El proyecto de plata y oro salteño está considerado como el más rentable de su categoría en el mundo. Gentileza AbraSilver
Pablo Ferrer
Casi 400 millones de dólares en regalías mineras y el 60% de las compras comprometidas con proveedores locales. Son algunos de los impactos directo que dejará Diablillos en la economía local según el Estudio de Factibilidad Definitivo que AbraSilver Resource presentó esta semana, el documento técnico y económico de mayor jerarquía antes de la decisión de construir una mina. La compañía canadiense, que desarrolla el proyecto de plata y oro en la Puna salto-catamarqueña a través de su subsidiaria Pacific Rim Mining, consolida con este informe años de trabajo exploratorio que incluyeron más de 150.000 metros de perforación acumulados desde 2020.
El proyecto, que fue aprobado en mayo pasado bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), prevé las siguientes tasas impositivas: 25% de impuesto a las ganancias nacional, 3% de regalías mineras provinciales, 1,6% de impuesto de sellos y 1,2% de tasas municipales. Los derechos de exportación quedan en cero, uno de los beneficios centrales del RIGI.
El estudio publica el valor del proyecto antes y después de impuestos, lo que permite estimar que la carga fiscal total, expresada en valor presente, asciende a aproximadamente u$s1.142 millones a lo largo de los 25 años de vida de la mina. Esa cifra, vale aclarar, no equivale al total nominal de impuestos que se pagarán, sino a su equivalente en pesos de hoy.
Otra aclaración es que el documento no publica una proyección detallada de recaudación por jurisdicción. Y cada impuesto se calcula sobre una base distinta: la ganancia neta, el valor del mineral en boca de mina, los contratos firmados, la facturación, por lo que una distribución proporcional simple entre las tasas nominales produciría cifras técnicamente incorrectas.
Pero sí el componente que admite una estimación con base en los datos publicados es el de las regalías mineras provinciales. Aplicando la tasa del 3% sobre el ingreso bruto que generará el proyecto a precios base (calculado en torno a US$ 12.980 millones a lo largo de 25 años), las regalías provinciales acumuladas rondarían los US$389 millones. De ese monto Salta y Catamarca acordaron distribuir esos ingresos en partes iguales, ya que el yacimiento se encuentra en el límite indiviso entre las dos provincias.
Esa cifra representa solo una parte del aporte fiscal total. Los impuestos a las ganancias y las tasas municipales requerirían el flujo de caja anual detallado -que la empresa no incluyó en el comunicado público- para poder estimarse con rigor.
Trabajo
El impacto económico del proyecto excede la recaudación impositiva directa. Según detalló a El Tribuno el project manager de la compañía, Gonzalo Montebelli, en un informe anterio, durante la etapa de construcción se prevén más de 1.700 puestos de trabajo indirectos y alrededor de 500 directos, sumando más de 2.200 empleos en esa fase.
El requerimiento de mano de obra incluirá perfiles técnicos y profesionales específicos. «Los perfiles clave son similares a los del litio, pero incluyen más profesionales afines a ingeniería de minas, geología, controles minerales y operarios viales para movimientos de suelos, además de operadores de planta y otros rubros relacionados con la metalurgia», precisó Montebelli. A esos perfiles se suman servicios de logística, mantenimiento e infraestructura que generarán demanda adicional en proveedores locales y regionales.
El propio estudio establece que más del 60% de los equipos, insumos, construcción y servicios será abastecido por empresas locales. Esa masa de contratos regionales produce su propia cadena de efectos: las empresas proveedoras contratan personal, pagan salarios, tributan y consumen servicios de terceros. Durante la operación, la mina demandará dotaciones estables por 25 años.
Escala global
Los números del estudio de factibilidad marcan que a precios de referencia del propio documento, US$ 50 por onza de plata y US$ 3.650 por onza de oro, el valor actual neto del proyecto después de impuestos es de US$ 3.000 millones, equivalente a US$ 4.200 millones canadienses. Es la medida financiera que expresa cuánto vale hoy un flujo de ingresos futuros, descontando el paso del tiempo y el costo del dinero. A precios de mercado vigentes al 15 de junio pasado, cuando la onza de plata estaba a US$ 70,69 y US$ 4.338, la onza de oro, ese valor trepa a US$ 4.800 millones.
La tasa interna de retorno, que mide la rentabilidad del proyecto, es del 42% en el escenario base y del 56,5% a precios actuales. La inversión inicial se recuperaría en menos de dos años desde el arranque de la producción.

Diablillos operará durante 25 años como una mina a cielo abierto. La planta procesará 9.000 toneladas de mineral por día mediante lixiviación en tanques, proceso químico que permite extraer los metales del mineral triturado. Durante los primeros cinco años de producción plena, el yacimiento generará en promedio 13,9 millones de onzas de plata y 89.000 onzas de oro por año. En el promedio de toda la vida de la mina, la producción anual será de 5,9 millones de onzas de plata y 62.000 onzas de oro. En total, a lo largo de 25 años, se recuperarán 147,4 millones de onzas de plata y 1,54 millones de onzas de oro.
La inversión inicial se estima en US$ 721,5 millones, incluyendo una contingencia de US$ 97,9 millones. El capital de mantenimiento a lo largo de la vida de la mina suma otros US$ 519,8 millones, financiado con los propios flujos de caja de la operación.
Cronograma
En marzo pasado, el Gobierno de Salta otorgó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que habilita la construcción del proyecto, tras un proceso que incluyó estudios de base ambiental, planes de gestión de agua, diseño de infraestructura y mecanismos de participación ciudadana. En Catamarca se hizo lo propio esta semana.
Cuando el proyecto ingresó al RIGI, las perspectivas iniciales apuntaban al inicio de la construcción durante el segundo semestre de 2026. Sin embargo, el Estudio de Factibilidad Definitivo presentado esta semana corre ese horizonte: la «Decisión Final de Inversión», el hito formal que habilita el inicio de obra, está prevista para el segundo trimestre de 2027. Aún así, se anunció que los trabajos tempranos de infraestructura, que incluyen mejoras en el campamento existente, avances en ingeniería de ruta crítica y contrataciones clave, comenzarán en la segunda mitad de este año.
La construcción del campamento definitivo para 1.600 personas y la infraestructura general comenzaría el año próximo y la primera producción de plata y oro está proyectada para antes de fines de 2029.
En paralelo, la empresa avanza en la estructuración del financiamiento y en la selección del contratista que ejecutará la ingeniería, compras y construcción.
Reunión
El miércoles, el gobernador Gustavo Sáenz junto al secretario de Minería, Gustavo Carrizo, se reunieron con directivos de AbraSilver para analizar el plan de desarrollo del proyecto minero.
Allí se anunció que si las obras comienzan el año que viene, el pico de construcción de la planta productiva está previsto para 2028 y 2029. Se estima un período de tres años para la construcción y puesta en marcha antes de comenzar la producción a escala