CAPROMISA pone el foco en el valor que las empresas dejan en Santa Cruz y respalda la trayectoria de Andemira

CAPROMISA pone el foco en el valor que las empresas dejan en Santa Cruz y respalda la trayectoria de Andemira

Frente al debate generado por las recientes adjudicaciones vinculadas con Cerro Negro, la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros de Santa Cruz planteó una mirada diferente sobre el concepto de empresa local. Según la entidad, el análisis no debería limitarse al lugar de origen o al domicilio de una compañía, sino considerar su permanencia, el empleo que genera, la contratación de pymes santacruceñas y su aporte concreto a las comunidades. En ese marco, destacó la trayectoria de Andemira en la provincia.

Mientras distintos empresarios y proveedores plantearon la necesidad de garantizar mayores oportunidades para las firmas santacruceñas, desde la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA) introdujeron un elemento que amplía la discusión: qué significa realmente ser una empresa local y cómo debería medirse el aporte que una compañía realiza en el territorio.

La posición de la entidad adquiere particular relevancia porque CAPROMISA tiene entre sus principales objetivos precisamente el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas proveedoras de la minería provincial. La Cámara señala que su trabajo no se limita a promover el compre local, sino que busca que las empresas puedan desarrollarse de manera sustentable, crecer, generar empleo y contribuir al desarrollo social de las comunidades.

En ese contexto, y consultada específicamente sobre el caso de Andemira, la entidad sostuvo que observa a la compañía como una empresa con una extensa presencia en Santa Cruz.

“Nosotros vemos que es una empresa que hace 30 años que está en Santa Cruz, contrata trabajadores y pymes locales y además se caracteriza por hacer cursos de formación en las comunidades”, señalaron desde CAPROMISA.

La Cámara considera que ese conjunto de factores debe formar parte del análisis cuando se discute la condición de una empresa dentro de la cadena de valor minera provincial.

“Vemos que la discusión no debe ser solo si es NyC (Nacido y Criado) o no, sino lo que realmente deja una empresa que trabaja en la provincia, qué valor aporta”, plantearon desde la entidad.

Una discusión que CAPROMISA plantea desde hace años

La posición expresada ahora sobre Andemira no aparece aislada de la historia institucional de CAPROMISA. La Cámara viene planteando desde hace años que el desarrollo de proveedores debe traducirse en empleo, inversiones y actividad económica dentro de las comunidades mineras.

En 2021, por ejemplo, reclamó públicamente ante contrataciones que, según su posición, habían dejado afuera a empresas santacruceñas, y destacó que el valor de un proveedor local excede el contrato que recibe directamente de una minera: incluye la contratación de trabajadores, la compra a otros proveedores, el pago de impuestos y el acompañamiento de instituciones de las localidades donde desarrolla su actividad.

Esa misma mirada aparece actualmente en los principios institucionales de la Cámara. CAPROMISA sostiene que las pymes cercanas a los yacimientos deberían tener prioridad en las contrataciones, seguidas por las empresas provinciales y, cuando la necesidad no pueda ser cubierta localmente, por firmas nacionales e internacionales. Al mismo tiempo, plantea que el crecimiento de las pymes debe generar un efecto que trascienda a la propia industria minera mediante empleo, oportunidades económicas y desarrollo social.

Por eso, el caso de Andemira introduce una cuestión diferente dentro del debate actual. Como ya explicamos, la compañía no nació como una empresa santacruceña. Su antecedente societario es Burgwardt Minera S.A., sociedad que en 2023 modificó formalmente su denominación y pasó a llamarse Andemira S.A. La continuidad societaria está registrada en documentación oficial.

Sin embargo, su trayectoria empresarial incluye trabajos desarrollados durante años en distintos yacimientos de Santa Cruz. La propia empresa registra antecedentes en Cerro Negro, Cerro Moro, Cerro Vanguardia y otros proyectos mineros de la provincia.

