A cuatro meses del deslizamiento del cerro Hermitte que destruyó viviendas y cambió para siempre la vida de cientos de familias del barrio Sismográfica, vecinos volvieron a manifestarse este lunes frente al Municipio de Comodoro Rivadavia para exigir respuestas concretas sobre su futuro habitacional.

La concentración se realizó en la esquina de Moreno y Rivadavia, donde familias afectadas llegaron con carteles y banderas para reclamar definiciones sobre las viviendas prometidas y denunciar el deterioro emocional, económico y sanitario que atraviesan desde el derrumbe ocurrido el 18 de enero.

“La sensación es la misma que hace cuatro meses atrás: tristeza, angustia y enfermedades”, resumió una de las vecinas afectadas, en diálogo con Seta TV. Contó que perdió gran parte de la vivienda donde vivían siete personas, entre ellas su hijo con discapacidad. “Mi casa no era una casita. Eran tres casas unidas, con tres baños. Todo quedó destruido. Hoy estamos alquilando y se hace muy difícil porque no es lo mismo adaptar otro lugar para una persona que no tiene movilidad”, explicó.

A 4 MESES DEL DERRUMBE DEL CERRO HERMITTE VECINOS RECLAMAN FUERA DE LA MUNICIPALIDAD

Según relató, el impacto del desastre también golpeó fuertemente la salud mental de los vecinos. “Yo me enfermé, me agarró urticaria y estoy yendo al psicólogo y al psiquiatra de forma particular. Hasta falleció un vecino”, expresó.

La mujer cuestionó además algunas de las propuestas oficiales para relocalizar a las familias afectadas. “Queremos una vivienda rápida, pero que no nos digan que no va a tener gas o que son casas para diez años. Mi casa me llevó casi 30 años hacerla. Todos acá levantamos nuestras viviendas con esfuerzo”, sostuvo.

Los vecinos rechazaron además las versiones que ponen en duda la situación legal de los terrenos. “No vengan a decir que somos usurpadores. Nosotros pagamos, hicimos conexiones legales, teníamos todos los servicios y fuimos regularizando todo con el municipio”, afirmó.

Reclamos por las viviendas y el sistema de puntaje

Gabriel, uno de los referentes barriales, explicó que una de las principales preocupaciones es el sistema de scoring que se utilizará para asignar las viviendas construidas en Próspero Palazzo.

“No estamos de acuerdo con algunos puntos del puntaje. Aunque tengas los puntos necesarios, eso no te asegura la vivienda”, cuestionó. También denunció que iniciar acciones judiciales contra el municipio podría perjudicar a quienes reclaman una casa. “Creemos que hacer un juicio es un derecho y no debería afectar a nadie”, planteó.

El referente señaló además que el subsidio para alquileres resulta insuficiente frente a los nuevos aumentos y remarcó el desgaste emocional que atraviesan las familias. “El desarraigo es enorme. La gente no puede más. Perdimos el trabajo de muchos años. Acá nadie mandaba albañiles; las casas se hicieron entre todos, con esfuerzo y con indemnizaciones”, expresó.

Otro de los vecinos que participó de la movilización aseguró que la falta de definiciones concretas agrava la incertidumbre a medida que se acerca el invierno. “Ya pasaron cuatro meses y no hay ninguna novedad concreta. Somos casi 300 familias y hay gente muy mal psicológicamente”, advirtió.

También expresó reparos sobre las viviendas construidas en Palazzo. “Las fui a ver con mi hijo y no me siento seguro. No pretendo tener la casa que tenía antes, pero sí un lugar cómodo, donde pueda tomar unos mates afuera o guardar el vehículo”, sostuvo.

Mientras esperan una reunión con autoridades municipales, los vecinos advirtieron que continuarán movilizándose hasta obtener respuestas claras sobre cuándo podrán volver a tener un hogar.

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