El Gobierno provincial toma a Neuquén y el desarrollo de Vaca Muerta como referencia para anticipar el impacto demográfico que podría generar la expansión minera. Viviendas, servicios, caminos y alquileres aparecen entre los principales desafíos.
El desarrollo de la minería metalífera podría provocar en San Juan una transformación económica y demográfica de gran magnitud durante los próximos años. Desde el Gobierno provincial observan lo ocurrido en Neuquén a partir del crecimiento de Vaca Muerta como un antecedente concreto para anticipar lo que podría suceder en territorio sanjuanino.
Alfredo Aciar, secretario de Coordinación para el Desarrollo Económico, explicó que la experiencia neuquina permite dimensionar el movimiento que puede generar una actividad productiva de semejante escala. Según señaló, actualmente unas 82 personas por día llegan a Neuquén desde otras provincias para radicarse atraídas por las oportunidades laborales vinculadas al sector hidrocarburífero.
Para el funcionario, un proceso similar podría darse en San Juan cuando avancen los grandes proyectos de cobre, aunque con una diferencia: los emprendimientos mineros tienen tiempos de inversión y puesta en marcha más prolongados.
La expectativa oficial no se limita a la creación de puestos de trabajo directamente vinculados con las minas. El crecimiento de la actividad también podría provocar la llegada de comercios, empresas de servicios, franquicias y proveedores que busquen instalarse en la provincia para abastecer la nueva demanda.
Una economía que podría multiplicarse
Uno de los principales factores detrás de estas previsiones es el volumen de inversiones que se espera para San Juan a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Aciar indicó que, de los aproximadamente 100.000 millones de dólares que el régimen habría comprometido para distintos proyectos en Argentina, unos 30.000 millones tendrían como destino San Juan. El funcionario comparó esa cifra con el Producto Bruto provincial, estimado en torno a los 7.000 millones de dólares, para dimensionar el impacto potencial que tendría semejante ingreso de capitales.
En ese escenario, la provincia debería afrontar no solamente una expansión de la actividad económica, sino también un incremento considerable de la demanda habitacional, energética, hídrica y de servicios.
Una población que podría llegar a 1,4 millones
Las proyecciones que manejan a nivel nacional contemplan un escenario de fuerte aumento de habitantes en San Juan durante las próximas dos décadas.
De acuerdo con lo expresado por Aciar, la provincia podría alcanzar aproximadamente 1,4 millones de habitantes dentro de 20 años, frente a los cerca de 850.000 residentes actuales. Esto representaría un incremento cercano al 80%.
El cambio implicaría una presión significativa sobre recursos y servicios esenciales, entre ellos el abastecimiento de agua y energía, la construcción de viviendas, los sistemas de transporte y la infraestructura urbana.
El funcionario destacó que el Estado provincial ya comenzó a contemplar este escenario mediante obras y búsqueda de financiamiento. En ese sentido, mencionó el crédito de 600 millones de dólares recientemente tomado por San Juan, destinado, entre otros objetivos, a infraestructura vial y habitacional.
El mercado inmobiliario ya muestra señales
Uno de los primeros sectores donde se percibe el impacto de la expectativa minera es el inmobiliario. Según Aciar, actualmente existe una elevada demanda por viviendas de determinadas características, especialmente propiedades de mayor nivel, lo que comenzó a generar dificultades para encontrar oferta disponible.
Pero el desafío podría ampliarse cuando aumente la llegada de trabajadores y personal técnico. En ese caso, la demanda se trasladaría también hacia viviendas de alquiler destinadas a sectores de ingresos medios y trabajadores temporarios.
Como referencia, Aciar mencionó las soluciones habitacionales utilizadas en Neuquén, donde se multiplicaron las construcciones modulares destinadas a cubrir rápidamente las necesidades de quienes llegan por períodos determinados.
Empresas nacionales e internacionales también miran a San Juan
El crecimiento minero también está generando interés entre compañías que buscan convertirse en proveedoras de la cadena productiva.
Según el funcionario, distintas empresas ya analizan instalarse o ampliar sus operaciones en la provincia. Entre las firmas mencionadas aparecen Mercado Libre, Volvo, Scania y Sandvik, vinculadas a actividades que van desde el comercio electrónico hasta maquinaria y servicios relacionados con la minería.
Frente a esta expansión, el Gobierno provincial busca que una parte importante del movimiento económico quede en San Juan. Para ello, Aciar destacó la normativa destinada a promover la contratación de trabajadores locales y la incorporación de proveedores sanjuaninos a la cadena minera.
El objetivo es que el desarrollo de los grandes proyectos no quede concentrado exclusivamente en las operaciones mineras, sino que genere un efecto más amplio sobre el comercio, los servicios, la construcción y el empleo provincial.
En este contexto, Neuquén aparece como un antecedente para observar qué efectos puede producir un boom productivo, mientras San Juan intenta anticiparse a los desafíos que implicaría una expansión minera capaz de modificar no solo su economía, sino también el tamaño y las necesidades de su población