La Legislatura frenó un proyecto que buscaba habilitar a la provincia a tomar deuda para financiar obras de infraestructura.
El proyecto promovido por el Gobierno provincial contemplaba la posibilidad de tomar deuda para financiar una serie de inversiones en distintas localidades santacruceñas. Según Vidal, los recursos permitirían ejecutar obras vinculadas a servicios básicos, energía, conectividad y desarrollo productivo. El mandatario sostuvo en reiteradas oportunidades que los fondos no serían destinados a gastos corrientes, sino a proyectos de largo plazo orientados a fortalecer la infraestructura provincial.

Tras el revés legislativo, Vidal apuntó contra legisladores alineados con el kirchnerismo y cuestionó que sectores que en el pasado aprobaron herramientas similares ahora se opongan a la iniciativa. “Muchos de los que hoy ponen palos en las ruedas son los que votaron las mismas herramientas años atrás. ¿Por qué antes sí y ahora no?”, expresó el gobernador al referirse al resultado de la votación.
Desde el oficialismo provincial sostienen que la negativa de la Legislatura pone en riesgo obras consideradas prioritarias para distintas ciudades de Santa Cruz. Entre los argumentos expuestos por el Ejecutivo aparece la necesidad de financiar proyectos energéticos, mejorar sistemas de abastecimiento de agua y avanzar con infraestructura que permita reducir costos operativos para el Estado provincial.
La oposición, en cambio, manifestó reparos sobre las condiciones del endeudamiento y cuestionó la posibilidad de comprometer recursos futuros de la provincia. Algunos legisladores advirtieron sobre los riesgos de asumir obligaciones en moneda extranjera en un contexto económico complejo y reclamaron mayores precisiones sobre el destino de los fondos y los mecanismos de control previstos para su utilización.
El conflicto ocurre en un escenario político particularmente sensible para Santa Cruz. La llegada de Vidal al poder en 2023 puso fin a más de tres décadas de gobiernos kirchneristas en la provincia, lo que reconfiguró el mapa político local y abrió una etapa de fuertes disputas entre el Ejecutivo y sectores opositores con representación legislativa.
Durante las últimas semanas, el gobernador había intensificado la defensa pública del proyecto de financiamiento, argumentando que la provincia necesita herramientas extraordinarias para impulsar obras estructurales y generar condiciones para el crecimiento económico.
Mientras tanto, el debate sobre el endeudamiento continúa ocupando el centro de la agenda política santacruceña. La discusión enfrenta dos visiones contrapuestas: por un lado, quienes consideran que el financiamiento es indispensable para acelerar obras y modernizar la infraestructura provincial; por otro, quienes advierten sobre los riesgos de incrementar el nivel de deuda pública en un contexto económico todavía marcado por la incertidumbre