Frente al repliegue nacional y una actividad manufacturera un 10% por debajo de 2023, los distritos aplican leyes de compre local, exenciones en Ingresos Brutos y asistencia directa para evitar cierres de plantas.
Subsidios directos y salvataje salarial: Catamarca implementó un subsidio de $ 200.000 por trabajador para evitar el cierre definitivo de la planta textil ICSA (Indumentaria Catamarca), afectada por el desplome de ventas y la apertura importadora.
Exenciones y alivio en Ingresos Brutos: En Tucumán se prorrogó hasta diciembre de 2026 la exención del impuesto provincial a los Ingresos Brutos para la firma Santista, preservando 950 empleos formales. Esquemas de desgravación tributaria similares rigen también en Santa Fe y Córdoba para sostener la competitividad fabril.
Leyes de compre local atadas a grandes proyectos (RIGI): Distritos con inversiones energéticas y mineras canalizan la tracción de los grandes proyectos hacia proveedores locales. Río Negro fijó por ley una cuota obligatoria del 60% de contratación local para las empresas vinculadas al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), mientras que Salta diseñó herramientas fiscales y financieras para proveedores directos y asociados de la cadena del litio.
Regímenes provinciales de incentivo e inserción externa: La Provincia de Buenos Aires impulsó un régimen propio de inversiones con estabilidad fiscal y exenciones impositivas para firmas que sustituyan importaciones o generen exportaciones, además de rondas comerciales internacionales para abrir destinos a manufacturas locales.
Reactivación vía traspaso y privatización de infraestructura: Con una caída del 70% en el gasto ejecutado por Vialidad Nacional entre 2023 y 2025 (según ACIJ), las provincias toman a su cargo rutas nacionales y corredores viales para reactivar el empleo inmediato en el sector de la construcción.
La preocupación de los gobernadores responde a la necesidad de resguardar los ingresos fiscales locales y proteger un sector que genera más de 1,2 millones de empleos formales, habiendo perdido más de 85.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y medio