La minería evoluciona al ritmo de los cambios tecnológicos, ambientales y económicos que atraviesan al mundo. En ese escenario, la generación de conocimiento y la formación de recursos humanos se vuelven herramientas estratégicas para acompañar una actividad cada vez más compleja. Ese fue uno de los ejes de la entrevista realizada a Carolina Sánchez, directora del Instituto para el Desarrollo de una Minería Sostenible (IDEMIS) de la Universidad Católica de Salta, durante el programa Territorio Minero.

Al presentar el trabajo del instituto, Sánchez explicó que el IDEMIS nació hace seis años con una estructura poco habitual para el ámbito universitario, integrando no solo investigadores y docentes, sino también representantes de la industria, proveedores, organizaciones y la sociedad civil.

Según indicó, esa diversidad de actores permite analizar una actividad que cambia permanentemente y cuyos desafíos exceden ampliamente lo estrictamente productivo. «La primera conclusión que se podría compartir es la dinámica que tiene el sector. En muy pocos años están pasando muchas cosas«, resumió.

Del boom del litio a una mirada integral del territorio

La directora del IDEMIS sostuvo que el foco de las investigaciones también fue cambiando junto con la propia evolución de la industria. Si hace algunos años gran parte del trabajo académico estaba concentrado en el desarrollo del litio, hoy las investigaciones apuntan hacia la gobernanza del agua, la integración de información territorial, la adaptación a estándares internacionales y la convivencia entre distintos proyectos sobre una misma cuenca hídrica.

Ese cambio responde, explicó, a una transformación más profunda de la forma de entender la actividad minera. «No se trata solo de minerales, sino de territorios», afirmó, añadiendo: «Tenemos que gestionar el relacionamiento comunitario, tenemos que lograr construir confianza con las comunidades locales y entender que no va a ser sostenible la actividad si el beneficio de la misma no llega a las comunidades más próximas a donde están los recursos.»

Una minería responsable se construye todos los días

Consultada sobre la posibilidad de desarrollar una minería sustentable, Sánchez evitó respuestas simplificadas.

«La verdad es que yo siempre digo que no es un acto de fe. No toda la minería es maravillosa.»

Para la especialista, el desafío consiste en garantizar el abastecimiento de los minerales que demanda el mundo sin descuidar la calidad ambiental ni el desarrollo de las comunidades donde se encuentran esos recursos.

También explicó que el concepto de sostenibilidad ya no pasa únicamente por la extracción del mineral, sino por todo el valor que puede seguir generando una vez incorporado a la economía mediante procesos industriales, reciclaje y economía circular.

A eso se suma otro efecto que considera central: la capacidad instalada que deja la actividad.

Comunicación, información y expectativas

Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la comunicación de la actividad minera. Para Sánchez, la discusión pública necesita alejarse de los discursos simplificados. «Hay que trascender lo que es la propaganda. No se trata de hacer propaganda minera, se trata de hacer divulgación de lo que es la actividad minera.», dijo.

En ese sentido, consideró que tanto las empresas como las comunidades tienen responsabilidades compartidas. Mientras las compañías deben comunicar sus estándares y formas de trabajo, la sociedad tiene derecho a formular preguntas sobre cuestiones sensibles como el agua, el ambiente o el desarrollo territorial. «Tenemos derecho a saber de qué se trata, tenemos derecho a entender si está en amenaza algún recurso estratégico como el agua», añadió.

Sin embargo, también advirtió sobre otro fenómeno que suele acompañar al crecimiento de la actividad y son las expectativas desmedidas.

Explicó que anuncios de grandes inversiones o la aprobación de proyectos bajo el RIGI no implican necesariamente que las obras comiencen de inmediato ni que los puestos de trabajo aparezcan en el corto plazo.

«Un anuncio de inversión de un proyecto gigante no significa que mañana van a haber miles de puestos de trabajo más.»

De cara al futuro, Sánchez resumió su visión sobre qué necesita Salta para consolidar un desarrollo minero sostenible. «No quiero decepcionar con la respuesta tan sencilla que voy a dar, pero sería muy importante que cada actor haga lo que tiene que hacer.»

En esa línea, señaló que las empresas deben enfocarse en productividad, innovación y estándares internacionales; el Estado en gobernar integralmente el territorio donde conviven múltiples actividades; y la academia en generar investigación, conocimiento y propuestas de formación capaces de responder a la velocidad con la que cambia la industria.

La exploración, una apuesta al futuro

La entrevista también permitió conocer algunas conclusiones del seminario sobre exploración minera organizado por el IDEMIS en Salta, una iniciativa que continuará en Jujuy y Catamarca.

Para Sánchez, la exploración representa «la minería del futuro», aunque reconoció que los fondos internacionales destinados a esta etapa vienen disminuyendo en los últimos años.

Al mismo tiempo, destacó avances provinciales orientados a mejorar las condiciones para atraer nuevas inversiones, como la revisión de los cánones mineros, el fortalecimiento de los controles sobre los planes de inversión y la actualización de los requisitos ambientales según el nivel de intervención que implique cada etapa exploratoria.

«Conocer los recursos naturales es la forma básica que tenemos de ejercer soberanía y de promover el desarrollo en base a recursos naturales», concluyó