La Ciudad de Buenos Aires abre un negocio millonario para modernizar la red que controla el tránsito

La Ciudad de Buenos Aires abre un negocio millonario para modernizar la red que controla el tránsito
Busca actualizar la infraestructura de comunicaciones que conecta los sistemas de tránsito con fibra óptica, enlaces inalámbricos y equipamiento de red
iProfesional | Por Andrés Sanguinetti

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha una licitación por casi $21.000 millones para sostener y modernizar una infraestructura que permanece prácticamente invisible para los automovilistas, pero que resulta crítica para el funcionamiento cotidiano del tránsito porteño.

Se trata de la red de comunicaciones que permite conectar y mantener operativos los diferentes sistemas tecnológicos utilizados para gestionar la movilidad de la Ciudad.

Es decir, desde la transmisión de datos y las conexiones de fibra óptica hasta los enlaces inalámbricos y los equipos que permiten sostener la comunicación entre la infraestructura instalada en las calles y los sistemas centrales.

Lo hizo mediante la Resolución 211/2026 del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, con la cual se autorizó la Licitación Pública 10241-0044-LPU26, denominada formalmente «Obras, mantenimiento y actualización de la red de comunicaciones para sistemas de tránsito en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires».

El presupuesto oficial asciende a $20.928,3 millones, mientras que el contrato tendrá una duración de 60 meses, es decir, cinco años desde la firma del acta de inicio y la apertura de las ofertas está prevista para el próximo 5 de agosto a las 13.

Pero la contratación no se limita al mantenimiento de una red existente ya que los pliegos contemplan también obras, ampliaciones, reparaciones, reposición de equipos y actualización tecnológica.

Esto convierte al proceso en un negocio de largo plazo para empresas especializadas en telecomunicaciones, fibra óptica, electrónica vial e infraestructura para ciudades inteligentes.

Cómo está dividido el contrato millonario de comunicaciones

Para que sea atractivo, las autoridades porteñas contemplaron que el negocio fuera estructurado en dos renglones, correspondientes a dos áreas geográficas de la red de comunicaciones de tránsito.

El Área 1 cuenta con un presupuesto oficial de $10.159,6 millones, mientras que para el Área 2 se fijó una inversión estimada de $10.768,7 millones.

Sin embargo, el pliego establece que los oferentes deben cotizar la totalidad de los renglones y no admite ofertas parciales.

Es decir, las empresas interesadas deberán presentar capacidad técnica, operativa y financiera para competir por un contrato que involucra al conjunto de la infraestructura incluida en la convocatoria.

El objetivo declarado por la Ciudad es garantizar la correcta operación, conservación y disponibilidad de la infraestructura de comunicaciones asociada a sus sistemas tecnológicos y operativos de tránsito.

En la práctica, el adjudicatario deberá hacerse cargo de la inspección, diagnóstico, reparación, reposición y puesta nuevamente en servicio de los diferentes componentes de la red.

El listado incluye tendidos de fibra óptica, cableado estructurado, enlaces inalámbricos, equipamiento activo y pasivo de comunicaciones y otros elementos necesarios para mantener la conectividad de la infraestructura.

También deberá responder frente a incidentes, fallas y contingencias que puedan comprometer la continuidad de los sistemas, además de realizar mantenimiento preventivo, monitoreo de la red, documentación técnica y actualización permanente de inventarios.

Por qué es clave esta infraestructura invisible del tránsito porteño

La licitación tiene una importancia que excede el mantenimiento de cables y equipos si se tiene en cuenta que la Ciudad de Buenos Aires utiliza desde hace años sistemas inteligentes de tránsito para centralizar información, monitorear la circulación y administrar infraestructura vial desde centros de control.

La arquitectura tecnológica combina comunicaciones, sistemas de control semafórico, cámaras y herramientas de supervisión de la movilidad.

Esa estructura permite que diferentes equipos distribuidos en la Ciudad puedan transmitir información y recibir instrucciones desde sistemas centrales.

Por ese motivo, una falla en la red de comunicaciones puede tener impacto sobre la disponibilidad de servicios asociados a la gestión del tránsito.

