El exsubsecretario de Minería de la Nación afirmó que la facultad de elevar las regalías hasta el 5% ya existe y depende de las provincias, sin necesidad de sancionar una nueva ley.
La presentación del proyecto del diputado provincial Franco Aranda, que busca habilitar un esquema de regalías mineras progresivas y móviles de hasta el 5% para nuevos emprendimientos, abrió un nuevo ida y vuelta en torno al régimen tributario de la actividad extractiva. Sin embargo, una voz autorizada del sector minero, cuestionó el alcance y la necesidad de la iniciativa. Se trata del el exdiputado nacional y exsubsecretario de Minería de la Nación, Mario Capello, quien consideró que la propuesta no introduce ninguna novedad respecto de la legislación vigente y atribuyó su presentación a una falta de conocimiento técnico sobre la materia.
“Eso no son regalías progresivas ni móviles, eso dice la ley nacional, que se puede cobrar hasta el 5% del valor boca mina, que es el valor del precio de venta. Y este proyecto no lo tiene en cuenta”, afirmó a Diario 13.
La iniciativa de Aranda plantea elevar del 3% al 5% las regalías aplicables a nuevos proyectos mineros mediante un esquema que varíe según los ciclos de rentabilidad de la actividad. El legislador massista sostiene que en períodos de bonanza las empresas deberían aportar más recursos al Estado, mientras que en momentos de menor rentabilidad se mantendría el porcentaje mínimo para preservar inversiones y puestos de trabajo.
“Creo que sin conocer nada, por tener una nota o un titular, hablan y dicen estas cosas. Pero esto, en la ley de Reforma Fiscal, cuando se sancionó la Ley Bases y estaba el RIGI allí, el Código Nacional de Minería dice que las provincias pueden cobrar hasta el 5%. Esa ley estableció un aumento del 3 al 5%, lo que es una facultad del gobernador”, señaló.
En ese sentido, remarcó que si el Ejecutivo provincial quisiera aplicar ese incremento, podría hacerlo utilizando las herramientas legales ya existentes. “Eso es lo que dice la ley y eso lo puede hacer en cualquier momento el gobernador sin necesidad de una ley provincial”, disparó quien integra el Grupo Sarmiento y trabajan por el ámbito minero del país.
Capello también marcó distancia entre el esquema planteado por Aranda y el concepto de regalías progresivas y móviles que vienen promoviendo distintos especialistas del sector. Según explicó, la verdadera progresividad debería estar vinculada a la rentabilidad efectiva de los proyectos y no simplemente al valor de venta del mineral extraído. Es que para el exsubsecretario de Minería de la nación, “esto no tiene nada que ver con el tema de la competitividad, que es lo que el Grupo Sarmiento está planteando: que si las empresas ganan mucho, paguen mucha regalía y si ganan poco, paguen poca regalía”, sostuvo.
“No necesitás ninguna ley. Lo que hay que hacer es establecer que si ganan mucho paguen mucho y si ganan poco paguen poco, porque lo que necesitamos es que siga la operación minera. Eso es una regalía progresiva y móvil”, explicó.
Otro de los cuestionamientos de Capello apuntó al impacto que una mayor carga tributaria podría generar en contextos de caída de precios internacionales, especialmente en proyectos vinculados al cobre. El ingeniero en minas advirtió que “si el cobre baja, como ha mostrado la historia muchas veces, y no tiene renta, vos los matás cobrándole eso. Hasta cobrándole el 3% del valor boca mina también los matás”.
Por ello, consideró que cualquier modificación del esquema de regalías debe contemplar la rentabilidad real de las operaciones para evitar poner en riesgo inversiones y fuentes laborales.
Por último, en su análisis, Capello insistió en que el proyecto presentado en la Legislatura provincial por el legislaro del Frente Renovador, no se ajusta a la definición de regalías progresivas y móviles y que su contenido reproduce herramientas que ya están previstas en la legislación nacional: “No tiene idea de lo que está proponiendo, porque lo dice la ley nacional ya y San Juan está adherida. El proyecto no es regalía progresiva y móvil, eso es falso, es no saber de lo que se está hablando”, concluyó