La Fundación Es Vicis trabaja con pequeñas localidades para impulsar su desarrollo, atraer nuevos habitantes y generar oportunidades; la limitante que pone un freno al deseo de migrar
Hasta el momento, hay más de 20.000 personas interesadas en ir a vivir a una pequeña localidad. Sin embargo, hay un gran obstáculo: la vivienda.
En este escenario trabaja Fundación Es Vicis, una ONG que desarrolla en Argentina programas como Bienvenidos a mi Pueblo, orientados a acompañar a las comunidades en sus procesos de desarrollo y, en algunos casos, de repoblamiento. Mercedes Manfroni explicó en La Posta que el trabajo comienza junto a los vecinos y referentes de cada localidad para identificar sus necesidades y oportunidades.
“Buscamos fortalecer el arraigo, también la atracción de nuevos habitantes, pero fundamentalmente que aquellos vecinos que viven, que nacieron, se criaron en esa comunidad, tengan las oportunidades para quedarse si ese es su deseo”, señaló. La fundación trabajó en más de 10 localidades en los últimos años.
Uno de los casos fue Colonia Belgrano, donde se identificaron productos y servicios faltantes y se realizó una convocatoria para atraer nuevos habitantes. “Se trabajaron con 15 familias para que se pudieran arraigar en este pueblo”, contó Manfroni.
Emprender para generar desarrollo local
Otro de los ejes de trabajo está vinculado al fortalecimiento de los emprendedores de pequeñas localidades. A través del programa Yo Emprendo en mi Pueblo, la fundación busca brindar herramientas y generar alianzas para potenciar proyectos locales.
“Los emprendedores de los pueblos tienen todos los desafíos que tiene un emprendedor en la Argentina y, además, tienen las dificultades de emprender en un pueblo, que son un mercado más chico, poca escala, problemas de infraestructura, de conectividad y de acceso a rutas”, explicó.
Recientemente, emprendedores de Tacural, Matilde, Santo Domingo y Grutly, en Santa Fe, participaron de una capacitación y recibieron asesoramiento especializado. Uno de los proyectos reconocidos fue el de Guillermo Calegaris, ingeniero mecánico de Tacural, quien creó Grupo Cota para brindar soluciones de ingeniería, consultoría y automatización a empresas.
“El objetivo de Guillermo es, en unos años, empezar a capacitar en oficios justamente para esa demanda insatisfecha que hay localmente”, destacó Manfroni.
El deseo de vivir en un pueblo
A través de su página web, Bienvenidos a mi Pueblo recibe consultas de localidades que buscan impulsar proyectos de desarrollo y de familias interesadas en mudarse.
“En los últimos años sumamos 20.000 solicitudes”, señaló Manfroni sobre las personas que manifestaron su intención de vivir en un pueblo. Sin embargo, reconoció que la demanda es mayor a la capacidad de respuesta actual.
Uno de los principales problemas es la falta de viviendas disponibles. Según explicó, en muchos pueblos existe una demanda habitacional insatisfecha mientras numerosas casas permanecen cerradas o abandonadas.
En encuestas realizadas recientemente en Matilde y Tacural, donde se relevó el 40% de los hogares, el 60% de los consultados era propietario de su vivienda. Sin embargo, más del 30% indicó que había alguna persona en el hogar buscando una solución habitacional.
Por este motivo, la fundación comenzó a realizar mapeos para identificar propiedades que podrían volver al mercado. “En un pueblo hay hasta 80 casas abandonadas, cerradas. Entonces estamos listando y armando un plan estratégico para ver cómo volver al mercado estas viviendas”, explicó. El objetivo es generar oportunidades tanto para quienes quieren llegar desde las ciudades como para los jóvenes que buscan quedarse o regresar a su localidad.
Los jóvenes también quieren volver al interior
El trabajo de la fundación también revela un dato significativo sobre las preferencias de los jóvenes de pequeñas localidades. A través de encuestas realizadas entre estudiantes de los últimos tres años del secundario, detectaron que, al sumar a quienes quieren vivir en su pueblo, en otro pueblo o estudiar en una ciudad para luego regresar, el porcentaje alcanza el 60%.
“Los jóvenes de los pueblos eligen el pueblo, les gusta, lo valoran, hay una valoración muy alta”, sostuvo Manfroni. Para la directora de Fundación Es Vicis, el desafío es transformar ese deseo de arraigo en oportunidades concretas. La vivienda, el empleo y el acceso a servicios son parte de ese camino.
“Siempre trabajamos primeramente con los pueblos y con la comunidad. Nuestro trabajo primario es con el pueblo y es para buscar el desarrollo local”, concluyó.