La plaza San Martín
- La ciudad pampeana de General Acha presentó una hoja de ruta para orientar su crecimiento hasta 2050.
- El documento combina planificación territorial, construcción de consensos y una visión de largo plazo.
General Acha -ubicada al suroeste de la provincia de La Pampa- presentó oficialmente el Plan Estratégico de Ordenamiento Territorial 2050, un instrumento de planificación que busca definir el desarrollo de la ciudad a largo plazo.
En diálogo con ARQ, la secretaria de Planeamiento y Obras Públicas de la localidad, Ana Camps, señaló que el plan busca consolidar una ciudad intermedia “sostenible, ordenada e inclusiva”, capaz de orientar su crecimiento de manera planificada y evitar procesos de expansión descontrolada.

La iniciativa surge en una localidad con una posición estratégica dentro de La Pampa y del corredor hacia la Patagonia, donde la conectividad y la movilidad regional tienen un impacto directo sobre el desarrollo urbano.
Según explicó la funcionaria, el documento aborda problemáticas estructurales que la ciudad arrastra desde hace años, como el crecimiento disperso, la fragmentación territorial, las dificultades de conectividad y la existencia de sectores con infraestructura incompleta.
En ese sentido, destacó que se trata del primer proceso integral de planificación local con una mirada de largo plazo, perspectiva ambiental y metodología participativa.

La elaboración del plan fue resultado de un trabajo conjunto entre el municipio, el Gobierno de La Pampa y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), que financió el proceso y permitió la contratación de la consultora Hábitat para el desarrollo técnico y metodológico.
Durante el proceso surgieron distintas posiciones respecto del crecimiento urbano, los usos del suelo y las prioridades de inversión, aunque, según Camps, el objetivo fue construir consensos duraderos. “No se trata de imponer una única mirada, sino de generar acuerdos sostenibles para el futuro urbano de General Acha”, afirmó.

Las propuestas incluidas en el documento se apoyan en diagnósticos e indicadores vinculados al crecimiento urbano, la densidad, la infraestructura, la movilidad, la vivienda, los servicios y los recursos hídricos.
Entre las principales definiciones, el plan fortalece el área central como núcleo comercial y de servicios, reorganiza sectores destinados a actividades productivas e industriales y promueve una lógica de proximidad urbana, reduciendo distancias entre viviendas, equipamientos y servicios esenciales.
Para ello, prevé reservas de suelo destinadas a futuros centros de salud, escuelas y espacios comunitarios.
Otro de los ejes centrales es la protección ambiental. Camps destacó la delimitación precisa del sistema de médanos, estableciendo un límite claro para el crecimiento urbano y resguardando una de las áreas clave para la recarga del acuífero Valle Argentino.

Esta estrategia se complementa con la Ordenanza 09/2026 y con otras políticas ambientales impulsadas por el municipio, entre ellas el sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU).
Respecto de la implementación, la funcionaria remarcó que la ciudad ya avanza con obras de infraestructura, como la ejecución de 50 cuadras de pavimento en el sector oeste a través del programa Promeba y mejoras en distintos pasajes urbanos mediante producción municipal de hormigón.

No obstante, señaló que uno de los principales aportes del plan es constituirse en una herramienta para gestionar futuras inversiones. “Contar con un Plan Estratégico Territorial aprobado resulta fundamental para acceder a líneas de financiamiento”.
Finalmente, Camps subrayó que el desafío será sostener la iniciativa más allá de los cambios de gobierno. “El principal objetivo es que el plan se transforme en una política de Estado y no en una herramienta vinculada únicamente a una gestión particular”, concluyó.
Con esa misma lógica, el intendente de General Acha Abel Sabarots, consideró que el principal aporte del plan será dejar una herramienta capaz de orientar el desarrollo de la ciudad más allá de las decisiones coyunturales.

Aunque el documento aún debe atravesar su tratamiento legislativo, lo definió como «una hoja de ruta clara y definida, un instrumento sustancial para pensar la ciudad y su desarrollo armónico”, sostuvo.
Respecto de su continuidad en el tiempo, Sabarots reconoció que la implementación será el verdadero desafío para las administraciones presentes y futuras. “Ese es el desafío que tienen las gestiones actuales y las que vendrán: que este instrumento, una vez sancionado, no se convierta en letra muerta, sino en una guía clara y definida, consagrada luego de un debate social”, afirmó.
La articulación provincial y el apoyo del CFI
Gabriel Reiter, director de Planificación Territorial de La Pampa, explicó que el acompañamiento provincial al Plan Estratégico de Ordenamiento Territorial de General Acha surgió a partir de una demanda concreta del municipio. Según relató a ARQ, una vez planteada la necesidad, la Provincia intervino facilitando herramientas de gestión y financiamiento que permitieran llevar adelante el proceso.

En ese marco, se articuló el apoyo del Consejo Federal de Inversiones (CFI), que aportó los recursos necesarios para la contratación de la consultora Hábitat, responsable del desarrollo técnico del plan.
Reiter destacó que este tipo de iniciativas forman parte de una estrategia más amplia de acompañamiento a los gobiernos locales. Desde la Provincia, explicó, el objetivo es fortalecer las capacidades de planificación de los municipios y consolidar procesos de descentralización territorial que les permitan proyectar su desarrollo con herramientas propias y una visión de largo plazo.

“Desde el punto de vista geográfico y de conectividad cumple un rol estratégico porque es una ciudad de paso para los turistas que se dirigen al sur de nuestro país y para los desplazamientos vinculados a Vaca Muerta”, indicó. Esa condición, agregó, fue uno de los factores que influyeron para impulsar herramientas de planificación capaces de anticipar y ordenar su crecimiento futuro.
Nuevas agendas para pensar las ciudades pampeanas
Nancy Fernández de la Vega, titular de la Secretaría de la Mujer, Géneros y Diversidad de provincia de La Pampa, explicó que actualmente y en conjunto con la Secretaría de Género del Colegio de Arquitectura y Urbanismo, planean la creación de un mapa colaborativo de espacios seguros.
La idea surgió a partir de una iniciativa orientada a incorporar la perspectiva de género en el diseño y la planificación urbana.
La iniciativa se estructura sobre dos grandes ejes: la seguridad y el cuidado. En relación con el primero, Fernández explicó que se busca identificar condiciones urbanas que influyen en la percepción de seguridad, como la iluminación, la visibilidad y la presencia de obstáculos físicos en calles, plazas y espacios públicos.
La idea es detectar situaciones que puedan favorecer el miedo o la vulnerabilidad y generar información que contribuya a futuras intervenciones urbanas.
El segundo eje aborda la denominada “logística del cuidado”, poniendo el foco en las condiciones que facilitan o dificultan las tareas cotidianas que históricamente recaen sobre mujeres y diversidades.
En ese sentido, la mirada incorpora aspectos vinculados a la accesibilidad universal y al equipamiento urbano, desde rampas adecuadas para cochecitos y sillas de ruedas hasta espacios para amamantar, áreas de descanso y mobiliario accesible.

Fernández sostuvo que esta perspectiva busca introducir una nueva forma de pensar la ciudad. “Este nuevo punto de vista que incluye la perspectiva de género pretende postular un paradigma más igualitario, poniendo en valor la logística del cuidado que realizan diariamente mujeres y diversidades en el territorio”, señaló.