Ziliotto concedió una entrevista al diario Ambito Financiero donde pidió una reforma tributaria. “Es necesario un nuevo pacto fiscal federal, pero claramente primero tenemos que aplicarlo desde el punto de vista de una reforma tributaria. Es bueno que se discuta una nueva distribución en el marco de la reforma constitucional de 1994. Quedó totalmente desfasada la relación lógica de responsabilidades y recursos entre cada una de las jurisdicciones”, afirmó.
“La reforma lo dice claro en el artículo 75, inciso 2: la distribución de los recursos entre Nación y las provincias debe ser en función de las responsabilidades, funciones y competencias de cada jurisdicción, nacional y provincial. A su vez, el reparto tiene que ser equitativo, solidario y que vaya en línea con generar un desarrolló armónico, de igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional”, añadió.
-¿Cree que quedó vieja la ley de Coparticipación Federal?
-La defección del federalismo arranca desde el mismo día en que entró en vigencia, que fue el 1 de enero de 1988. El conjunto de las provincias recibía -para redondear- un 58% y el Estado nacional un 42%. Hoy las provincias están recibiendo mucho menos. La Nación se está quedando con un 53% y las provincias con un 47%. Cuando uno lo lleva a valores absolutos, con referencia en el ejercicio fiscal del 2025, el conjunto de las provincias perdimos u$s 12.000 millones.
-¿Percibe un desbalance entre recursos y responsabilidades en las provincias?
-Estamos en un escenario donde, a partir de 1988, las provincias hemos sumado infinidad de responsabilidades y perdimos recursos. Hoy las provincias tenemos la responsabilidad total o casi total en salud, educación, seguridad, protección social y ahora también en obra pública, entonces claramente hay un desfasaje del federalismo. Por eso hay que discutir federalismo fiscal y definir el rol del Estado en virtud de las tres jurisdicciones; qué le va a corresponder a cada una. Algunos plantean desde el Gobierno que el Estado nacional no puede hacerse cargo de definir cuáles son las obras para cada rincón de la Argentina y es cierto pero, como también lo dice la reforma constitucional de 1994, toda transferencia de responsabilidades, competencias y funciones debe ser acompañada por los recursos.
-¿Cree que este Gobierno tiene cintura para llegar un acuerdo de ese calibre con todas las provincias?
-En este caso somos 25 actores. La cintura tendría que ser de los 25. El federalismo se construye entre todos, por eso somos un país federal. En Argentina no se entiende el poder que tienen los gobernadores a partir de integrar un país que no solo es una concepción de buscar el desarrollo armónico de cada rincón, sino que está consagrado en el primer artículo de la Constitución, cuando dice que es un sistema federal. Cuando se analiza el federalismo fiscal y ve el contenido de dónde viene, claramente la generación de recursos es provincial. En el marco de la Constitución delegamos esa competencia al Estado nacional para que administre el cobro de los impuestos nacionales y en virtud de eso genera una distribución que es la que está en la ley de Coparticipación. No lo planteo desde el punto de vista partidario, porque una de las cuestiones que tenemos que dejar de analizar cuando discutimos cuestiones estructurales de Argentina. Todos somos responsables. ¿Por qué llegamos las provincias a esta situación de recibir el 58% en 1988 a un 47%? Cada vez que hubo una crisis económica y que el Estado necesitó ayuda, las provincias cedieron recursos; cada vez que hubo crisis financiera y económica, hubo que sacar recursos de todos -provincias y Nación- para cubrir una responsabilidad que el Estado no estaba cubriendo. Eso fue un camino de defección de 1988 hasta ahora. No es una cuestión coyuntural, lo digo desde hace mucho tiempo. Somos 25 partes, todos tenemos responsabilidad.
-El último acuerdo de esas características fue el que impulsó Mauricio Macri en 2017, ¿sirve como antecedente?
-Habría que ver cuál es la intencionalidad y que los mecanismos se cumplan. Es un antecedente válido, más allá de los resultados. Todos los antecedentes son válidos. Desde 1988 hasta ahora hubo muchos pactos fiscales federales. No tengo ninguna duda que los actores de cada momento tuvieron la mejor de las voluntades para resolver los problemas de los argentinos. Si bien yo gobierno La Pampa y tengo intención de darle lo mejor a los pampeanos, también soy parte de un país donde no puedo vanagloriarme de lo que tengo y el resto de las provincias no. La principal discusión no tiene que ser entre las provincias, como por ahí se plantea. No podemos ir a una discusión entre pobres, a ver qué provincia le saca qué a otra. Hay que discutir realmente la coparticipación primaria, que es la redistribución entre Nación y las provincias, como lo marca la reforma constitucional de 1994.
-¿Ve posible una posición de unidad entre las provincias? El reciente debate por zona fría exhibió divisiones profundas.
-Esas son situaciones que en cierta manera le ponen un poco de frío a la situación, pero la vocación por dialogar y buscar consensos no tenemos que perderla nunca, más los que tenemos responsabilidades institucionales a partir de mandatos populares.
