Rafaela en una encrucijada: crisis presupuestaria y oportunismo político

En el día de ayer, el gobierno municipal encabezado por el intendente Leonardo Viotti, anunció una serie de medidas concretas con el fin de “readecuar” las cuentas, intentando recuperar lo que se viene perdiendo de la proyección presupuestaria para este 2026.

La gestión local menciona una caída de casi 20 mil millones de pesos, vinculado al recorte de recursos enviados desde nación y a la crisis de la actividad económica. Sumado a un factor clave que fue la decisión del Concejo Municipal días atrás, cuando se aprobó el congelamiento de la Unidad de Cuenta Municipal (UCM), impidiendo al gobierno realizar un aumento de los tributos.

Los números no cierran, y el oficialismo se ve por estos días quizás en uno de sus peores momentos, teniendo que hacer frente a obras iniciadas, proyectos de gestión, servicios municipales, aumentos salariales, y demás compromisos. Todo esto en la antesala del inicio de un calendario electoral que lo encontrará en unos meses iniciando el camino para intentar retener el gobierno de la ciudad.

Ante esta situación, la decisión del gobierno de Viotti fue un ajuste sobre el transporte local, obras públicas, empleo municipal, y gastos operativos. Medidas que tienen un claro tinte de época, en consonancia con el rumbo aplicado por el gobierno de Milei a nivel nacional.

En ese sentido, nos interesa señalar dos cuestiones. Por un lado, la hipocresía de los concejales libertarios, que rechazan una actualización de las tasas municipales en relación al impacto que esto tiene para los vecinos, pero que sin embargo forman parte del principal problema que hoy arrastra a muchos municipios del país a tomar estas medidas, con el recorte de los recursos y la crisis provocada por una política que destruye la actividad productiva en cada rincón de la Argentina. Además de estar en su propia agenda la paralización de obras y el recorte de recursos para el transporte público.

Por otro lado, no podemos dejar de señalar la actitud de los concejales del PJ, cuyos argumentos sobre la política local compartimos, en torno a la mala gestión de recursos y a la decisión de ajustar siempre al bolsillo de los vecinos y vecinas, pero que en su práctica muchas veces parece reducirse a un simple objetivo de desgaste del gobierno municipal.

No concebimos un justicialismo que en lo local no diga nada sobre el impacto de las políticas del gobierno de Javier Milei en Rafaela. Ni por una cuestión estratégica, ni por una coyuntura electoral. No nos interesa que al gobierno de Viotti le vaya mal, nos interesa que la gente pueda vivir bien, que haya trabajo, que las familias puedan llegar a fin de mes, que pagar un impuesto municipal no tenga que ser un problema para la economía de las y los trabajadores, que con nuestras contribuciones los servicios puedan ser eficientes, y que los empleados municipales tengan mejores salarios.

Necesitamos un Estado presente en sus tres dimensiones, local, provincial y nacional, que los recursos lleguen, que las obras no se paralicen, que la asistencia alimentaria no se vea desbordada por el aumento de una crisis social producto del modelo de país que intenta consolidar el gobierno libertario.

No es simplemente una declaración de principios, sino un proyecto de ciudad y de país. Los dirigentes del peronismo tienen un mandato histórico, que en estos momentos implica ser una oposición fuerte y decidida frente a lo que representa la Libertad Avanza, y aportar así a una alternativa y a una salida concreta a este presente.

José Grassino – María Acosta – Antonio Ciceri

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