Mientras Patagonia, Cuyo y el NOA concentran miles de millones de dólares en energía y minería, el eje histórico de Buenos Aires pierde protagonismo. El cambio de matriz productiva reabre el debate sobre el federalismo y deja expuestas tensiones políticas y económicas.

Y esto porque la Argentina de Milei está cambiando. Y no es solo un cambio económico: es también un cambio geográfico del poder productivo.

Durante décadas, el país funcionó con una lógica centralista donde Buenos Aires concentraba decisiones, inversiones y desarrollo. Pero hoy, ese esquema empieza a mostrar fisuras. Los datos son contundentes: las grandes inversiones ya no están en el centro, sino en el interior profundo.

Un giro que incomoda

Según un relevamiento del IERAL, las regiones que lideran el nuevo ciclo económico no son las históricas:

  • Patagonia: USD 12.284 millones en inversiones (Vaca Muerta como motor)
  • Cuyo: USD 10.146 millones (minería metalífera en San Juan)
  • NOA: USD 7.705 millones (litio, con fuerte presencia de Salta)
El nuevo mapa productivo argentino: inversiones récord en el interior y el por qué del malestar porteño

En contraste, la región Centro —incluida Buenos Aires— queda bastante por detrás en volumen y protagonismo productivo.

Este desplazamiento no es menor. Implica que el flujo de dólares, empleo y desarrollo empieza a salir del AMBA y a instalarse en provincias que históricamente estuvieron relegadas.

El potencial de cada región 

Como se puede ver, Patagonia lidera el ranking nacional de inversiones anunciadas con un total de u$s12.284 millones. El fenómeno está explicado principalmente por Neuquén y Río Negro, donde se concentran proyectos de shale oil, shale gas e infraestructura asociada al desarrollo de Vaca Muerta. La región se consolida así como el principal destino de inversiones energéticas del país, en un contexto en el que la producción no convencional ya funciona como uno de los motores más dinámicos de la economía argentina. Cuyo aparece en segundo lugar, con anuncios por u$s10.146 millones. En este caso, el protagonismo corresponde a San Juan, impulsada por proyectos vinculados a minería de cobre y oro. Mendoza también aporta inversiones relevantes, asociadas a energía y modernización de refinerías.

El NOA completa el podio, con u$s7.705 millones en inversiones anunciadas. Allí el eje está puesto en el denominado triángulo del litio. Salta se destaca por la cantidad de proyectos productivos, Catamarca por sus iniciativas mineras y Tucumán por el peso de la agroindustria. Sin embargo, el propio informe advierte que la minería del litio, pese a demandar montos elevados de capital, tiene una generación de empleo directo más moderada que otras actividades. Por eso, el desafío pasa por ampliar la red de proveedores, servicios, logística y capacidades técnicas alrededor de los proyectos.

La Región Centro, relegada al 4to lugar habiendo sido históricamente la número 1, registra u$s4.894 millones, con un perfil más diversificado. Buenos Aires concentra inversiones en fertilizantes e industria siderúrgica, mientras que la Ciudad de Buenos Aires capta proyectos vinculados a real estate y tecnología. El NEA, por su parte, aparece con el menor volumen de inversión total, u$s2.658 millones, pero con un rasgo distintivo: su capacidad de generar empleo a partir de proyectos de menor escala relativa, especialmente en forestoindustria.

Energía y minería: el nuevo poder

El corazón de este cambio está en dos sectores clave: energía y minería.

  • Vaca Muerta redefine el mapa energético
  • El litio posiciona al NOA en el escenario global
  • El oro y la plata empujan exportaciones récord

Solo en el primer trimestre de 2026, las exportaciones mineras alcanzaron USD 2.409 millones, un récord histórico y un 158% por encima del promedio de los últimos 15 años.

El litio cuya producción alcanzó niveles históricos ya explica el 22% de las exportaciones mineras, con proyectos en Salta, Jujuy y Catamarca que siguen expandiéndose.

Salta, en el centro de la escena

Dentro de este nuevo mapa, Salta deja de ser periferia para convertirse en protagonista.

La provincia no solo concentra proyectos de litio, sino que empieza a construir algo más importante: un ecosistema productivo vinculado a minería, logística, servicios y proveedores. Sumado al oro que ya exporta y el potencial vinculado al cobre, esto genera un recelo en otras provincias, sobre todo del centro, que no tienen ese potencial .

Eso sí, el desafío sigue siendo claro: no quedarse solo en la extracción, sino generar empleo, industria y valor agregado local.

El trasfondo: ¿fin del centralismo?

Este reordenamiento también tiene una lectura política.

Durante años, el modelo argentino giró en torno a Buenos Aires. Pero hoy, con las inversiones volcándose al interior, aparece una tensión inevitable: ¿qué pasa cuando el poder económico deja de estar concentrado en el mismo lugar de siempre?

Ahí aparece el malestar. Sectores vinculados al centralismo histórico ven cómo:

  • Se redistribuyen los recursos
  • Se fortalecen provincias productivas
  • Se redefine el peso económico del país

Y en ese contexto, no son pocos los que leen parte de las críticas al rumbo económico actual también desde esa incomodidad.

Un cambio que recién empieza

Lo que muestran los datos es que el cambio ya está en marcha, pero no está cerrado.

Porque si bien las inversiones están llegando, todavía quedan desafíos clave:

  • Infraestructura (rutas, energía, transporte)
  • Capacitación laboral
  • Desarrollo de proveedores locales
  • Estabilidad normativa

El verdadero test no será cuánto se invierte, sino cuánto de ese crecimiento queda en las provincias. El cambio ya empezó. Las inversiones anunciadas, los resultados empresarios y el récord exportador minero muestran que los recursos naturales vuelven a ocupar un lugar central en la estrategia económica argentina. El desafío ahora es que ese ciclo no se agote en mayores exportaciones, sino que se traduzca en empleo, industria, tecnología, infraestructura y desarrollo regional y no concentrado sólo en Buenos Aires.

informatesalta.com.ar