La planificación oficial muestra cómo se distribuiría el sistema en las siete zonas de la provincia. El Alto Valle concentraría casi la mitad de los dispositivos previstos y la Zona Atlántica tendría el mayor crecimiento porcentual.
Río Negro proyecta una fuerte expansión de su sistema de vigilancia como parte del Proyecto Integral de Seguridad Pública. La planificación oficial contempla una red de 1.284 cámaras distribuidas en siete regiones, una cifra que representa un incremento de 904 dispositivos respecto del esquema inicial del plan y que busca ampliar la cobertura de vigilancia en todo el territorio provincial.
La distribución prevista muestra que el despliegue no será uniforme. Mientras el Alto Valle concentrará la mayor cantidad de cámaras por su densidad poblacional y la presencia de las principales ciudades de la provincia, otras regiones exhiben los mayores incrementos porcentuales debido a que parten de una infraestructura mucho menor.
Cómo quedará distribuida la red de cámaras de vigilancia en Río Negro
Según la planificación oficial, el Alto Valle Este alcanzará 337 cámaras, mientras que el Alto Valle Oeste llegará a 273. En conjunto, ambas regiones reunirán 610 dispositivos, casi el 48% de toda la red provincial prevista.
La Zona Andina será la segunda región con mayor cantidad de equipos, con 302 cámaras, seguida por el Valle Inferior con 159, el Valle Medio con 95, la Zona Atlántica con 71 y la Línea Sur con 47.
La tabla refleja que la red prevista prácticamente cuadruplica la infraestructura contemplada al inicio del proyecto. En total, el sistema incorporaría 904 cámaras, con un crecimiento provincial del 338%.
Aunque el Alto Valle concentrará la mayor cantidad de dispositivos, el mayor salto porcentual corresponde a la Zona Atlántica, que pasará de 10 a 71 cámaras, un incremento del 710%. La Zona Andina, por su parte, multiplicará por cinco su infraestructura, al pasar de 60 a 302 equipos.
El Alto Valle concentra la mayor inversión
La concentración de cámaras en el Alto Valle responde al peso demográfico de la región y a la presencia de las principales ciudades de la provincia. Allí se ejecutan algunas de las obras más importantes del proyecto, entre ellas la ampliación del Centro de Monitoreo de Roca, la construcción de nuevos edificios para Allen y Cinco Saltos, la finalización del centro de Fernández Oro y la ampliación ya concluida del edificio de Regina.
Cámaras de vigilancia
- 48%
- de la red estará concentrada en el Alto Valle, según la proyección de la provincia.
Según detalló a Diario RÍO NEGRO el subsecretario de Seguridad Ciudadana, José Daniel Arcajo, la región es uno de los ejes de la modernización del sistema, con obras de infraestructura, incorporación de tecnología y nuevos centros de monitoreo para fortalecer la prevención del delito y la respuesta ante emergencias.
Uno de los anuncios más recientes fue para Allen, donde el Gobierno confirmó la incorporación de 28 nuevas cámaras, lo que permitirá pasar de 19 a 47 dispositivos entre domos, cámaras fijas y lectores automáticos de patentes.
La región también concentra una parte importante de los centros operativos del sistema provincial, con sedes en Cipolletti, Campo Grande, Cinco Saltos, Allen, Fernández Oro, Roca y Regina.
Un proyecto que avanza por etapas
La transformación del sistema comenzó a diseñarse durante 2024 y se puso en marcha en 2025 con el lanzamiento del programa Río Negro Seguro. En enero de este año, el Gobierno informó la compra de más de 350 cámaras y 67 lectores automáticos de patentes (LPR) para iniciar el despliegue en Bariloche, General Roca, Cipolletti y Viedma, como parte de una inversión cercana a los 12 millones de dólares.
En aquella oportunidad también se indicó que la instalación se realizaría por etapas, priorizando inicialmente los lectores automáticos de patentes para conformar el denominado Anillo Provincial de Seguridad, una red destinada a controlar el ingreso y egreso de vehículos mediante el cruce automático con bases de datos judiciales y policiales.
La planificación conocida ahora permite dimensionar el alcance final del proyecto, ya que muestra cómo quedará distribuida la red una vez completadas todas las etapas previstas.
Más que cámaras: inteligencia artificial y emergencias
La expansión de la videovigilancia constituye solo una parte del proyecto. El sistema incorpora plataformas de inteligencia artificial para asistir a los operadores en la detección de eventos, el Reconocimiento Automático de Patentes (LPR) para identificar vehículos con pedidos judiciales y la tecnología AVL, que permitirá visualizar en tiempo real la ubicación de patrulleros, ambulancias, bomberos y otros recursos de emergencia.
De acuerdo con la información oficial, el despliegue del sistema LPR ya alcanza alrededor del 40% de la planificación prevista y los nuevos servidores informáticos instalados permitirán continuar con la incorporación masiva de cámaras en distintas localidades.
La siguiente etapa del proyecto contempla ampliar el Sistema Provincial de Atención de Emergencias hacia Allen, Cinco Saltos, Villa Regina, San Antonio Oeste, Las Grutas y El Bolsón. Según la Provincia, esa expansión permitirá aumentar la capacidad operativa del servicio, que actualmente atiende unas 20.000 llamadas mensuales, con el objetivo de superar las 40.000 una vez concluida la nueva infraestructura