La Secretaría de Minería publicó solicitudes para los cateos “Pepe”, “Lola”, “Maylen” y “Puka”, ubicados en el Departamento General Roca. En conjunto, las áreas superan las 39.600 hectáreas y marcan un nuevo movimiento exploratorio en una zona históricamente asociada al petróleo.
Río Negro volvió a mostrar movimiento administrativo dentro de su mapa minero. En el Boletín Oficial provincial del 18 de mayo de 2026, la Secretaría de Minería publicó una serie de edictos vinculados a nuevas solicitudes de permisos de exploración para sustancias minerales de primera categoría en el Departamento General Roca.
Las presentaciones fueron realizadas por EDHIPSA y corresponden a cuatro cateos identificados como “Pepe”, “Lola”, “Maylen” y “Puka”. Todos se ubican en el Distrito Minero Alto Valle, con Catriel como localidad próxima.
El dato es relevante porque amplía la mirada sobre la actividad minera provincial. La agenda minera de Río Negro suele estar asociada principalmente a la Región Sur, con proyectos metalíferos como Calcatreu y distintos desarrollos exploratorios en carpeta. Sin embargo, estos edictos muestran que también existen movimientos formales en el norte provincial, en una zona históricamente vinculada al petróleo y al gas.
Cuatro cateos en el Alto Valle
El primero de los permisos corresponde al expediente 50.120-M-2025, bajo el cateo “Pepe”. Según el edicto, EDHIPSA solicitó un permiso de exploración sobre una superficie de 9.830,30 hectáreas, ubicada en el Distrito Minero Alto Valle, con localidad próxima Catriel.
El segundo trámite corresponde al expediente 50.121-M-2025, identificado como cateo “Lola”. En este caso, la solicitud alcanza una superficie de 9.971,43 hectáreas, también en el Departamento General Roca y dentro del mismo distrito minero.
El tercer expediente es el 50.122-M-2025, denominado cateo “Maylen”. La solicitud presentada por EDHIPSA comprende 9.823,68 hectáreas, nuevamente en el Distrito Minero Alto Valle, con Catriel como referencia territorial.
El cuarto trámite corresponde al expediente 50.123-M-2025, bajo el cateo “Puka”, con una superficie solicitada de 9.993,15 hectáreas. Al igual que los anteriores, se trata de una solicitud de exploración para sustancias minerales de primera categoría.
En conjunto, las cuatro solicitudes superan las 39.600 hectáreas bajo trámite exploratorio. No se trata todavía de una explotación minera ni de una autorización para producir, sino de una instancia inicial del procedimiento minero: el pedido para explorar, relevar información y determinar si existe potencial geológico de interés.
Qué significa un permiso de exploración
Un cateo minero es una autorización para investigar el subsuelo en una superficie determinada. Permite realizar tareas de prospección y exploración, pero no implica por sí mismo que haya una mina en desarrollo ni que exista una explotación aprobada.
La publicación en el Boletín Oficial forma parte del procedimiento legal. En los edictos, la autoridad minera ordena el registro y las publicaciones correspondientes de acuerdo con el artículo 27 del Código de Minería y el artículo 70 del Anexo I de la Ley Q Nº 5702. También establece que el peticionante debe acreditar la publicación dentro de los plazos previstos, bajo apercibimiento de caducidad de derechos.
Además, la Secretaría de Minería dispone la notificación a los propietarios superficiarios informados por la Gerencia de Catastro de la Agencia de Recaudación Tributaria. Este paso permite poner en conocimiento a los titulares de tierras alcanzadas por las solicitudes y dar continuidad formal al expediente.
Una señal dentro del nuevo mapa productivo
La aparición de estos cateos no debe leerse como un proyecto minero en marcha, sino como una señal temprana de interés exploratorio. En minería, la exploración es el primer eslabón de una cadena larga: antes de hablar de inversión productiva, construcción, empleo o exportaciones, se necesita conocer el recurso, estudiar su viabilidad técnica, ambiental y económica, y atravesar los procedimientos administrativos correspondientes.
Para Río Negro, este tipo de movimientos suma información al nuevo mapa productivo provincial. La provincia viene impulsando una agenda minera más activa, con proyectos en distintas etapas y un interés creciente por ordenar el potencial geológico disponible.
En ese contexto, los cateos en la zona de Catriel abren una línea de seguimiento para Energía 360: qué minerales se buscarán, qué tareas se realizarán, qué rol tendrá EDHIPSA y cómo se integrará este movimiento con la planificación minera provincial.
La particularidad territorial también importa. Catriel es una localidad históricamente asociada a la actividad hidrocarburífera. Que aparezcan solicitudes mineras en su zona de influencia permite observar una posible diversificación de la agenda extractiva del norte rionegrino, en paralelo al crecimiento de la actividad no convencional y al nuevo rol de la provincia en la logística energética.
La publicación oficial, por ahora, deja una foto concreta: EDHIPSA pidió cuatro permisos de exploración para sustancias minerales de primera categoría en el Alto Valle. El próximo paso será seguir el avance administrativo de los expedientes y conocer si esos cateos derivan en trabajos de campo con resultados geológicos relevantes