En inmuebles, la morosidad de los contribuyentes va entre el 50 y el 70%.
La crisis económica que pega en todo el país viene afectando severamente las cuentas fiscales y los municipios no son la excepción. Las cifras de los 5 departamentos que conforman el Gran San Juan lo demuestran. De acuerdo a la información que suministraron esos distritos, hay una alta morosidad en el pago de las tasas. Solamente un 40% abona sus obligaciones a término, es decir 6 de cada 10 no cumplen y registran deuda.
Los municipios tienen dos vías de ingreso para atender gastos e inversiones que están contenidos en el presupuesto. La más importante es la coparticipación que manda la Nación por el cobro de impuestos y la otra es la recaudación propia, que se conforma por el cobro de las tasas y contribuciones.
A la baja de la coparticipación que se viene dando desde el año pasado, los municipios suman un escollo a la hora de juntar recursos. El cobro de tasas viene en caída y la mayoría de los contribuyentes, frente al aumento de los gastos domésticos, deja para el último sus obligaciones con el fisco o directamente no paga.
Diario 13 habló con autoridades de los 5 municipios del Gran San Juan y en todos los casos, son bastante más los vecinos que no pagan. El promedio arroja que el nivel de morosidad es del 60%, lo que implica que nada más que 4 de cada 10 contribuyentes están al día.
Los dos municipios con más cantidad de población y casas de familia, por ende los de mayor potencialidad recaudatoria, son Capital y Rawson y coinciden en el diagnóstico. En ambas administraciones municipales informaron que el índice de incumplimiento en el pago de la tasa sobre inmuebles es del 70%.
En Rivadavia, el nivel de deuda entre enero y mayo asciende al 55%. Mientras tanto, el rojo de los vecinos alcanza el 50% en Santa Lucía.
Hasta ahí, los cuatro departamentos que entran en la cuenta de la tasa sobre inmueble. En Chimbas, el otro departamento que forma parte del Gran San Juan, el municipio no cobra ese ítem producto de una decisión política que se tomó hace décadas atrás, cuando el intendente era José “Pepe” Camacho. Si bien la intendenta Daniela Rodríguez intentó reflotar el cobro, no contó con consenso necesario en el Concejo Deliberante y sigue privada de una importante fuente de ingresos.
Para intentar revertir la situación, las gestiones municipales buscan tentar al vecino con distintos incentivos, como descuentos especiales por estar al día o pagar por adelantado el año a vencer y en algunos casos, hasta moratorias. Lo mismo, el nivel general de cumplimiento no levanta.
La otra tasa municipal que implica un volumen significativo de dinero es la de Comercio. En ese caso, la cosa va un poco mejor. De acuerdo a la información que dieron en las comunas, la morosidad promedio es sensiblemente menor: entre 30 y 35%