-Usted es un gobernador opositor pero logró un vínculo fluido con la gestión de Javier Milei. ¿Cómo está la relación hoy?
-Cada vez que nos convocaron, estuvimos. Yo estuve en las dos reuniones del Presidente con los gobernadores. Fui parte del debate y se planteó el tema de la ley de coparticipación. El Gobierno se jacta de ser el más reformista de la historia. Yo no estoy en contra de las reformas, bienvenidas sean, las leyes no son de piedra; pero cualquier reforma que no tenga como objetivo beneficiar al conjunto no va a tener nunca viabilidad política, económica ni social. En Argentina hay que discutir absolutamente todo: así como hablo de la reforma tributaria, también hablo de una reforma judicial. La reforma que quieras hay que discutirla. El mundo hace y nosotros, como dirigentes políticos, tenemos que saber leer hacia dónde va la sociedad para saber cómo le allanamos el camino. Fuimos la primera provincia que adhirió al régimen de extinción de obligaciones recíprocas; por un convocatoria de la Corte Suprema, llegamos a un acuerdo por la caja previsional. Cuando los 24 gobernadores decidimos enviar al Congreso los proyectos de ley para coparticipar el impuesto a los combustibles y los ATN, fuimos un grupo de gobernadores a hablar con Guillermo Francos, Lisandro Catalán y Carlos Guberman. Uno de los voceros fui yo. Trabajamos en conjunto porque era una cuestión institucional. Las cuestiones políticas se resuelven en otros ámbitos. Yo tengo el mayor respeto institucional pero requiero el mismo para este lado. En eso estaremos siempre, porque queremos discutir federalismo fiscal.
-¿Ve a otros gobernadores peronistas sentándose a la mesa con Nación para discutir un pacto fiscal?
-Yo no tengo ninguna duda de que cuando vamos a discutir los intereses de las provincias no puede faltar ninguno de los 24.
-¿Cree que los convocarían?-Ojalá.
La implosión social en La Pampa.
En un tramo de la entrevista Ziliotto fue consultado respecto a cómo percibe el momento del gobierno en La Pampa. “Hay una pérdida de calidad de vida de la sociedad -respondió-. Cuando ves los índices de mayor concentración de la riqueza, de una distribución inequitativa entre capital y trabajo, cuando eso genera mayor pobreza e indigencia -más allá de los índices del Indec-, cuando ves los síntomas de reacción de la sociedad, no vemos una explosión social sino una implosión social.”
El gobernador añadió que, en el ámbito de las familias, aparece una mayor cantidad de problemas, como la salud mental, vinculado a las adicciones pero también con la desaparición de “la mesa familiar”. “No solo es comida, sino también encuentro. Tiene que ver con generar una mejor calidad de las relaciones humanas. Eso se perdió y las relaciones personales hoy están cada vez más exasperadas”, opinó.
“Ese mensaje lamentable de violencia y odio, que no solo baja a nivel nacional sino también es una efecto internacional, de ver al que piensa distinto como a un enemigo, está generando una calidad social de relaciones personales que no lleva a buen camino. El mayor ordenador social es el trabajo. Cuando haya menos trabajo, va a haber más crisis social”, concluyó.
La discusión sobre Ingresos Brutos
Ziliotto se refirió en la entrevista al impuesto a los Ingresos Brutos que perciben las provincias. “Es uno de los impuestos más discutidos, muchas veces desde el desconocimiento”, afirmó. “Los u$s 12.000 millones que perdimos las provincias equivalen a un tercio de lo que recaudamos en IIBB. Por eso claramente tiene que haber un compromiso de las provincias, en el marco de un nuevo acuerdo federal, a bajar tributos en la Argentina”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que con todas las responsabilidades que Nación delegó en las provincias, hoy es imposible que reduzcan impuestos. “Claramente tenemos una estructura tributaria que hoy no podemos achicar, porque hoy tenemos las responsabilidades”, dijo.
-Nación pone especial énfasis en el equilibrio fiscal.
-La Pampa es sinónimo de equilibrio fiscal: nació con equilibrio fiscal y nunca lo perdió. Es lógico, es el ABC de la administración y de las finanzas públicas, privadas y familiares. Vos no podés gastar más de lo que recibís, pareciera que estamos discutiendo la curvatura del círculo.
-En cuestiones impositivas, el Gobierno machaca contra provincias y municipios por IIBB y otras tasas. ¿Cómo ve esta discusión?
-Cuando uno analiza la distribución de la carga tributaria de cualquier sector económico, ve que, como mínimo, la carga principal es del Gobierno nacional. Cuando se plantea que el gran problema del desarrollo de la Argentina son los «gastadores seriales» de los gobiernos provinciales, se olvida de que somos los que ponemos el hombro en darle respuesta a la sociedad. El Gobierno nacional plantea como una gran medida haber bajado la presión impositiva, el 94% la soportaron las provincias y los municipios. Se bajaron alícuotas o regímenes que tienen que ver con impuestos coparticipables. Las retenciones siguen al mismo nivel que cuando ingresó el Gobierno nacional. El impuesto al cheque no se tocó. Son recursos que son exclusivos de Nación
LA ARENA