SOLICITADA
Entendemos que existen reclamos legítimos que deben ser escuchados. Sin embargo, el derecho a manifestarse no puede implicar afectar el derecho de los demás a circular, trabajar y producir.
Tanto la Constitución Nacional como la Constitución Provincial garantizan la libre circulación. Todos tenemos derechos, pero su ejercicio debe realizarse de manera responsable y respetando la convivencia social.
El impacto de estas interrupciones es mucho más profundo de lo que parece. En la economía real no se trata solo de demoras circunstanciales: se alteran procesos productivos, se encarecen los costos logísticos, se afectan compromisos comerciales y se debilita la confianza necesaria para sostener inversiones y empleo a largo plazo.
Las economías regionales, el comercio, el turismo y toda la cadena de proveedores y trabajadores vinculados a la actividad productiva son especialmente perjudicados por estas situaciones. Detrás de cada interrupción hay trabajadores, transportistas, pequeños emprendedores, estudiantes y familias que ven afectada su vida cotidiana y sus posibilidades de desarrollo.
En el contexto actual que vive la Argentina, donde resulta fundamental fortalecer el empleo local, Catamarca necesita consolidar una industria y una red de proveedores competitiva, capaces de crecer, generar oportunidades y construir valor agregado para toda la provincia y el país. Para ello, es indispensable transmitir previsibilidad, diálogo y condiciones que permitan sostener el crecimiento en el tiempo.
La Provincia atraviesa hoy una oportunidad histórica vinculada al desarrollo minero, energético, turístico y productivo. Aprovecharla implica el compromiso de todos los sectores para construir Catamarca con más empleo e inversiones para las futuras generaciones. En este sentido, los conflictos dañan nuestra credibilidad y seguridad jurídica, haciéndonos perder oportunidades frente a otras regiones y provincias.
Por todo ello, hacemos un llamado al diálogo y a la búsqueda de consensos entre el Estado, las empresas, los trabajadores y la sociedad civil, entendiendo que el camino para resolver los conflictos debe ser siempre el entendimiento y la convivencia pacífica