Fuente imagen: Señal Calafate
Por: Extremo Minero
El trasfondo de una discusión que recién comienza
El veto del gobernador Claudio Vidal a la ley que elevaba las regalías mineras para futuros proyectos generó una de las polémicas más relevantes para el futuro económico de Santa Cruz. Lejos de tratarse únicamente de una discusión técnica o jurídica, la decisión pone sobre la mesa una pregunta de fondo: ¿debe la provincia priorizar la atracción de inversiones o aumentar su participación en la renta que generan sus recursos naturales?
Como ya explicamos en notas anteriores, la polémica surgió luego de que la Legislatura provincial aprobara una norma que buscaba elevar hasta el 5% las regalías aplicables a determinados proyectos mineros que inicien explotación bajo el marco de la Ley Nacional 27.743, vinculada al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, el Ejecutivo decidió vetarla argumentando razones técnicas, jurídicas y económicas.
Los argumentos del Gobierno
El «ruido» generado tras la noticia del veto resultó de tal magnitud que finalmente obligó a la secretaria de Estado de Minería, Paola Pavanello, a explicar los motivos por los cuales el ejecutivo tomó la determinación que tomó, argumentando entre otras cosas que el proyecto contenía errores conceptuales respecto del funcionamiento del sistema de regalías mineras.
Según explicó la funcionaria, las regalías se generan sobre el mineral efectivamente producido y comercializado, no durante las etapas de exploración o construcción. Desde esa perspectiva, el texto aprobado por la Legislatura mezclaba instancias diferentes del proceso minero y podía generar interpretaciones contradictorias dentro del marco normativo vigente.
Otro de los argumentos centrales apunta a la seguridad jurídica. Santa Cruz se encuentra adherida a la Ley Nacional de Inversiones Mineras y posee un régimen provincial específico de regalías. Para el Ejecutivo, cualquier modificación debe integrarse de manera ordenada a ese esquema para evitar conflictos regulatorios que puedan afectar futuras inversiones.
La tercera observación tiene un componente económico. El Gobierno sostiene que el aumento de regalías no impactaría sobre las minas actualmente en producción, sino sobre proyectos que hoy se encuentran en exploración y cuya eventual puesta en marcha podría ocurrir recién dentro de cinco o diez años. Bajo esa mirada, alterar las condiciones económicas de esos emprendimientos requiere un análisis profundo sobre sus efectos en la competitividad de la provincia frente a otros destinos mineros.
La otra cara de la moneda…
Los sectores que impulsaban la ley sostienen una posición diferente.
Su principal argumento es que la legislación nacional habilita a las provincias a cobrar hasta un 5% de regalías sobre nuevos proyectos mineros. Por lo tanto, consideran que Santa Cruz tenía la oportunidad de incrementar su participación en la renta futura sin afectar a las operaciones actualmente en funcionamiento.
Desde esta mirada, la discusión no gira en torno a las minas existentes sino a los grandes desarrollos que podrían ingresar en producción durante la próxima década. El planteo es simple: si los nuevos proyectos avanzan bajo condiciones económicas favorables, la provincia debería capturar una porción mayor del valor generado por sus recursos naturales.
También señalan que la ley contemplaba mecanismos de distribución hacia municipios y comisiones de fomento, ampliando el alcance territorial de esos ingresos.
El factor Unico Silver
A todo esto se suma una nueva arista, algo que es información extraoficial de la que desde Extremo Minero no nos hacemos responsables, pero que consideramos que es importante analizar en esta nota. Nuestros lectores se acordarán de la exploradora Unico Silver, hemos realizado gran cantidad de notas sobre, quiénes son, sus avances, los proyectos que están desarrollando, en fin. Son importantes y son relevantes dentro del escenario minero de nuestra provincia.

De cualquier forma, «el público se renueva» diría una reconocida conductora televisiva, así que repasemos un poco la historia de esta empresa: La compañía australiana logró consolidar durante los últimos años un importante crecimiento de recursos en los proyectos Joaquín y Cerro León, ubicados en el Macizo del Deseado. Ambos desarrollos conforman actualmente uno de los mayores recursos de plata aún no explotados de Argentina y posicionan a la empresa entre los actores exploratorios más relevantes de la provincia.
Los avances técnicos obtenidos por Unico Silver, junto con las campañas de perforación realizadas y los estudios económicos previstos para los próximos meses, convierten a estos proyectos en algunos de los principales candidatos a transformarse en nuevas operaciones mineras durante los próximos años.

Por esa razón, gran parte de la discusión sobre regalías futuras termina inevitablemente vinculada a emprendimientos como Joaquín y Cerro León.
Sin embargo, resulta importante realizar una aclaración. Que un proyecto posea recursos importantes no significa automáticamente que se convertirá en una mina. Antes deben completarse estudios de prefactibilidad y factibilidad, obtener financiamiento, atravesar procesos ambientales y demostrar viabilidad económica. Por ello, cualquier cálculo sobre regalías futuras debe entenderse como una proyección y no como un ingreso garantizado para la provincia.
Una discusión estratégica para el futuro de Santa Cruz
Uno de los aspectos más debatidos surgió a partir de estimaciones que buscan cuantificar cuánto dinero podría percibir o dejar de percibir Santa Cruz según el esquema de regalías aplicable.
Si bien esos ejercicios permiten dimensionar órdenes de magnitud, también dependen de numerosas variables que hoy son imposibles de asegurar: precios futuros de los metales, costos operativos, volumen final de producción, cronogramas de construcción y vida útil de las minas.
Por esa razón, los números que circulan en distintos ámbitos deben ser interpretados como escenarios posibles y no como resultados definitivos.
Más allá de las diferencias políticas, el debate que abrió el veto trasciende una ley puntual.
Santa Cruz enfrenta el desafío de encontrar un equilibrio entre dos objetivos legítimos: maximizar los beneficios económicos que obtiene por la explotación de sus recursos naturales y, al mismo tiempo, mantener condiciones competitivas que permitan atraer inversiones capaces de generar empleo, actividad económica y nuevos proyectos productivos.
La discusión sobre regalías probablemente continúe en los próximos meses porque está directamente vinculada con el futuro de los proyectos que hoy avanzan en exploración dentro del Macizo del Deseado.
Y en ese contexto insistimos, más que una disputa entre oficialismo y oposición, el verdadero desafío será definir cuál es el modelo de desarrollo minero que la provincia pretende construir para las próximas décadas
