLab, Karsten también repasó la historia de su familia. Sus padres, una docente y un empleado bancario, les dejaron a él y a su hermano Cristian “un patrimonio gigantesco: educación, formalidad, respeto, proyecto, visión de futuro, ganas de progresar”.
Tras la muerte de su padre, cuando tenía 40 años, ambos hermanos comenzaron a trabajar a los 13 y 14 años en talleres y herrerías mientras estudiaban en la escuela industrial. Con el tiempo, construyeron un grupo empresario con actividades en tecnología electrónica, energía solar, forestoindustria, farmacéutica y salud.
“Aprendimos de una sociedad que nos enseñó a tender la mano”, recordó Karsten, quien vinculó el crecimiento empresarial con el desarrollo de las comunidades. “No conseguimos el crecimiento individual si no estamos integrados al crecimiento de una comunidad que nos integra y a la que nosotros integramos”, expresó.
La inversión en GeominLab surgió a partir del proyecto impulsado por el ingeniero Gustavo Zabala y su esposa, Marisa Martínez, que sumó a la familia Karsten como inversora. El empresario también señaló que analiza oportunidades en otros rubros de San Juan, entre ellos el de alimentos.
Además de la inversión en GeominLab, Karsten adelantó que el grupo analiza ingresar al rubro alimenticio en San Juan. “Estamos pensando sobre todo en el rubro alimentos. La diversificación de nuestro grupo nos lleva a distintos sectores”, explicó el empresario, quien señaló que la búsqueda de nuevas oportunidades forma parte de la estrategia de crecimiento de la compañía