El gobernador salió al cruce del proyecto que impulsa el oficialismo nacional en el Senado y marcó una diferencia con la estrategia de Patricia Bullrich. Aunque la iniciativa flexibilizó algunos puntos para sumar apoyos, Neuquén sostiene que las tierras deben quedar en manos de argentinos y busca fijar esa postura también por ley provincial
La discusión por la reforma de la Ley de Tierras sumó un nuevo capítulo político con un mensaje directo del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, que dejó en claro que no está dispuesto a alinearse con la postura que impulsa la senadora nacional Patricia Bullrich y el oficialismo libertario.
Mientras el Gobierno nacional intenta reunir los votos necesarios para aprobar el proyecto en el Senado, Figueroa aprovechó una actividad en Varvarco para reafirmar una posición que ya había plasmado en la Legislatura provincial: el rechazo a la extranjerización de las tierras.
«Así como enviamos a la Legislatura un proyecto de ley para que las tierras de nuestra provincia sean para argentinos, desde Varvarco queremos ratificar una decisión que tomamos en Neuquén. No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional», publicó el mandatario en sus redes sociales.
El mensaje llegó pocas horas después de que Bullrich anunciara un cambio en el proyecto nacional con el objetivo de destrabar su tratamiento. Tras las negociaciones con bloques aliados, el oficialismo aceptó fijar un límite del 25% para la propiedad de tierras rurales en manos extranjeras, abandonando la idea inicial de eliminar prácticamente las restricciones.
La modificación permitió sumar algunos respaldos, entre ellos el de legisladores cercanos a distintos gobernadores, aunque la iniciativa todavía depende de una sesión con números ajustados.
En ese contexto, la postura de Figueroa marca un límite político. Si bien el gobernador mantiene una relación institucional de cooperación con la administración de Javier Milei en distintos temas, decidió diferenciarse en un asunto que considera estratégico para la provincia.
La posición también se alinea con el proyecto que el propio Ejecutivo neuquino envió a la Legislatura para reforzar los controles sobre la adquisición de tierras en el territorio provincial, una iniciativa que busca garantizar que esos recursos permanezcan bajo dominio argentino.
En paralelo, el oficialismo nacional sostiene que el nuevo texto preserva facultades provinciales, ya que las sociedades con participación estatal extranjera solo podrán adquirir tierras con autorización tanto del gobierno provincial como del Poder Ejecutivo nacional. Además, mantiene la prohibición para que Estados extranjeros sean propietarios de tierras rurales.
Bullrich defendió el esquema al señalar que el límite del 25% coloca a la Argentina en parámetros similares a los de otros países de la región, como Brasil, y aseguró que el proyecto fortalece las competencias provinciales sobre sus recursos naturales