Para CAPROMISA, esa permanencia es un elemento que debe ser considerado. La entidad plantea que existen empresas que nacieron en Santa Cruz pero que, pese a esa condición, no necesariamente generaron un aporte significativo en las comunidades. Y también existen compañías que llegaron desde otras provincias o regiones, permanecieron durante años, contrataron trabajadores y proveedores santacruceños y desarrollaron acciones de capacitación y acompañamiento comunitario.

“Hay empresas que nacieron en Santa Cruz y no han aportado valor en las comunidades y otras que han venido hace muchos años, están presentes y continuamente acompañan el desarrollo de las comunidades mineras de Santa Cruz”, fue la comparación planteada desde la Cámara.

La diferencia, según esta mirada, está en el impacto efectivo y no exclusivamente en el origen formal de la compañía.

El concepto de empresa local vuelve al centro del debate

La discusión adquiere mayor relevancia en el actual escenario de Cerro Negro, donde Newmont lleva adelante una nueva etapa de desarrollo y contratación.

Para CAPROMISA, el objetivo del compre local sigue siendo que una mayor proporción del movimiento económico generado por la minería permanezca en Santa Cruz. Pero ese objetivo también implica identificar y desarrollar empresas capaces de prestar servicios competitivos a las operaciones mineras.

La Cámara ya había trabajado con Newmont sobre mecanismos destinados a mejorar la participación de las pymes provinciales. En 2021, ambas instituciones acordaron avanzar en capacitaciones para que los proveedores conocieran mejor los procesos operativos, las políticas y los criterios de evaluación de las licitaciones de la compañía. También se discutieron mecanismos para facilitar la incorporación de pequeñas empresas de Perito Moreno y Los Antiguos al circuito de compras.

La cuestión del compre local, además, tiene un marco normativo específico en Santa Cruz. CAPROMISA participó oportunamente en el proceso de reglamentación de la Ley 3616 y destacó la importancia del RUPAE como herramienta para establecer reglas de contratación y promover la participación de proveedores provinciales.

La propia Cámara mantiene actualmente como uno de sus objetivos aumentar la participación de las empresas santacruceñas en la industria minera y sostiene que el desarrollo de proveedores debe generar un impacto que alcance al conjunto de la sociedad.

En ese marco, la posición sobre Andemira no significa, según lo expresado por la entidad, abandonar el principio de localía. Por el contrario, implica ampliar la forma de evaluar qué significa una empresa integrada al entramado productivo provincial.

La discusión deja entonces de ser exclusivamente “¿dónde nació la empresa?” y pasa a incorporar otras preguntas: ¿cuánto empleo genera en Santa Cruz?, ¿cuántas pymes provinciales contrata?, ¿dónde están sus equipos y bases operativas?, ¿qué inversiones realiza?, ¿qué capacitación desarrolla?, ¿qué relación mantiene con las comunidades y cuánto del valor generado por sus contratos permanece efectivamente en la provincia?

Son variables que permiten observar el impacto territorial de una actividad económica con mayor profundidad que un domicilio societario. En el caso de Andemira, CAPROMISA considera que su permanencia y actividad en Santa Cruz forman parte de ese análisis.

La discusión, sin embargo, continúa abierta. Para determinar objetivamente la condición de una empresa dentro de un proceso de contratación específico también deberán considerarse los requisitos establecidos por la normativa vigente, los registros correspondientes y los criterios particulares utilizados por la operadora para evaluar cada oferta.

Lo que CAPROMISA introduce ahora es una mirada complementaria: la localía no debería ser solamente una condición formal, sino también una expresión concreta del valor que una empresa genera en el territorio.

En una provincia donde la minería constituye una de las principales actividades productivas, el desafío será que las nuevas inversiones permitan ampliar esa red de empresas, trabajadores y proveedores capaces de permanecer y crecer más allá de cada contrato individual.

Para CAPROMISA, ese es precisamente el objetivo final del compre local: no solamente venderle a la minería, sino construir empresas santacruceñas competitivas, generar empleo y lograr que la actividad minera deje capacidades instaladas en las comunidades donde se desarrolla.

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