Intendentes de la provincia de Buenos Aires afinan el lápiz para paliar la crisis

Intendentes de la provincia de Buenos Aires afinan el lápiz para paliar la crisis

Las cuentas no cierran por la caída de la actividad y el crecimiento de las demandas de los vecinos.

Las transferencias cayeron en más de 11 mil millones de pesos

Las comunas encararon una readecuación de las prioridades porque aumentó la demanda sanitaria y alimentaria. Recortes en obras y malabares para pagar sueldos

Los municipios de la provincia de Buenos Aires atraviesan momentos complicados en materia económica, hecho que explican como producto de la merma en la recaudación y en la caída de la coparticipación nacional y provincial. La crisis social suma, además, el crecimiento de la demanda de cobertura alimentaria, de medicamentos y del pago de alquileres y servicios.

El último informe de la consultora económica PPA da cuenta de una caída del 0,61 por ciento en las transferencias a los 135 municipios, lo que implica 11.354 millones de pesos menos, con ganadores y perdedores entre todos ellos en la comparación del primer cuatrimestre del año en comparación con el mismo periodo del año anterior. El trío de los más afectados lo componen San IsidroPinamar y Vicente López, todos ellos a cargo de gobiernos del PRO.

Algunos intendentes ya aplican el recorte en obras públicas que no sean de prioridad, en tanto que evalúan alternativas para cuidar los recursos. En el municipio de Lincoln, a cargo del radical Salvador Serenal, ya analizan el recorte de las horas extra, como así también un freno en las obras. “Los sueldos están en primer lugar, junto con salud, la parte de acción social que requiere de una asistencia y el mantenimiento de los caminos rurales. Esas son las prioridades que vamos a tener, porque para todo no alcanza y hay máquinas que van a estar paradas un tiempo”, dijo a Plura el secretario de Hacienda, Alberto Sala.

“Hoy no se puede hablar de aumentos de los sueldos municipales. Inclusive, hasta tendríamos que ver si en algún momento no se van a recortar horas extras o algún adicional, porque la masa salarial es muy grande y lo que llega de coparticipación no crece en la misma medida”, expuso el funcionario.

En Azul, en tanto, se encendieron las alarmas por el pago del aguinaldo. Desde el municipio que comanda el peronista Nelson Sombra dieron cuenta a Buenos Aires/12 que esta semana ya se abonaron los sueldos y la mitad del aguinaldo. “La otra mitad, será en cuanto podamos”, aseguraron, al tiempo que reconocieron estar trabajando con la Provincia porque “la situación aprieta”.

“El problema que estamos teniendo tiene que ver con la caída de la economía, que impacta en los impuestos de Ganancias e IVA que son los que se coparticipan. Además cortan fondos como el desfinanciamiento a las escuelas industriales y el programa de los medicamentos. Somos copadependientes en el interior en un 70 por ciento del presupuesto”, describió a Buenos Aires/12 desde Carlos Casares el intendente Daniel Stadnik. “Tratamos de ajustar en lo que podemos, pero también invertimos el año pasado en una planta de oxígeno para no tener que comprar más para el hospital, que nos demandaba mucho esfuerzo”, añadió.

El secretario de Hacienda de General MadariagaEmilio Gomory, explicó a este medio que los recursos coparticipables bajaron “de forma significativa”, con un 15 por ciento abajo respecto del año pasado, al tiempo que “los recursos municipales también bajaron porque las tasas es lo primero que dejan de pagar los vecinos”.

“Tenemos poco margen de maniobra porque tampoco tenemos posibilidad de pedir créditos. Tuvimos que ordenar prioridades para no deberle a los proveedores ni dejar de pagarle a los empleados. Ese reordenamiento estuvo en los planes de obra, no pudimos dar los aumentos salariales que quisiéramos y focalizamos en el área de salud municipal, que está sobrecargada y en desarrollo social, porque ahora se incorporó un abanico de jubilados que antes no pedían asistencia y de trabajadores precarizados que solicitan asistencia”, describió el funcionario del intendente Esteban Santoro.

En ese orden, sumó que “la seguridad es obligación de la Provincia, pero sin el municipio invirtiendo en cámaras y prevención, no se podría cubrir el servicio” y que “el año pasado sirvió de aprendizaje, porque fue muy duro y aprendimos a gestionar con esa baja de recursos”.

En el distrito vecino de Villa Gesell, el aguinaldo y el sueldo a los empleados se abonó “en tiempo y forma”, según señalaron desde la comuna, pero con los pagos desdoblados, ya que el día 6 se va a depositar a los médicos, mientras que el día 15 será el turno de los funcionarios y concejales, pero la mitad del salario.

Desde el municipio de Rivadavia, en tanto, señalaron que actualmente el mayor déficit es en obras, dado que desde el Gobierno de la Nación no se ejecutó nada, en tanto que se complicaron las de Provincia. Por eso, la línea del Ejecutivo a cargo del intendente Juanci Martínez es cuidar los recursos y evitar gastos innecesarios porque no hay certezas de lo que pueda ocurrir en los próximos meses.

En Bolívar, el intendente Bali Bucca pudo llevar adelante el pago de sueldo y aguinaldo el último día del mes, aunque desde la Comuna señalaron que “se nota la crisis”, por lo que los aumentos a los trabajadores municipales están “tranquilos”, aunque eso no afectó los servicios básicos.

En Saavedra, distrito de la Sexta, ya el año pasado se recortaron horas extras, pero este año se devolvieron. “Estamos justos, pero aún se llega. Obviamente el presupuesto no alcanza, pero por ahora estamos mejor”, expusieron

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