Desde la Federación coincidieron con la preocupación manifestada por legisladores provinciales respecto de la adquisición de establecimientos rurales por parte de entidades que, bajo proyectos de restauración ecológica, retiran alambrados y eliminan las actividades productivas.
Según señalaron, el abandono de los campos puede favorecer la proliferación de fauna predadora y generar consecuencias directas sobre los establecimientos vecinos que continúan desarrollando actividades ganaderas.
FIAS sostuvo que la falta de regulación afecta la continuidad de la ganadería extensiva y debilita el entramado social y económico de las localidades del interior de Santa Cruz.
No obstante, la entidad consideró que la respuesta no debe consistir en prohibir el ingreso de capitales o impedir nuevas inversiones, sino en establecer una reglamentación provincial que determine obligaciones concretas para quienes adquieran tierras.
“Santa Cruz necesita acompañar los debates de apertura y certeza jurídica nacional con un marco normativo propio”, plantearon desde la Federación.
En ese sentido, propusieron que toda propiedad ubicada en territorio santacruceño, independientemente del origen de sus titulares, quede sujeta a planes verificables de producción, desarrollo local y generación de puestos de trabajo.
Proyectos productivos obligatorios
Entre los principales ejes planteados, FIAS propuso que la adquisición de tierras esté condicionada a la presentación y ejecución de proyectos productivos auditables.
La Federación expresó su acompañamiento a las inversiones destinadas a la minería, los hidrocarburos, el hidrógeno, las energías renovables, el aprovechamiento forrajero de los valles y las iniciativas de conservación científica.
Sin embargo, remarcó que la ganadería ovina y bovina debe preservarse como una actividad estructural para la ocupación territorial de Santa Cruz.
La entidad sostuvo que la ganadería constituye la primera actividad económica de la provincia y forma parte de su identidad histórica. Además, señaló que se trata de una actividad renovable capaz de mantener población rural una vez finalizados los ciclos de explotación de los recursos no renovables.
Conservación con actividad ganadera
Otro de los puntos centrales de la declaración establece que los proyectos destinados a la conservación de la flora y la fauna no deben implicar el abandono o el vaciamiento de los establecimientos rurales.
FIAS propuso que las iniciativas de conservación incorporen obligatoriamente esquemas de ganadería sustentable y regenerativa.
De acuerdo con la entidad, la preservación de los ecosistemas nativos y la producción ganadera responsable pueden desarrollarse de manera simultánea, siempre que existan planificación, controles y criterios de sustentabilidad.
Revisión del ordenamiento territorial
La Federación también solicitó revisar el ordenamiento territorial de Santa Cruz, teniendo en cuenta la existencia de parques nacionales y áreas protegidas.
El objetivo, indicaron, debe ser delimitar con claridad las zonas con vocación productiva y aquellas destinadas específicamente a la preservación ambiental.
Para FIAS, la soberanía territorial debe traducirse en generación de empleo, infraestructura, producción y presencia permanente de habitantes en el territorio provincial.
Finalmente, el Consejo Directivo de la Federación ratificó su disposición para colaborar con la Legislatura de Santa Cruz en la redacción de un proyecto de ley que promueva inversiones, proteja el suelo y garantice la continuidad de la actividad ganadera como uno de los pilares del desarrollo provincial