El intendente Daniel Tonelli defendió el decreto que garantizó el abastecimiento de combustible para la flota municipal
«Seguimos abiertos al diálogo, pero ante todo con los servicios funcionando. Las puertas de la Intendencia siempre están abiertas para trabajar por el bien de la ciudad», indicó el jefe municipal de Arroyo Seco..
El intendente de Arroyo Seco, Daniel Tonelli defendió el decreto que firmó para garantizar el abastecimiento de combustible luego de que el rechazo de una licitación por parte de la oposición en el Concejo pusiera en riesgo la continuidad de servicios esenciales. Aseguró que el municipio contaba con los fondos necesarios, denunció una maniobra política y sostuvo que no permitirá que los vecinos queden afectados por disputas partidarias.
El conflicto se desató la semana pasada cuando la falta de aprobación de una licitación de combustible generó incertidumbre sobre la prestación de servicios municipales considerados estratégicos, entre ellos la recolección de residuos, el control urbano, el mantenimiento eléctrico y el traslado de pacientes. Frente a ese escenario, el Ejecutivo avanzó con un decreto para garantizar la continuidad operativa del municipio.
Tonelli dijo a La Capital que la situación se originó a partir de un error administrativo ya subsanado, cuestionó la actitud de la oposición en el Concejo Municipal y defendió las medidas adoptadas para evitar la paralización de los servicios.
—¿Qué fue lo que ocurrió?
—Todo se desencadenó a partir de un requerimiento del Concejo, que nos solicitó un informe administrativo el cual cumplimos. Lamentablemente, en ese documento se deslizó un error administrativo involuntario, solo eso, no fue más que eso. Sin embargo, lejos de buscar una aclaración institucional común, optaron por tomar ese desliz para bloquear la gestión. Aclaramos la situación de inmediato y aportamos las pruebas correspondientes, que es lo más importante de todo este proceso. Cada palabra que decimos y cada recurso que administramos lo podemos respaldar con documentación fehaciente en la mano. No hay nada que ocultar. Sin embargo, a raíz de esto, el bloque opositor en el Concejo decidió no aprobarnos las licitaciones de combustibles que quedaban pendientes desde el 8 de junio, las cuales eran vitales para la operatividad diaria.
—¿Cuál es la realidad de las cuentas municipales?
—Acá las cosas se aclaran con las pruebas en la mano y con la verdad sobre la mesa, como ya lo hicimos. La realidad es que teníamos y tenemos el dinero y los recursos necesarios para que todo funcione a la perfección. No había ningún motivo económico válido para frenar el transporte de pacientes, el mantenimiento eléctrico, la recolección de residuos ni el barrido de las calles. Todo lo demás fueron maniobras destinadas a dañar al gobierno municipal.
Impacto para Arroyo Seco
—¿Cómo evaluó el impacto social de la medida?
—Con mucha preocupación y, a la vez, con mucha firmeza. Entiendan algo de una vez por todas: con esta clase de maniobras no se le hace daño a un gobierno; se le hace daño a todos los vecinos. Mi compromiso estuvo y estará siempre con cada uno de ellos, y eso es lo que salí a defender desde el primer minuto. No iba a permitir, ni voy a permitir, que dejaran desprotegida a mi ciudad ni a ninguno de mis vecinos.
—¿Qué decisiones se tomaron?
—No nos íbamos a quedar de brazos cruzados ni íbamos a ceder ante extorsiones políticas. Por eso firmé el decreto que fue necesario para garantizar los servicios esenciales para cada vecino. No íbamos a dejar a la ciudad paralizada. La administración de los servicios públicos es una responsabilidad enorme. Tomamos todas las medidas administrativas y legales que correspondían para restablecer el orden y la normalidad en cada barrio.
—¿Cómo continúa la relación institucional de aquí en adelante tras este episodio?
—Seguimos abiertos al diálogo, pero ante todo con los servicios funcionando. Las puertas de la Intendencia siempre están abiertas para trabajar por el bien de la ciudad. Siempre estuve convencido de que mis vecinos me votaron para cuidarlos y defender sus intereses. Todos los que ocupamos un cargo público tenemos que entender que es temporal, que algún día se termina y vamos a seguir viviendo en la misma ciudad. Por eso mismo siempre me debí a todos los arroyenses