Noche de Intendentes

Noche de Intendentes
Rosario se convirtió en el epicentro de uno de los encuentros más importantes del país, donde hoy culminará la denominada “Noche de los intendentes”, que reúne a más de 350 intendentes llegados de todos los rincones del país, desde las grandes ciudades capitales hasta los municipios más pequeños del interior profundo. Se trata del encuentro anual de la Red de Innovación Local, que agrupa a intendentes de distintos partidos políticos y provincias bajo una premisa común: que los municipios son el nivel de gobierno más cercano a la gente y, por eso mismo, el que más puede transformar la vida cotidiana de los ciudadanos. El encuentro anual es su momento de mayor visibilidad: una oportunidad para poner en común experiencias, comparar resultados y trazar una agenda compartida para las ciudades argentinas. Hay cuestiones comunes a todos, como los temas de higiene, infraestructura y movilidad, que son problemas básicos de cualquier ciudad en el mundo; y también grandes desafíos, como los cambios demográficos en la organización de una sociedad, el futuro del empleo y el desarrollo productivo.

En el marco el evento, se va a realizar un encuentro del Consejo Federal de Intendentes (Cofein) donde se trabajarán temas ligados a la asignación de los recursos nacionales. Argentina tiene el problema de que cada vez le traslada a las ciudades más responsabilidades. Cada vez las ciudades asumen más funciones y al mismo tiempo pierden recursos, lo cual los lleva a una encrucijada transversal a cualquier ideología política, tanto que se reconoce como una de las mayores preocupaciones del momento. Junto con los jefes comunales, habrá gobernadores, legisladores nacionales, ministros, representantes del sector privado, empresarios, periodistas, académicos y organizaciones de la sociedad civil.  La actividad de la Noche de los Intendentes se completa el Día de las Ciudades.

Lamentablemente, el momento impone la queja a los proyectos, y los intendentes profundizarán sus reclamos conjuntos hacia el gobierno de Javier Milei. Para ello, el denominador común fueron las críticas hacia la Casa Rosada por el recorte de fondos y el retiro de Nación de distintos servicios y programas que hoy deben sostener las administraciones locales. Uno de los puntos centrales es la pelea por el impuesto a los combustibles líquidos. Los intendentes vienen planteando desde hace meses que las ciudades reciben una porción mínima de esos recursos pese a hacerse cargo del mantenimiento urbano, la infraestructura vial y buena parte del sistema de transporte. El Gobierno responde con un discurso repetido y habla de “degenerados fiscales”, ante lo cual aparecen distintas variantes. Desde una redistribución más federal de esos fondos hasta modificaciones más profundas sobre el esquema tributario. La idea de los alcaldes es construir volumen político detrás de ese reclamo, entendiendo que la discusión excede a los partidos. Y efectivamente es así, porque quienes pagan las consecuencias son los vecinos de cada lugar.

El Esquiú.com

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