La cámara de proveedores planteará una agenda de trabajo que incluye financiamiento, carga tributaria, reinversión y las condiciones de competencia con empresas chilenas.
La visita de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, a San Juan dejó abierta una nueva instancia de diálogo con el sector de proveedores mineros. Desde la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa) calificaron como “muy positivo” el encuentro y anticiparon que prepararán un petitorio con los principales reclamos y propuestas planteados durante la reunión.
El titular de Caprimsa, Fernando Godoy, destacó especialmente que la entidad haya sido incorporada a la agenda institucional de la vicepresidenta y que se haya generado un espacio de intercambio directo con representantes de distintas empresas vinculadas a la actividad minera.
“Nos enorgullece y es un mérito muy grande que la Cámara reciba a una vicepresidenta y que ella quiera estar con nosotros en algo que nos da mucho resultado, que es un conversatorio”, señaló Godoy al realizar un balance de la jornada.
El encuentro reunió a alrededor de 40 empresas, seleccionadas debido a las limitaciones propias de una agenda protocolar. Según explicó el dirigente, Caprimsa representa a más de 370 empresas, por lo que el espacio permitió recoger una muestra de las principales dificultades que atraviesan actualmente los proveedores locales.
Durante el conversatorio, los empresarios expusieron diferentes situaciones que condicionan el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas vinculadas a la minería. Entre ellas aparecieron las dificultades para acceder a financiamiento, el nivel de las tasas de interés, la necesidad permanente de reinversión que exige la actividad y la demora en la consolidación del movimiento minero que permita mejorar las condiciones para los proveedores.
Sin embargo, uno de los temas que Godoy consideró centrales fue el impacto que podría tener el tratado binacional con Chile sobre las empresas argentinas.
El reclamo por la competencia con Chile
La problemática quedó especialmente expuesta durante la visita a MTZ, una empresa sanjuanina dedicada a la logística y vinculada a Caprimsa. Para Godoy, ese recorrido permitió mostrar en la práctica las consecuencias que puede tener una mayor integración binacional si no se contemplan las diferencias existentes entre las estructuras económicas de ambos países.
El dirigente sostuvo que las empresas de logística y las firmas dedicadas a brindar bienes y servicios a la minería podrían quedar en una situación de desventaja frente a sus pares chilenos.
“Este tratado binacional golpea a las empresas de logística, golpea a las empresas de bienes y servicios y golpea muy fuerte al proveedor argentino y sanjuanino”, afirmó.
El principal argumento del sector está relacionado con las diferencias en materia tributaria, costos y precios entre Argentina y Chile. Desde Caprimsa consideran que esas condiciones pueden generar una competencia desigual y afectar la participación de proveedores locales en los grandes proyectos mineros que se desarrollan en la cordillera.
En ese sentido, Godoy adelantó que uno de los pedidos que buscarán canalizar a través de Villarruel será la conformación de una instancia específica de diálogo para analizar el tratado binacional.
La intención es solicitar una mesa de trabajo con el secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, y avanzar en la búsqueda de herramientas que permitan contemplar la situación de los proveedores argentinos y, particularmente, de los sanjuaninos.
Un petitorio con los reclamos del sector
Luego del encuentro, Caprimsa comenzará a elaborar un documento que reunirá las diferentes inquietudes planteadas ante la vicepresidenta.
“Vamos a armar con la Cámara un petitorio donde vamos a poner las distintas inquietudes que hemos planteado en el conversatorio”, explicó Godoy.
Ese documento será remitido a Villarruel a través de los canales institucionales correspondientes y buscará convertirse en el punto de partida para una agenda de trabajo.
La expectativa de la Cámara es avanzar hacia una mesa productiva en la que puedan analizarse los obstáculos que enfrenta el sector y establecer mecanismos para intentar resolverlos.
Godoy fue prudente respecto de los resultados que podrían surgir de esta gestión. Según explicó, desde el Gobierno nacional no se comprometieron soluciones inmediatas, pero sí una intervención para intentar canalizar los planteos.
“Se ha prometido la gestión, no el resultado”, resumió el dirigente.
En esa línea, sostuvo que la vicepresidenta manifestó su disposición a acompañar los reclamos dentro de las atribuciones que tiene y a colaborar con la articulación institucional que sea necesaria en el Senado.
Una agenda centrada en la minería y no en la política partidaria
Godoy también remarcó que el encuentro tuvo un perfil estrictamente productivo y que no estuvo atravesado por discusiones de política partidaria.
El presidente de Caprimsa destacó que la cámara mantiene diálogo con distintos sectores políticos, empresarios e instituciones públicas y privadas, y defendió una postura de carácter plural.
“Nosotros tenemos que hacer gestión de minería, gestión política minera”, sostuvo.
En ese sentido, aseguró que el objetivo de la entidad es generar las condiciones necesarias para que la actividad minera avance en San Juan y, fundamentalmente, que ese desarrollo se traduzca en oportunidades laborales y comerciales para las empresas locales.
“Si nosotros podemos articular con la minería, ese es el propósito. Trabajar. Resultado veremos con el tiempo”, expresó.
Una señal institucional para los proveedores sanjuaninos
Más allá de los reclamos puntuales, Godoy consideró que uno de los principales resultados del encuentro fue el reconocimiento de Caprimsa como un actor representativo dentro de la discusión minera a nivel nacional.
El dirigente valoró que Villarruel no solamente haya tomado contacto con referentes individuales del sector, sino que haya generado un espacio específico con la cámara y sus empresas asociadas.
Para Caprimsa, ese vínculo abre una posibilidad para que las demandas de los proveedores sanjuaninos tengan mayor presencia en las discusiones nacionales vinculadas al desarrollo minero.
El próximo paso será formalizar los planteos surgidos del conversatorio y avanzar en las gestiones para que esas demandas puedan ser incorporadas a una agenda de trabajo con funcionarios nacionales.
El objetivo, según Godoy, es concreto: que el crecimiento de la minería en San Juan también genere mejores condiciones para las empresas locales que buscan convertirse en protagonistas de la cadena de valor