«Estamos obligados a pagar impuestos, no a prestar»: la dura crítica de Lazzari al sistema tributario

«Estamos obligados a pagar impuestos, no a prestar»: la dura crítica de Lazzari al sistema tributario

El especialista comentó sobre una de las temáticas que más afecta el bolsillo de los argentinos.

El economista y empresario Gustavo «Lacha» Lazzari analizó el impacto de la presión tributaria sobre las empresas y advirtió sobre una serie de distorsiones que, según planteó, dificultan especialmente la actividad de las pequeñas y medianas compañías.

Uno de los puntos centrales de su análisis fue la sobre-regulación tributaria, que incluye mecanismos como los pagos a cuenta, las declaraciones juradas y la superposición de distintos impuestos sobre una misma actividad.

Lazzari cuestionó particularmente los pagos anticipados y sostuvo que funcionan, en la práctica, como un financiamiento forzoso al Estado.

«Estamos obligados a pagar impuestos, no a prestar ni a adelantarlos», planteó.

También puso el foco en lo que definió como «el impuesto sobre el impuesto», una situación en la que distintos tributos terminan calculándose sobre montos que ya incluyen otras cargas fiscales.

Como ejemplo mencionó el caso de las estaciones de servicio. Según explicó, sobre el precio del combustible ya pesan impuestos específicos y, a partir de esa base, luego se calculan otros gravámenes como Ingresos Brutos, tasas municipales, IVA y finalmente el impuesto al cheque cuando se realizan los pagos correspondientes.

El empresario también advirtió sobre la cantidad de obligaciones administrativas que deben afrontar las compañías para cumplir con los distintos organismos fiscales.

En ese sentido, señaló que una de las empresas más grandes de su sector llega a presentar alrededor de cinco declaraciones juradas por cada día hábil, lo que obliga a destinar una estructura contable importante exclusivamente al cumplimiento tributario.

«Tienen como 20 contadores trabajando para el Estado», graficó.

Lazzari también ejemplificó la carga regulatoria con el sector avícola y sostuvo que, hasta hace poco tiempo, la producción de pollo estaba alcanzada por alrededor de 160 permisos y normas tributarias, pese a que el ciclo productivo del animal dura aproximadamente 40 días.

La propuesta de un defensor de las PyMEs

Frente a este escenario, Lazzari propuso crear una figura similar a la del Defensor del Pueblo, pero destinada específicamente a representar a las pequeñas y medianas empresas frente a los distintos niveles del Estado.

La iniciativa apuntaría a brindar una herramienta institucional a las PyMEs para cuestionar cargas tributarias o regulatorias que, por su escala y costos, muchas veces no pueden llevar individualmente ante la Justicia.

Otro de los planteos fue avanzar con un techo fiscal objetivo, que permita establecer a partir de qué nivel la carga total de impuestos puede considerarse confiscatoria.

Según explicó, actualmente una empresa puede enfrentar numerosos tributos que, evaluados individualmente, no necesariamente alcanzan ese límite, pero cuya suma termina generando una presión mucho mayor.

«Si pagáramos todos los impuestos, estaríamos pagando el 106% de impuesto a las Ganancias», aseguró al dimensionar la acumulación de cargas.

Por eso, consideró necesario que el Congreso establezca un parámetro concreto para que, cuando una PyME o una persona demuestre que supera determinado nivel de presión tributaria, alguno de los tres niveles del Estado deba reducir su carga.

Para Lazzari, el problema no pasa únicamente por la cantidad de impuestos, sino también por la combinación de tributos, anticipos, trámites y regulaciones que terminan afectando la capacidad de las empresas para producir, invertir y sostener su actividad

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