Río Negro. Rutas 22 y 151: qué cambia después del traspaso y cuándo podrá la provincia  empezar con obras

El convenio que firmarán este lunes Nación y la Provincia abre un proceso que todavía tendrá varios pasos antes de que Río Negro pueda intervenir en los 518 kilómetros involucrados.

La firma del convenio entre Nación y Río Negro para el traspaso de la administración de las rutas 22 y 151 no significará que desde esta semana la Provincia podrá comenzar a reparar los sectores más deteriorados de ambos corredores.

El acuerdo que se formalizará este lunes en Buenos Aires será, en realidad, el punto de partida de un proceso que tendrá una transición de al menos 60 días y que avanzará de manera diferente según la situación contractual de cada tramo.

Así lo explicaron a Literal fuentes del Gobierno de Río Negro, quienes detallaron los pasos posteriores a la firma y las condiciones que deberán cumplirse antes de que pueda intervenirse efectivamente para hacer mejoras en los caminos.

Primero, la Legislatura y 60 días de transición

Después de la firma entre el gobernador, Alberto Weretilneck, y el ministro de Economía, Luis Caputo, el convenio será enviado a la Legislatura de Río Negro para su ratificación. La próxima sesión está prevista para el 3 de septiembre.

A partir de esa instancia comenzará a correr un plazo de 60 días durante el cual Vialidad Nacional seguirá teniendo la responsabilidad sobre los 518 kilómetros incluidos en el acuerdo.

“En esos 60 días nosotros vamos preparando la documentación, los pliegos para licitar las obras y los acuerdos con las empresas”, explicaron los funcionarios consultados.

Ese período permitirá a la Provincia avanzar con los procedimientos necesarios para intentar comenzar las intervenciones una vez que pueda tomar formalmente el control de cada sector.

Pero hay una particularidad importante: Río Negro no recibirá los 518 kilómetros de una sola vez.

El traspaso se concretará mediante actas de toma de posesión específicas para cada tramo. Esa modalidad fue una de las condiciones planteadas por el Gobierno provincial durante la negociación con Nación.

Rutas 22 y 151: situaciones diferentes

La división tramo por tramo es relevante porque buena parte de las rutas involucradas todavía tiene contratos firmados entre Vialidad Nacional y empresas constructoras. La mayoría de esos contratos corresponde a las licitaciones realizadas en 2010, para ampliar la Ruta 22 desde General Godoy hasta Cipolletti.

Donde no existan esos compromisos —lo que el Gobierno provincial denomina “traza liberada”—, Río Negro podrá firmar el acta correspondiente una vez cumplidos los plazos establecidos y comenzar a intervenir.

La situación será diferente en los sectores donde continúen vigentes contratos nacionales.

“En los lugares donde ellos tienen los contratos, para nosotros es traza que no está liberada, con lo cual hasta que ellos no resuelvan eso, ahí no entramos”, explicaron desde el Ejecutivo provincial.

En concreto, la Provincia aceptó hacerse cargo de los contratos correspondientes a sectores de Choele Choel y de la Ruta 151. Para el resto, Vialidad Nacional deberá resolver previamente su relación contractual con las empresas.

Mientras eso no ocurra, la responsabilidad sobre esos tramos seguirá siendo de Nación.

Puente 83, el problema más urgente entre Roca y Neuquén

Uno de los ejemplos más claros está en Puente 83, en Fernández Oro, uno de los puntos más deteriorados del recorrido de la Ruta 22 entre Roca y Neuquén.

El convenio de este lunes no habilitará automáticamente a la Provincia a ingresar con máquinas y comenzar trabajos allí.

Para intervenir mientras continúe vigente el contrato actual será necesario un acuerdo adicional entre tres partes: Vialidad Nacional, la contratista (UTE entre CN Sapag y CPC) y el Gobierno de Río Negro.

“Por cada uno de esos contratos que nosotros tomemos vamos a tener que hacer un convenio tripartito: Vialidad Nacional, la empresa y nosotros”, explicó la fuente provincial.

Según trascendió, las conversaciones con las empresas ya comenzaron, aunque esos acuerdos deberán firmarse después del convenio general.

En Puente 83, además, la intención inicial no es ejecutar una obra definitiva sino realizar trabajos que permitan recuperar las condiciones de transitabilidad en uno de los sectores más comprometidos del corredor.

¿Qué pasa si Nación no resuelve los contratos?

La Provincia pretende que la situación de los contratos pendientes se defina durante los 60 días de transición.

“Si ellos no resuelven dentro del plazo de los 60 días el contrato con la UTE, tendremos que buscar una alternativa similar a esta para poder meternos ahí a trabajar”, se explicó sobre el caso de Puente 83.

Hasta entonces, sin embargo, no habrá cambios respecto de quién debe garantizar las condiciones de circulación.

El traspaso llega sin fondos nacionales

Hay otra cuestión central del acuerdo: Nación transferirá la administración de las rutas, pero no aportará recursos para que Río Negro ejecute las obras necesarias.

Por ese motivo, una parte importante del plan provincial depende del financiamiento internacional que gestiona Río Negro a través de Fonplata.

Para las obras vinculadas a ese crédito también deberán celebrarse convenios específicos que permitan reactivar proyectos actualmente paralizados.

En paralelo, la Provincia prevé licitar intervenciones sobre aquellos sectores que queden liberados y pasen efectivamente a su administración.

Rutas 22 y 151: la firma es el comienzo

De manera que el convenio de este lunes tendrá un efecto político y administrativo inmediato, pero su impacto sobre el estado de las rutas demandará más tiempo.

Para quienes circulan diariamente por la Ruta 22 entre Roca y Neuquén, la diferencia es importante: la firma no significa que las obras comenzarán inmediatamente ni que todos los sectores podrán ser intervenidos al mismo tiempo.

Primero deberá producirse la ratificación legislativa, transcurrir el período de transición y concretarse la toma de posesión de cada tramo.

Y en lugares especialmente deteriorados, como Puente 83, habrá además una condición adicional: resolver los contratos que todavía mantiene Vialidad Nacional o alcanzar un acuerdo específico que permita a Río Negro ingresar.

Recién entonces el traspaso que se formaliza este lunes podrá empezar a traducirse en algo mucho más concreto para los automovilistas que a diario padecen el pésimo estado de los caminos.


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