El arribo de exalumnos con indumentaria pesada y calzado de seguridad confirma el impacto económico que generan las obras del oleoducto y la planta de gas licuado en una zona históricamente aislada.Sierra Grande (Foto: EFE/ Juan Macri)
El movimiento comercial en el corredor céntrico de la localidad registra modificaciones visibles en los horarios de finalización de los turnos laborales. El descenso diario de cuadrillas de operarios jóvenes provistos de indumentaria térmica y calzado de seguridad interrumpió la histórica quietud de las calles, transformando la fisonomía de un pueblo acostumbrado a ver pasar la riqueza por la cinta asfáltica de la Ruta Nacional 3. El ingreso efectivo de camiones con equipamiento pesado hacia los predios de desarrollo energético comenzó a movilizar las economías de escala, marcando el inicio de un período de empleo estable que altera los hábitos de consumo de los residentes.
La transformación de las variables productivas coincide con una histórica reactivación en los tendidos de servicios públicos esenciales indispensables para contener la expansión demográfica. En los despachos oficiales se concretó la apertura de sobres para la licitación de dos o tres cisternas de agua con una capacidad individual de 2.800.000 litros, una infraestructura diseñada para erradicar definitivamente los recurrentes problemas de suministro. Estas obras de almacenamiento a gran escala, postergadas durante décadas por las administraciones provinciales, buscan garantizar la sustentabilidad del recurso hídrico tanto en el casco urbano como en el área turística de Playas Doradas.
La ubicación geográfica de Sierra Grande, emplazada a escasos 30 kilómetros del límite interprovincial con Chubut, la mantuvo durante décadas en una situación de aislamiento administrativo al no quedar integrada de manera formal a las regiones económicas tradicionales. El distrito no formaba parte de los presupuestos destinados al corredor andino, la línea sur o los valles costeros, operando como un territorio desvinculado de las prioridades de inversión pública. El actual despliegue de las redes de transporte de hidrocarburos rompió esa dinámica marginal, posicionando a la comuna como un polo de atracción de inversiones que demanda la adecuación urgente de sus prestaciones básicas.
Las transformaciones en el tejido social y económico son analizadas de cerca por los encargados de la planificación comunitaria interna, quienes intentan acoplar la actividad extractiva con el desarrollo de opciones de esparcimiento receptivo. En diálogo con el programa «El Quinto Poder» por #LA17, el secretario de Turismo, Cultura y Deportes de la municipalidad, Roberto «Tato» Luzarreta, describió la mutación del escenario laboral: “Estamos en una época bastante, podría decir, increíble para Sierra Grande con esto que se está generando con el oleoducto y la posibilidad de que se instale la planta de gas licuado muy cerca. Así que estamos en una época de grandes cambios”.
La planificación de las áreas de esparcimiento comunal contempla la puesta en marcha de un dispositivo de integración social en el polideportivo municipal, diseñado para atenuar las asimetrías de rango que impone el nuevo mercado de trabajo industrial. Las autoridades coordinan la proyección de los partidos del campeonato mundial en pantalla gigante, promoviendo un espacio de acceso libre donde los operarios y la población general compartan el espacio con sus propios elementos de recreación. La meta es consolidar un punto de encuentro que diluya de forma transitoria los roles de jerarquía laboral mediante la celebración colectiva en los sectores populares.
La estrategia de diversificación incluye también el diseño de circuitos recreativos de corto alcance aprovechando la cercanía del cordón serrano, ubicado a escasos 530 metros de las oficinas del centro urbano. Las cuadrillas municipales trabajan en el trazado de un anillo de circulación ciclística que demanda una hora y quince minutos de recorrido a través de sendas periféricas muy bien conservadas por tratarse de los caminos de mantenimiento del gas y del agua. El despliegue de estos recorridos requiere la concertación de acuerdos de paso con los propietarios de los campos privados, cuyos patios internos son atravesados por los trazados vecinales.
El desarrollo de la cartelería técnica informativa para los senderos autoguíados sufrió contratiempos operativos debido a las contingencias meteorológicas que afectaron la región durante el último fin de semana. El proyecto de señalización, que contempla tramos específicos para avistaje de flora y fauna, trekking, bicicletas y observación astronómica, fue diseñado de manera íntegra por los graduados del instituto técnico superior con orientación en turismo de la localidad. La instalación de las estructuras físicas en los accesos de las montañas debió posponerse temporalmente a la espera de una ventana de estabilidad climática que permita el trabajo de las cuadrillas de exalumnos.
La meta de la conducción municipal es estructurar un vademécum de servicios estables que retenga el flujo de viajeros vehiculares que transitan por el corredor atlántico hacia destinos consolidados como Puerto Madryn o Las Grutas. Las autoridades locales buscan formalizar un registro de prestadores independientes especializados en actividades subacuáticas aprovechando las condiciones naturales de la línea de marea de Playas Doradas, donde la inmersión directa permite el contacto con especies como meros y cabrillas. La intención es que las agencias privadas inscriban sus horarios de guiada para dar autonomía a la oferta vacacional de la comuna durante todo el año.
La concreción de estos programas de uso público demanda una modificación en las dinámicas de participación ciudadana, promoviendo que los residentes se involucren de forma directa en el financiamiento y cuidado de los senderos. El gabinete de la intendencia mantiene reuniones semanales con las juntas vecinales para coordinar la presentación de proyectos conjuntos que superen el rol meramente asistencial de las dependencias estatales locales. El éxito de la transición económica de Sierra Grande permanece sujeto a la celeridad con la que se completen las cisternas de agua antes de que el inicio de la temporada estival presione sobre las redes de distribución domiciliaria