Funcionarios municipales y habitantes de los barrios José Hernández, San Alberto y Las Palmeras coincidieron en destacar el impacto que tendrán las obras sobre el canal de la Termoeléctrica. Aseguran que pondrán fin a más de 30 años de precariedad y mejorarán la seguridad y la conectividad para cien
La renovación de tres puentes sobre el canal de la Termoeléctrica, anunciada días atrás por la intendente Rossana Chahla, comenzó a despertar expectativas entre los vecinos de los barrios José Hernández, San Alberto y Las Palmeras, quienes destacan que las obras pondrán fin a más de tres décadas de precariedad en uno de los principales puntos de conexión de la zona sur de San Miguel de Tucumán.
El proyecto contempla la construcción de dos nuevos puentes peatonales y la renovación integral del puente vehicular ubicado sobre calle Artaza, con el objetivo de mejorar la conectividad, la seguridad y la transitabilidad para cientos de familias que diariamente utilizan esos pasos para dirigirse a escuelas, clubes, centros de salud o sus lugares de trabajo.
Durante una recorrida por el sector, funcionarios municipales dialogaron con vecinos para ponerlos al tanto de la intervención y remarcaron que la iniciativa surgió a partir de los reclamos planteados por la propia comunidad, especialmente después de las intensas lluvias registradas este año.
La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, sostuvo que la decisión responde al compromiso de acercar la obra pública a los barrios. “Como dice nuestra intendenta Rossana Chahla, las obras públicas cambian la vida de los vecinos y este es el caso que estamos viviendo acá en los barrios José Hernández y San Alberto, con esta decisión política de invertir para unirlos y mejorar estos puentes que están intransitables hace ya 30 años», expresó.
La funcionaria remarcó que diariamente niños, adultos mayores y trabajadores atraviesan esas estructuras para trasladarse entre los distintos barrios. «Los chicos cruzan para ir a la escuela, para ir al club. También lo hacen los adultos mayores y todos los vecinos. Lo que decidió nuestra intendenta es rehacer estos puentes peatonales para mejorar la infraestructura y la conectividad barrial», afirmó.
Giuliano señaló además que el anuncio fue recibido con entusiasmo por la comunidad. «Hay una alegría muy grande porque es un derecho que se hace realidad: poder transitar el barrio de manera digna, correcta y segura», manifestó.
En ese sentido, destacó que la iniciativa surgió luego del relevamiento realizado tras las inundaciones de marzo. «La intendenta siempre dice que el mejor diagnóstico es el que hace el vecino. Estas mejoras nacieron de la voz de los vecinos y hoy la palabra empeñada se convierte en obras públicas reales y en soluciones concretas», sostuvo.
Por su parte, el secretario de Servicios Públicos, Luciano Chincarini, explicó que las obras beneficiarán directamente a más de 800 familias de la zona. «Vamos a construir dos puentes peatonales nuevos y jerarquizar el puente vehicular sobre el canal de la Termoeléctrica. Es una inversión muy importante para mejorar la calidad de vida de más de 800 familias que viven junto a este canal», indicó.
El funcionario recordó que los actuales pasos peatonales fueron construidos por los propios vecinos hace más de tres décadas. «No eran puentes seguros. Los habían construido los mismos vecinos para evitar caminar cuatro o cinco cuadras hasta el puente vehicular de Artaza. Ahora el Municipio hace una fuerte inversión en infraestructura para resolver ese problema», explicó.
Según detalló, los dos puentes peatonales demandarán alrededor de tres semanas de ejecución, mientras que la intervención sobre el puente vehicular requerirá un plazo similar e incluirá nuevas barandas, reemplazo de losas deterioradas, iluminación LED y mejoras complementarias en el entorno.
Además, destacó que la respuesta de los vecinos fue inmediata. «Los recibieron con mucha alegría, con esperanza y con expectativa. Ahora queremos estar a la altura de esa confianza y cumplir cada una de las obras que nuestra intendenta promete», aseguró.
La vecina Andrea Naranjo, cuya vivienda se encuentra junto a uno de los puentes que será reemplazado, en el barrio José Hernández, recordó que el reclamo llevaba muchos años. «Acá es una pasada obligatoria para todos los barrios. El puente ya no se puede transitar y venimos pidiendo una solución desde hace muchísimos años», relató.
La mujer aseguró que el deterioro se agravó tras las inundaciones registradas este año. «Después de que se cayeron tapias y casas por las inundaciones, esta gestión nos dio respuesta en pocos meses. Es una obra muy necesaria para todos los que cruzan caminando», señaló.
También recordó que el actual puente fue construido por los propios vecinos. «Lo hicieron con rifas hace más de 30 años. Nunca hubo una obra del Municipio hasta ahora. Recién con este gobierno conseguimos que hagan un puente nuevo», afirmó