En un fuerte gesto político e institucional, los presidentes comunales de la provincia de Santa Cruz expresaron su total respaldo a la gestión del gobernador Claudio Vidal en la solicitud de financiamiento externo por USD 600 millones, destinado exclusivamente a obras de infraestructura estratégica.
El objetivo del endeudamiento, según el documento firmado, es impulsar el desarrollo económico, la generación de empleo genuino, la producción y el arraigo poblacional en distintas localidades santacruceñas.
“Cambio de paradigma” en la gestión provincial
En el comunicado conjunto, firmado por Ana María Urricelqui, presidenta de la Comisión de Fomento de Jaramillo – Fitz Roy; Tomás Alfredo Cabral, de Koluel Kayke; Rubén Guzmán, de Lago Posadas y Nayla Fernández, de Tres Lagos, señalaron la necesidad de acompañar el proyecto como una herramienta clave para el desarrollo provincial y afirmaron que “el gobernador lleva adelante un claro cambio de paradigma pasando de una provincia que administra urgencias a una provincia que planifica futuro”.
En ese sentido, remarcaron que Santa Cruz se encuentra en condiciones fiscales favorables, destacando que es una provincia desendeudada y con ingresos en dólares provenientes de regalías petroleras, gasíferas y mineras.

También defendieron la lógica del financiamiento en moneda extranjera al sostener que “endeudarse en dólares produce un calce natural, pagamos con la misma moneda que producimos”.
Infraestructura, empleo y matriz productiva
Los firmantes señalaron que las regalías no deben “empeñarse”, sino utilizarse como herramienta de apalancamiento para el crecimiento. En esa línea, afirmaron que sin obra pública no hay desarrollo posible.
Entre las obras consideradas prioritarias se mencionan proyectos de interconexión energética, acueductos y puertos, considerados claves para modificar la matriz productiva de la provincia y reducir la dependencia del empleo estatal.
El documento también plantea que el financiamiento a largo plazo —con un horizonte de 15 años— permitiría liberar recursos presupuestarios para atender urgencias y habilitar discusiones salariales en los municipios.
En otro tramo, los jefes comunales sostuvieron una definición política contundente: “En tiempos decisivos no invertir es administrar miserias”.