El conflicto se da en un contexto político sumamente álgido. Apenas un día después de lograr que la Legislatura aprobara con trece votos la reposición de Eduardo Sosa como jefe de fiscales (a más de 30 años de su remoción impulsada por Néstor Kirchner), el actual gobernador se presentó de forma sorpresiva en el recinto de la Cámara de Diputados. Su objetivo: dar una última exposición y pedir a los legisladores que aprueben el endeudamiento.

El reclamo de Vidal en la Legislatura

Micrófono en mano y caminando entre las gradas, Vidal confrontó directamente a la oposición peronista: «Muchos de los que hoy ponen palos en las ruedas son los que votaron las mismas herramientas años atrás. ¿Por qué antes sí y ahora no?«, lanzó.

En un tono firme, el mandatario les advirtió a los diputados que tenían en sus manos «la decisión de la postergación o el progreso», remarcando: «Yo voto por sacar mi Provincia adelante».

X de ClaudioVidal

Si bien su intervención cosechó algunos aplausos, su arenga no tuvo el éxito esperado. El oficialismo logró reunir apenas diez votos a favor, insuficientes para aprobar el proyecto, el cual fue devuelto a comisión, marcando un duro revés para la gestión provincial.

Toma de la Jefatura y protestas con temperaturas bajo cero

Mientras Vidal insistía con su pedido de fondos en el recinto, a pocas cuadras de allí la tensión se trasladaba a las calles de Río Gallegos. Funcionarios del gobierno mantenían una ardua y trabada mesa de negociación salarial con representantes de los policías provinciales.

Al no lograrse avances concretos, el conflicto derivó en una protesta extrema: soportando siete grados bajo cero, grupos de familiares y policías retirados tomaron el hall de ingreso de la Jefatura de la Policía de Santa Cruz. Con pancartas y cánticos, rechazaron la oferta salarial del Gobierno por considerarla insuficiente. Ante este panorama de asfixia financiera, desde el Ejecutivo analizan pedir fondos directamente a la Nación para destrabar el conflicto.

«Hay una clara intención de derrocar a este gobierno»

A la salida de la Legislatura, Vidal —exsindicalista del sector petrolero que logró llegar a la Gobernación tras tres décadas de hegemonía kirchnerista con su partido Somos Energía para Renovar Santa Cruz— endureció su discurso y apuntó contra sectores desestabilizadores.

«Con todo lo que estamos viendo en los últimos meses, está más que claro que hay una clara intención de derrocar a este gobierno provincial, de no dejarnos funcionar, de no dejar que nosotros podamos cumplir el sueño de todos los santacruceños”, denunció categóricamente.

En este sentido, el mandatario aludió a la ola de protestas que se sucedieron en las últimas semanas, advirtiendo que pese a las convocatorias a paritarias, aparecen gremios «que nada tienen que ver con la discusión en el Estado provincial movilizándose».

«No son todos los trabajadores, son los cabecillas que se ven beneficiados de una forma u otra por algunos intereses políticos», concluyó el gobernador, dejando en evidencia la profunda fractura política que atraviesa a la provincia patagónica