Los Azules entra en una etapa decisiva y uno de los gigantes mundiales de la minería vuelve a aparecer en escena.
McEwen Copper mantiene conversaciones con Rio Tinto y otros potenciales inversores mientras trabaja para conseguir aproximadamente US$4.000 millones necesarios para desarrollar el proyecto de cobre ubicado en San Juan.
Rio Tinto no llega como un actor nuevo. A través de Nuton, su plataforma especializada en tecnologías para la extracción de cobre, actualmente posee alrededor del 17% de McEwen Copper y se encuentra entre los principales interesados en participar de la nueva estructura de financiamiento.
US$4.000 millones para convertir Los Azules en mina
El desafío financiero refleja la dimensión del proyecto.
McEwen Copper trabaja sobre una estructura que contempla aproximadamente 40% de capital y 60% de deuda. En números, esto representaría unos US$1.600 millones de equity y US$2.400 millones de financiamiento mediante deuda.
Dentro del componente de capital, los accionistas actuales aportarían aproximadamente US$600 millones, mientras que la compañía buscaría otros US$600 millones a través de un nuevo inversor estratégico.
Es justamente en este escenario donde las conversaciones con Rio Tinto adquieren especial relevancia.
Las negociaciones también incluyen a McEwen Mining, empresa matriz de McEwen Copper, y a diferentes grupos industriales de América del Norte, Europa y Asia interesados en participar del financiamiento.
Rio Tinto ya puso un pie en Los Azules
La relación entre Rio Tinto y el proyecto sanjuanino viene avanzando desde hace tiempo.
Durante 2026, el grupo minero incrementó su exposición a Los Azules mediante Nuton y evaluó tanto el potencial económico del desarrollo como la posible utilización de sus tecnologías de lixiviación en el yacimiento.
Ahora, la posibilidad de una mayor participación aparece en un momento clave: McEwen Copper necesita cerrar la arquitectura financiera que permita avanzar hacia las siguientes etapas.
Por el momento, las conversaciones no significan que exista un acuerdo definitivo para que Rio Tinto aumente su participación. Se trata de negociaciones dentro de una estrategia de financiamiento más amplia.
Los Azules también podría salir a bolsa
McEwen Copper analiza otra alternativa para conseguir capital: realizar una oferta pública inicial (IPO).
La operación podría concretarse durante el cuarto trimestre de 2026, siempre que las condiciones del mercado resulten favorables, y tendría como objetivo captar aproximadamente US$300 millones.
La compañía ya habría avanzado en la selección de potenciales asesores para llevar adelante la colocación.
El resto de los fondos necesarios podría obtenerse mediante agencias de crédito a la exportación, bancos especializados en proyectos mineros y eventualmente instrumentos de financiamiento mezzanine.
Un gigante de cobre que apunta a 2030
Los Azules es considerado uno de los grandes proyectos de cobre todavía no desarrollados de Argentina.
Las proyecciones actuales contemplan una producción promedio cercana a las 205.000 toneladas anuales de cobre catódico durante los primeros cinco años de operación, mientras que la compañía apunta a comenzar a producir alrededor de 2030.
Sin embargo, antes deberán completarse tareas de ingeniería, permisos y trabajos previos a la construcción. La decisión final de inversión dependerá también del avance de estos procesos y del cierre del financiamiento.
McEwen Copper ya trabaja en evaluaciones ambientales y sociales y comenzó actividades preliminares en el sitio.
El cobre pone a San Juan frente a los grandes jugadores mundiales
El movimiento alrededor de Los Azules se produce mientras el cobre gana protagonismo internacional por las perspectivas de crecimiento de la electrificación, las redes eléctricas y la infraestructura asociada a nuevas tecnologías.
En ese escenario, los proyectos argentinos comienzan a atraer la atención de compañías capaces de aportar no solamente capital, sino también tecnología y experiencia para desarrollar operaciones de gran escala.
Para Los Azules, el desafío inmediato será conseguir los miles de millones de dólares necesarios para pasar del proyecto a la construcción.
Y mientras McEwen Copper arma esa estructura, Rio Tinto ya tiene un lugar en la mesa y analiza hasta dónde ampliar su apuesta por el cobre de San Juan.
Fuente: Mineria y Desarrollo