Durante un encuentro sectorial en Jujuy, representantes de Salta, Jujuy y Catamarca advirtieron sobre las deficiencias de infraestructura que afectan la competitividad minera y pidieron fortalecer a los proveedores regionales.
Uno de los planteos centrales estuvo relacionado con la situación de los ramales C14 y C15 del ferrocarril Belgrano Cargas, cuya recuperación permitiría ampliar las alternativas de transporte para las operaciones mineras y reducir la dependencia del traslado de cargas por carretera.
El presidente de la Cámara de Minería de Salta, Juan Martín Gilly, advirtió que estos ramales no fueron incorporados entre las inversiones obligatorias previstas para los futuros operadores ferroviarios, en el marco del proceso de privatización del Belgrano Cargas.
La situación adquiere especial relevancia para los proyectos de litio y cobre que se desarrollan en la Puna, donde el transporte de insumos, equipos y producción representa un componente importante de los costos operativos.
En particular, el ramal C14 constituye una conexión estratégica hacia Chile a través del paso de Socompa, con potencial para facilitar el movimiento de cargas mineras hacia los puertos del Pacífico. Sin embargo, su aprovechamiento futuro está condicionado tanto a la recuperación de la infraestructura ferroviaria como a la concreción de los proyectos mineros previstos en la región.
El ramal C15, por su parte, ofrece una alternativa logística para actividades productivas que ya generan cargas y que actualmente dependen en gran medida del transporte automotor. La recuperación de este corredor permitiría diversificar las opciones de transporte y disminuir la presión sobre la infraestructura vial utilizada para movilizar mercaderías.
Durante el encuentro también se analizaron las dificultades que enfrentan las empresas proveedoras para integrarse a las cadenas de valor de los proyectos mineros. El representante de la Cámara Minera de Catamarca, Abás Tanus Mafud, señaló que las deficiencias de infraestructura generan sobrecostos para las empresas regionales, lo que afecta su capacidad para competir en las contrataciones de las grandes operadoras.
Otro de los problemas identificados fue la disponibilidad de profesionales especializados. Según indicó Mafud, Catamarca registra un déficit de entre el 30% y el 40% de ingenieros vinculados con la actividad minera, una situación que plantea la necesidad de ampliar la oferta de formación técnica y universitaria.
Los representantes sectoriales coincidieron en que el crecimiento de la minería del NOA requiere inversiones en infraestructura y una mayor articulación entre empresas, instituciones educativas y gobiernos provinciales para desarrollar capacidades locales.
Los planteos se producen en un contexto de expansión de proyectos de litio y cobre en las tres provincias, que demandarán servicios logísticos, proveedores especializados y personal técnico durante sus etapas de construcción y operación