Mario “Baby” Quintar explicó el planteo que Fiambalá llevó a la Cámara de Diputados para ser incorporada al proyecto de Zona Franca y, al mismo tiempo, cuestionó que las obras realizadas en Santa Rosa, Tinogasta, sean utilizadas como argumento para sostener esa localización.

El exsenador provincial señaló que el pedido de Fiambalá no apunta a desplazar a Tinogasta, sino a incorporar a la ciudad mediante una extensión de la Zona Franca, una alternativa que, según explicó, fue analizada con autoridades nacionales responsables del régimen.

“Extensión es un término técnico”, explicó Quintar. Según detalló, esa figura permite que, a pedido de la Provincia y con autorización de Nación, pueda habilitarse otro espacio dentro del mismo territorio provincial. En ese sentido, sostuvo que la extensión tendría las características propias de una Zona Franca y podría desarrollar actividades comerciales, industriales y de depósito fiscal.

Para Fiambalá, el objetivo es que esa extensión tenga principalmente un perfil industrial, orientado al procesamiento y la transformación de materiales provenientes de los proyectos mineros que se encuentran en el departamento.

Quintar destacó que la situación actual de Fiambalá es diferente de la existente cuando Catamarca adhirió al régimen de Zonas Francas. Recordó que la ley nacional fue sancionada en 1994 y que la Provincia firmó el convenio en 1995, cuando todavía no se había desarrollado el turismo ni la actividad minera que hoy caracterizan a la zona.

“Hoy es otra la situación”, sostuvo. En ese contexto, mencionó el parque industrial de Fiambalá, que, según indicó, cuenta con unas 700 hectáreas, con unas 400 disponibles, además de la presencia de actividad minera.

El dirigente también cuestionó uno de los argumentos utilizados para defender la localización en Santa Rosa: las obras que ya se habrían realizado en ese sector.

Quintar citó el artículo 20 de la Ley 24.331 y señaló que entre las obligaciones del concesionario de una Zona Franca se encuentra la ejecución de las obras de infraestructura y las conexiones de servicios básicos necesarias para su funcionamiento. La normativa establece, además, que la explotación de las Zonas Francas será de carácter privado o mixto y que la concesión se adjudica mediante licitación. Ley 24.331 – Régimen de Zonas Francas

A partir de esa interpretación, cuestionó que se presenten como una ventaja obras ejecutadas antes de la concesión.

“Si hay obras que se han hecho, para mí significa malversación de fondos”, afirmó.

Quintar sostuvo que la discusión sobre las obras debe analizarse teniendo en cuenta quién tendrá a su cargo la explotación de la Zona Franca y cuáles son las obligaciones que establece la legislación para ese concesionario.

Otro de los puntos planteados por el exsenador fue la necesidad de fortalecer la presencia aduanera en Fiambalá. En ese sentido, vinculó el reclamo con el tránsito de cargas por el Paso de San Francisco y con la ubicación del parque industrial de la ciudad.

Según relató, durante las gestiones realizadas ante autoridades nacionales también se planteó la posibilidad de contar con una operatoria aduanera en el parque industrial, una cuestión que, a su entender, permitiría acompañar el movimiento vinculado con la actividad minera y el corredor internacional.

El planteo sobre la extensión deberá continuar ahora en la Legislatura. Quintar indicó que la comisión que analiza el proyecto trataría las modificaciones y que, si Diputados incorpora cambios, el texto deberá regresar al Senado para su ratificación.

La propuesta de Fiambalá, de este modo, busca que la discusión sobre la Zona Franca no quede limitada a la definición de una única sede, sino que contemple una extensión con un perfil industrial propio, vinculada con las actividades que actualmente se desarrollan en el departamento.

En ese marco, destacó la disponibilidad de tierras del parque industrial de Fiambalá y la presencia de actividad minera. Según indicó, el predio cuenta con unas 700 hectáreas, de las cuales alrededor de 400 estarían disponibles, y actualmente una empresa minera ya desarrolla actividades en el lugar.

Uno de los principales cuestionamientos de Quintar estuvo dirigido a las obras que se mencionan como un avance para la instalación de la Zona Franca en Santa Rosa. Citó el artículo 20 de la Ley 24.331, que establece entre las obligaciones del concesionario realizar las obras de infraestructura y las conexiones de servicios básicos necesarias para el funcionamiento de la Zona Franca. La misma norma establece que la explotación será de carácter privado o mixto y que la concesión se adjudica mediante licitación.

A partir de esa interpretación, Quintar cuestionó que se hayan realizado previamente determinadas obras que, según su planteo, deberían formar parte de las obligaciones del futuro concesionario.

“Si hay obras que se han hecho, para mí significa malversación de fondos”, afirmó.

El exsenador aclaró así su objeción al argumento de que Santa Rosa tendría una ventaja por contar con infraestructura ya ejecutada. La discusión, en este punto, no se refiere a las empresas que posteriormente podrían instalarse en la Zona Franca, sino a las obligaciones que la legislación asigna al concesionario que tendrá a su cargo su explotación.

Quintar también puso el foco en la cuestión aduanera. Sostuvo que, por el ingreso de camiones desde Chile a través del Paso de San Francisco y por la ubicación del parque industrial de Fiambalá, considera necesario que la operatoria aduanera tenga presencia en esa ciudad.

Además, recordó que Fiambalá ya cuenta con un parque industrial y con actividad minera, y sostuvo que estas condiciones hacen que el escenario sea diferente al de 1995, cuando el primer proceso para poner en marcha la Zona Franca no logró atraer inversiones.

El planteo de Fiambalá será tratado en la Legislatura. Quintar señaló que la comisión correspondiente analizaría el proyecto esta semana y que, si Diputados introduce modificaciones para incorporar la extensión, el texto deberá regresar al Senado para su ratificación.

“Nosotros queremos que Fiambalá tenga la posibilidad”, resumió Quintar, al defender una alternativa que permita avanzar con la Zona Franca y, al mismo tiempo, incorporar a Fiambalá al esquema mediante una extensión