El plan redefine el concepto clásico de infraestructura automotriz, concibiendo el trazado vial como el escenario donde confluyen los servicios públicos, el transporte productivo, los corredores turísticos y la movilidad peatonal. Mariano Miras, director de Ordenamiento Territorial del municipio sanrafaelino, detalló el alcance de esta herramienta de gestión, los avances de conectividad hacia el Acceso Norte y el futuro Corredor Internacional de carga pesada.
La calle como espacio público multidimensional y sustentable
La nueva normativa abandona la perspectiva vial limitada al tránsito de automóviles y adopta una mirada integradora que regula el tendido de redes de infraestructura y la convivencia de la movilidad urbana. «A partir de la aprobación del Plan de Ordenamiento Territorial en el año 2025, una de las primeras normativas y herramientas de gestión que emana es justamente empezar a planificar nuestro territorio en función de esos lineamientos establecidos. Esto deriva de un estudio técnico muy profundo y lo que estamos presentando es la primera etapa de estas normativas de planificación, que es la estructura vial. Para nosotros, la estructura vial no es concebida solamente como una situación por donde transcurren los vehículos, sino que es el lugar por donde transcurre la vida de las personas dentro del espacio público. Las calles y las plazas componen el terreno donde el municipio puede accionar, compartiendo jurisdicciones con las vialidades, hidráulica e irrigación», explicó Mariano Miras en diálogo con FM Vos 94.5.
«A través de esta herramienta planificamos un ordenamiento que abarca la gestión integral del espacio público, porque por allí también pasan las redes de servicios públicos, los peatones y las bicicletas. Hemos pensado este abordaje territorial bajo el objetivo principal de la conectividad en su máxima expresión: servicios, personas, peatones, bicicletas y vehículos. Estamos proyectando nuestra red vial futura de aquí a 30 años, no solamente pensando en la ciudad de San Rafael, sino integrando profundamente a los distritos, nuestras capacidades productivas y los corredores de transporte internacional», destacó.

Jerarquización de vías, corredores turísticos y el desarrollo del Acceso Norte
La ordenanza clasifica los caminos del departamento según su funcionalidad logística y paisajística, fijando anchos de vía obligatorios para facilitar ejecuciones de obra futuras. «Esta herramienta busca la jerarquización de las vías y determinar cómo impacta cada traza en el territorio. Ya sea un corredor internacional, nacional, provincial, de oasis o turístico, se jerarquiza en función de su ancho de vía, porque eso define la cantidad de servicios que va a contener. No se necesitan los mismos servicios para el transporte de carga pesada que para un turista que recorre nuestras bellezas paisajísticas. Volcar este contenido técnico en el documento nos permitirá gestionar la vía desde el inicio, plantando la semilla normativa para que, cuando las condiciones económicas estén dadas, se pueda ejecutar con el respaldo y la fundamentación del Plan de Ordenamiento Territorial», comentó Miras.
«El Acceso Norte es un hecho desde el plano normativo, cuenta con estado de proyecto ejecutivo y en su momento se destinaron fondos para expropiaciones de terrenos afectados, un proceso que a veces se frena o pausa por la aleatoriedad de los recursos económicos. Nuestro objetivo con esta ordenanza es planificar que esa traza llegue de manera efectiva hasta la Ruta 40, atravesando la Ruta 150. Esto consolidará el corredor internacional que el día de mañana desembocaría en el futuro Paso Las Leñas. Diseñar todo ese corredor estratégico implica realizar estudios de pendientes complejos para asegurar que el transporte de carga pesada se desplace con el menor esfuerzo posible hacia el paso a Chile», amplió.
Consenso territorial y las bases de la futura zonificación urbana
La dirección técnica coordinó dieciocho meses de rondas de consulta con entidades intermedias para blindar el proyecto antes de su ingreso formal al circuito legislativo local. «El proyecto de norma y toda la cartografía ya se encuentran completamente establecidos. Como todo proceso de ordenamiento territorial serio, esto requiere un consenso con el territorio. Durante unos 18 meses trabajamos de forma interna y el mes pasado iniciamos el proceso de sociabilización con todas aquellas entidades intermedias, organismos del agua como Irrigación e Hidráulica, para que puedan volcar sus consideraciones técnicas. Buscamos que, cuando la ordenanza ingrese formalmente al Concejo Deliberante el mes que viene, cuente con una base de apoyatura institucional sólida y participativa que potencie el texto más allá del estricto aporte de nuestros equipos de gestión», aseguró el director del área.
«Si hacemos un símil con el cuerpo humano, las vías de comunicación representan nuestro esqueleto. Después de la aprobación de esta ordenanza vial vendrán las normativas complementarias de zonificación y delimitación de tierras, que terminarán de dotar de plenitud al ordenamiento territorial en San Rafael. Necesitamos definir primero cómo se llega a cada lugar para luego estructurar de manera eficiente dónde se van a desarrollar las actividades urbanas, industriales o agrícolas. Planificar el desempeño de cada cartera dentro del territorio es lo que va a garantizar que cada sanrafaelino pueda ejercer su actividad y su crecimiento con reglas claras dentro del departamento», declaró al cierre de la comunicación.
Diario San Rafael