Los estudios realizados en superficie detectaron oro visible y resultados que despertaron un fuerte interés exploratorio. El lugar nunca fue perforado y ahora una minera canadiense consiguió nuevo financiamiento para avanzar con una campaña que puede definir el futuro del proyecto.
Hay un sector del Macizo del Deseado donde el oro ya apareció a simple vista y los análisis arrojaron valores muy elevados. Sin embargo, debajo de esa superficie todavía existe una enorme incógnita.
Se trata de La Flora, un proyecto de oro y plata ubicado en Santa Cruz que se prepara para dar el paso que puede definir su futuro: ser perforado por primera vez.
La novedad llegó esta semana. Daura Gold anunció el 9 de septiembre una colocación privada por hasta $2 millones, cuyos fondos serán destinados, entre otros objetivos, a continuar la exploración y las perforaciones previstas en sus proyectos Cerro Bayo y La Flora, en territorio santacruceño.
La compañía confirmó además que su segunda fase de perforación comenzará en octubre de 2026.
Oro visible y números que llaman la atención
El interés sobre La Flora no nació de una simple expectativa geológica.
Los trabajos realizados sobre la superficie del proyecto durante 2026 encontraron muestras con valores de hasta 63,88 gramos de oro por tonelada y 175,34 gramos de plata por tonelada.
También fue identificada presencia de oro visible dentro de material de veta rico en sílice.
Los estudios delimitaron cuatro vetas mineralizadas dentro de un corredor de aproximadamente 100 metros de ancho, seguido a lo largo de unos 380 metros. A su vez, esas estructuras forman parte de un sistema de vetas que puede rastrearse durante aproximadamente un kilómetro en superficie.
Pero incluso esos resultados no fueron los más altos registrados en el lugar.
Muestreos anteriores informados por Latin Metals habían alcanzado valores de hasta 82 gramos de oro por tonelada y 1.239 gramos de plata por tonelada, además de confirmar nuevamente la presencia de oro visible.
Lo que nadie sabe todavía está debajo de la tierra
Y ahí está el punto que vuelve particularmente interesante a La Flora.
Nunca fue perforado.
Hasta ahora, los resultados que despertaron el interés de las compañías provienen fundamentalmente de trabajos y muestras obtenidas en superficie.
Eso significa que todavía falta responder la pregunta principal:
¿esas altas concentraciones continúan en profundidad?
La próxima campaña buscará justamente comenzar a despejar esa incógnita.
Daura Gold presentó anteriormente las solicitudes de permisos para incorporar La Flora a su segunda etapa de exploración y los planes contemplan realizar allí los primeros pozos destinados a probar el sistema de vetas.
Una muestra superficial con una alta concentración de oro puede ser geológicamente muy atractiva, pero no significa que exista un yacimiento económicamente explotable.
Para saberlo se necesitan perforaciones, información sobre la continuidad y profundidad de la mineralización y muchos otros estudios posteriores.
La Flora está justamente a punto de comenzar esa etapa.
La apuesta vuelve a Santa Cruz
Daura Gold viene trabajando además en Cerro Bayo, otro proyecto del Macizo del Deseado donde durante su primera campaña completó 18 perforaciones sobre diez objetivos y obtuvo intersecciones con mineralización de oro y plata.
Ahora la compañía busca avanzar con una segunda fase y ampliar la exploración en ambos proyectos.
En mayo, Nuevo Día había informado que Cerro Bayo y La Flora formaban parte de los doce proyectos con exploración activa dentro del Macizo del Deseado.
La diferencia es que ahora aparece un movimiento concreto: la empresa salió a captar fondos, confirmó que destinará recursos a sus proyectos en Santa Cruz y puso fecha al inicio de la nueva etapa de perforaciones.
Y en La Flora la expectativa será mayor por una razón sencilla:
en superficie ya encontraron oro. Lo que todavía nadie conoce es cuánto puede haber debajo