El Gobierno nacional puso en marcha la licitación para concesionar por 50 años las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, en un proceso que busca incorporar capital privado, recuperar vías y aumentar el volumen de cargas transportadas por tren. La medida tiene un impacto particular para Salta, ya que el Belgrano atraviesa la provincia y constituye una vía estratégica para la salida de la producción del norte argentino.

Uno de los principales cambios será el paso hacia un esquema de “open access” o acceso abierto. Esto significa que la empresa que tenga la concesión de las vías no tendrá necesariamente la exclusividad para transportar cargas: otros operadores podrán utilizar la infraestructura a cambio del pago de un peaje. De esta manera, empresas vinculadas al agro, la minería o la logística podrían incorporar sus propias locomotoras y vagones y operar sobre las vías concesionadas.

¿Cuánto costará el peaje ferroviario?

El pliego establece una banda de valores para el uso de las vías, expresada en dólares por tonelada-kilómetro. Para la línea Belgrano, que es la de mayor interés para Salta, el peaje se ubicará entre US$0,00755 y US$0,02163 por tonelada-kilómetro. El valor que resulte de la licitación funcionará como un techo: el concesionario podrá acordar valores inferiores con los operadores, pero no superar el máximo establecido.

Para las otras dos líneas, las bandas previstas son:

  • Belgrano: entre US$0,00755 y US$0,02163 por tonelada-kilómetro.
  • Urquiza: entre US$0,00821 y US$0,02477 por tonelada-kilómetro.
  • San Martín: entre US$0,00708 y US$0,02034 por tonelada-kilómetro.

Además, el esquema contempla un incremento del 15% sobre el peaje ofertado una vez cumplidas las obras obligatorias, según las condiciones previstas en el proceso de concesión.

¿Qué significa para Salta?

Para la provincia, el proceso adquiere especial relevancia por el papel que puede tener el ferrocarril en el desarrollo de la minería, el litio, el sector agropecuario y las economías regionales.

El Belgrano atraviesa Salta, Jujuy y Catamarca, territorios donde en los últimos años crecieron las inversiones mineras, particularmente vinculadas al litio. Una recuperación de la infraestructura ferroviaria podría convertirse así en un factor clave para reducir costos logísticos y facilitar el traslado de grandes volúmenes de producción.

Para una empresa minera o agroindustrial que utilice el ferrocarril, el costo final dependerá de la cantidad de toneladas transportadas y la distancia recorrida, ya que el peaje se calcula por tonelada-kilómetro. Por eso, una mejora en las vías y una mayor capacidad de carga podrían ser determinantes para que el tren resulte más competitivo frente al transporte por camión.

Una inversión mínima de US$800 millones

El Gobierno estableció un piso de US$800 millones en obras obligatorias, que deberán ejecutarse durante los primeros cinco años de las concesiones. Además, los pliegos contemplan obras adicionales que podrían elevar el nivel de inversión, ya que los proyectos optativos otorgarán puntaje a las empresas que participen de la licitación.

El esquema también contempla que parte de los recursos obtenidos por la venta del material rodante sea destinada a un fideicomiso para financiar y pagar obras ferroviarias.

Actualmente, el ferrocarril representa menos del 5% del transporte de cargas del país, según el diagnóstico oficial. La apuesta es aumentar considerablemente esa participación y aprovechar la capacidad que existe en sectores como la minería y la producción agroindustrial.

En ese escenario, Salta aparece como una pieza estratégica: una red ferroviaria en mejores condiciones podría darle mayor competitividad a la producción provincial y facilitar la conexión del NOA con los mercados nacionales e internacionales.

Las ofertas para la licitación podrán presentarse hasta el 11 de noviembre de 2026. El desafío será determinar si el nuevo esquema logra atraer inversiones, mejorar las vías y, fundamentalmente, convertir al ferrocarril en una alternativa competitiva para trasladar la producción salteña hacia los principales mercados y puertos