La empresa Yacimientos Mineros Aguas de Dionisio (YMAD) inicia una nueva etapa institucional marcada por un desempeño productivo sin precedentes. Según informó el delegado de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en la compañía, José Roberto Toledo, la producción propia de oro supera actualmente los 60 kilos mensuales, un volumen que, por su estimación, equivale a cerca de 8 millones de dólares al mes tomando como referencia una cotización cercana a los US$ 132.500 por kilo.

Un récord que abre caminosEn palabras de Toledo, este pico productivo coincide con la implementación del nuevo estatuto de YMAD, sancionado por la Provincia de Catamarca y la UNT, que redefine el funcionamiento interno de la empresa e incorpora herramientas renovadas de administración, control y fiscalización. “Este círculo termina así y, aparte, termina en un muy buen momento económico porque está produciendo más de 60 kilos de oro por mes. Lo cual es un récord histórico. Es producción propia de YMAD, que ha mejorado mucho su eficiencia, su mecanismo”, subrayó.

Institucionalidad y controlEl nuevo marco estatutario cerró una disputa histórica entre la Universidad Nacional de Tucumán y YMAD por la participación de la casa de estudios en las utilidades de la empresa. La Ley 14.771 había establecido originalmente un 40% para la UNT, porcentaje modificado tras un acuerdo de 2008 durante la gestión del ex rector Juan Alberto Cerisola, situación que motivó reclamos judiciales posteriores por parte de la universidad.

El conflicto quedó atrás con el acuerdo alcanzado entre Catamarca y la UNT, y la posterior aprobación del nuevo estatuto por parte del Consejo Superior universitario y la Provincia. Entre las modificaciones más relevantes, Toledo destacó la creación de un órgano de fiscalización con mayoría universitaria, una innovación institucional que, según explicó, permitirá robustecer el control sobre las decisiones estratégicas de la compañía. “Tenemos un YMAD que está mucho más cerca ahora. No hay más aquel organismo de Buenos Aires donde se tomaban decisiones y nadie las conocía. Esto es Catamarca y la UNT”, afirmó.

Orígenes y memoriaLa historia de YMAD está ligada a los derechos mineros descubiertos por el geólogo tucumano Abel Peirano, quien cedió esos derechos a la Universidad Nacional de Tucumán. Esa donación posibilitó la participación de la casa de altos estudios en la explotación del yacimiento Farallón Negro, un vínculo que ahora se renueva bajo el nuevo marco institucional y un contexto productivo favorable.

Exploración y proyección estratégicaDe cara al futuro, Toledo confirmó que YMAD mantiene una agenda activa de exploración y la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo. Señaló la existencia de más de 15 memorandos de entendimiento con empresas interesadas en avanzar en distintos proyectos, aunque aclaró que aún no se han concretado acuerdos definitivos. Las tareas exploratorias continúan tanto en Farallón Negro como en otras áreas bajo administración de la empresa, con inversiones dirigidas a profundizar el conocimiento geológico y detectar nuevas reservas.

Asimismo, entre los proyectos estratégicos figura el desarrollo de energía fotovoltaica en Campo del Arenal, iniciativa que Toledo consideró de gran relevancia por las condiciones naturales de la zona y su potencial aporte a futuros emprendimientos mineros. “Uno de los grandes costos de la minería es la energía. Tener generación propia en un lugar como Campo del Arenal puede ser una ventaja”, explicó, anticipando un horizonte en el que la integración energética contribuiría a la competitividad y sustentabilidad de las operaciones.

En este nuevo capítulo de su gestión, YMAD combina un rendimiento productivo récord con reformas institucionales que buscan transparentar la administración y potenciar la participación académica. La sincronía entre resultados económicos, mayor control y una proyección exploratoria coloca a la empresa en una posición favorable para afrontar los desafíos y oportunidades del sector minero en la región. /Los Primeros