Una minera canadiense ya perfora en Chubut por uno de los mayores yacimientos de uranio

Las primeras tareas de exploración ya comenzaron en uno de los proyectos de uranio más grandes de Argentina y volvieron a instalar el debate minero en Chubut. La empresa canadiense Jaguar Uranium inició trabajos en el área Guanaco, dentro del proyecto Laguna Salada, luego de obtener la autorización ambiental necesaria para avanzar sobre el terreno.

Sergio Bustos

Jaguar Uranium comienza la exploración.

El movimiento marca el desembarco formal de la compañía en una zona que desde hace décadas aparece bajo seguimiento geológico por la presencia de uranio y vanadio. La firma apunta ahora a confirmar el potencial del yacimiento y acelerar estudios sobre un paquete de más de 230.000 hectáreas ubicado en territorio chubutense.

La autorización fue otorgada por el Gobierno de Chubut tras la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental correspondiente a la etapa exploratoria. Según informó la empresa, el permiso llegó antes de los tiempos previstos y eso permitió adelantar el cronograma de actividades en campo.

Dentro del proyecto Laguna Salada, el sector Guanaco aparece como una de las áreas prioritarias. Allí existen antecedentes de mineralización cercana a la superficie y registros históricos obtenidos en trabajos anteriores realizados tanto por la Comisión Nacional de Energía Atómica como por empresas privadas desde la década del 70.

La compañía canadiense prevé desplegar estudios geofísicos, perforaciones exploratorias y toma de muestras superficiales. También avanzará con apertura de caminos internos y la instalación de campamentos vinculados a las tareas técnicas previstas para los próximos meses.

Uno de los factores que despierta interés en el proyecto es la profundidad relativamente baja en la que aparece gran parte del mineral detectado. Según la empresa, esa característica podría reducir costos de exploración y eventualmente facilitar una futura explotación respecto de otros desarrollos subterráneos más complejos.

El avance del proyecto ocurre además en un contexto internacional favorable para el uranio. La reactivación de programas nucleares en distintos países y la necesidad de contar con fuentes energéticas de bajas emisiones volvieron a empujar la demanda global del mineral.

En ese escenario, Argentina aparece nuevamente dentro del radar internacional por sus reservas aún poco explotadas. Jaguar Uranium busca posicionarse sobre esa expectativa y acelerar trabajos en áreas con antecedentes geológicos ya conocidos, donde exista posibilidad de definir recursos en plazos relativamente cortos.

La minera también aseguró que cuenta con respaldo financiero para sostener campañas de exploración durante los próximos años. La firma fortaleció recientemente su situación económica tras una salida a bolsa y ahora intenta consolidar proyectos considerados estratégicos dentro del mercado del uranio.

Aunque la autorización vigente alcanza únicamente a la etapa exploratoria, el inicio de actividades reabre una discusión histórica en Chubut sobre minería y aprovechamiento de recursos naturales. El movimiento de Jaguar Uranium vuelve a colocar al uranio en el centro de una agenda que mezcla desarrollo económico, energía y debate político

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