Las empresas de los sectores de energía y minería comenzaron a incorporar herramientas de video telemática que combinan cámaras, información del vehículo e inteligencia artificial para generar alertas. El objetivo es que los datos recolectados sirvan para intervenir antes de que una situación de riesgo termine en un accidente. Esta tecnología permite además construir registros que se utilizan para la capacitación y el seguimiento de los conductores.
El crecimiento de Vaca Muerta está modificando la dimensión del movimiento que rodea a la producción. Cada vez circulan más camiones, camionetas y equipos especializados, lo que obliga a las empresas a considerar la seguridad vial como parte de su gestión cotidiana. Entre los factores que aumentan el riesgo se encuentran las extensas distancias, las condiciones variables de los caminos y las jornadas con largos desplazamientos.
En este escenario, la seguridad vial se ha transformado en un elemento central para las operaciones. Rubén Kreischer, Senior Partner Manager de Geotab, señaló que el aumento de la actividad obliga a un cambio de enfoque. «Cuando una operación crece a la velocidad que hoy vemos en sectores como energía y minería, la seguridad deja de ser un tema exclusivamente normativo para convertirse en un factor estratégico del negocio», afirmó.
El sistema tecnológico permite analizar determinados comportamientos y detectar señales que indiquen una situación potencialmente peligrosa. Las distracciones, la fatiga y las maniobras de riesgo aparecen entre los principales factores que estos sistemas buscan identificar para prevenir incidentes. La tarea se vuelve más compleja porque las flotas operan en territorios extensos y con recorridos muy diferentes, desde zonas productivas hasta centros urbanos.
Además, la información generada durante los traslados también se utiliza para otras decisiones estratégicas. Los registros permiten a las compañías detectar patrones de conducción, revisar los recorridos efectuados y planificar capacitaciones. De esta manera, una herramienta asociada a la seguridad aporta datos clave para administrar una flota completa y anticipar necesidades de mantenimiento.
Desde el sector remarcan que la intención es utilizar esta tecnología como una herramienta de asistencia y no solamente como un mecanismo de control sobre los empleados. «Las cámaras equipadas con inteligencia artificial no están para vigilar a los conductores; están diseñadas para ser una herramienta de asistencia al conductor, ayudar a prevenir accidentes y salvar vidas», sostuvo Kreischer. Esta definición refleja el cambio de enfoque que promueven las empresas.
El impacto potencial de un accidente en estas actividades excede al vehículo involucrado y sus ocupantes. Un incidente puede afectar a trabajadores, a terceros, a otros equipos y a las rutas utilizadas. También puede interrumpir operaciones enteras que dependen de una logística permanente, asociando la reducción de riesgos a la continuidad de la producción y la productividad