Con la nueva contratación se busca garantizar precisamente esa continuidad durante los próximos cinco años y, al mismo tiempo, actualizar una infraestructura que debe acompañar la incorporación de nuevas tecnologías.

De hecho, los pliegos incorporan entre los elementos que serán evaluados la calidad de los cables de fibra óptica y la adecuación de módems y routers con tecnología 4G, 5G o superior.

Qué exigencias deben cumplir las empresas para competir

Por el tamaño y la complejidad de la licitación, el proceso apunta a un grupo relativamente acotado de compañías con experiencia comprobable en grandes redes de comunicaciones e infraestructura tecnológica.

La evaluación no estará determinada únicamente por el precio ya que el mecanismo diseñado otorga una ponderación del 20% a la calidad técnica, del 50% a la capacidad y antecedentes de la empresa y del 30% a la oferta económica.

Entre otros aspectos, se analizará la experiencia verificable de los candidatos en tendidos de fibra óptica durante los últimos cinco años, tomando hasta cinco contratos como antecedentes.

También se evaluará la infraestructura disponible en el Área Metropolitana de Buenos Aires para reparar y almacenar dispositivos de comunicaciones.

El pliego establece además un requisito mínimo equivalente a una infraestructura de 500 metros cuadrados para obtener el puntaje necesario en ese apartado, mientras que el máximo reconocimiento se alcanza con 750 metros cuadrados disponibles.

A esto se suma la evaluación del plantel técnico, la disponibilidad de supervisores calificados y la capacidad para ejecutar tanto los tendidos de fibra como las obras civiles asociadas.

En materia financiera, los candidatos también deberán superar indicadores mínimos de liquidez, solvencia y endeudamiento establecidos por la Ciudad.

Qué pasó con la licitación anterior de semáforos porteños

La nueva licitación tiene un antecedente directo si se recuerda que en febrero pasado, se adjudicó otra contratación de gran escala para las obras y el mantenimiento de la señalización luminosa de la Ciudad.

En ese proceso resultaron ganadoras Mantelectric I.C.I.S.A.; la unión transitoria integrada por Kapsch TrafficCom Transportation Argentina y Rowing; y Autotrol.

Los contratos adjudicados sumaron más de $109.000 millones, de los cuales $30.608,4 millones fueron para Mantelectric; $36.610 millones para la UT de Kapsch y Rowing; $34.831,8 millones para Autotrol y otros $7.342,4 millones para la misma unión transitoria encabezada por Kapsch.

Pero hubo un dato central: el renglón número 4 de aquel concurso, correspondiente a la obra y mantenimiento de la red de comunicaciones de señalización luminosa, fue dejado sin efecto por razones de oportunidad, mérito y conveniencia administrativa.

Ahora, esa necesidad reaparece bajo una contratación específica y con un alcance propio ya que la resolución que habilita el nuevo proceso sostiene que resulta necesario garantizar la continuidad operativa de la infraestructura de comunicaciones que sustenta los sistemas de tránsito de Buenos Aires.

Si bien todavía no existen ofertas abiertas y, por lo tanto, no puede determinarse qué compañías participarán, los antecedentes de la licitación de señalización muestran cuáles son algunos de los grupos con experiencia reciente en el negocio tecnológico del tránsito porteño.

Un negocio estratégico para el futuro de la movilidad porteña

La contratación se inserta en una agenda más amplia del Ministerio de Movilidad e Infraestructura, conducido por Pablo Bereciartua, organismo que concentra la planificación de los flujos de movilidad, las obras viales y subterráneas y las políticas de gestión y fiscalización del tránsito y del transporte porteño.

En este caso, la apuesta tiene menos visibilidad pública que una autopista, una línea de subte o un nuevo corredor de transporte, pero involucra una infraestructura crítica para el funcionamiento de la movilidad urbana.

La empresa o grupo empresario que resulte adjudicatario quedará durante cinco años a cargo del mantenimiento, soporte y actualización de una de las redes tecnológicas estratégicas de Buenos Aires, en un negocio donde se cruzan obra pública, telecomunicaciones, fibra óptica, conectividad móvil y gestión inteligente del tránsito

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