En términos nominales, el gobierno nacional envió al consolidado de provincias y CABA un total de 6.951.679 millones de pesos en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Esto representa un incremento nominal del 28,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, al descontar el proceso inflacionario del periodo (calculado bajo el supuesto de una inflación del 1,9% para el mes de junio), el resultado se transforma en una contracción real del 4,1%.
El escenario es todavía más complejo si se desglosa la coparticipación neta tradicional (sin leyes complementarias ni compensaciones), la cual sufrió un desplome del 8,4% real. Esta severa baja se explica principalmente por el flojo desempeño de la recaudación fiscal: el Impuesto a las Ganancias se hundió un 14,2% real interanual, mientras que el IVA tuvo una variación negativa del 4,1% real. Dado que la suma de ambos tributos representa el 96,6% de la masa coparticipable neta, su caída conjunta del 8% impactó de forma directa en los envíos federales.
Impacto en la tierra colorada
Misiones se ubicó exactamente en la media nacional respecto a la pérdida de recursos automáticos. Durante junio de 2026, la provincia percibió un total de $222.880 millones, 4,1% menos en términos reales.


El impacto de este retroceso se hace evidente al traducir los porcentajes a dinero constante: Misiones dejó de recibir 9.612 millones de pesos solo en junio, lo que equivale a un costo per cápita de 7.516 pesos, dinero que la provincia dejó de recibir por cada habitante solo durante ese mes.
Con este resultado, la dispersión federal dejó a Córdoba con la menor caída real del mes (-2,4%) y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en el extremo opuesto, registrando la peor caída con un -8,1%.
Al consolidar los datos de los primeros seis meses del año, la tendencia contractiva queda firmemente ratificada. A nivel nacional, las transferencias automáticas acumuladas alcanzaron los $39.005.650 millones, lo que equivale a una baja real del 2,8% en comparación con el primer semestre de 2025.
En el caso específico de Misiones, el acumulado semestral se mantiene firmemente en terreno negativo con un retroceso real del 2,6%.
El panorama para la segunda mitad del año se presenta sumamente desafiante. Con una pérdida acumulada que ya le cuesta a la provincia de Misiones más de 33.000 millones en lo que va del año y una tendencia que arrastra cinco meses consecutivos de caídas en el promedio móvil de los últimos 12 meses a nivel federal, las administraciones provinciales se verán obligadas a recalibrar sus gastos ante una masa de recursos coparticipables que continúa achicándose en términos reales