El RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) se presentó como la gran llave para abrir la puerta a los dólares que Argentina necesita. Con la promesa de dar beneficios impositivos y seguridad jurídica por 30 años, el Gobierno nacional busca que desembarquen proyectos gigantescos en minería, energía y tecnología. Pero, a medida que los números empiezan a aparecer, la realidad para Mendoza es menos optimista de lo esperado.

Pese a las expectativas que generó este sistema en el sector empresario, los datos actuales muestran que Mendoza recibiría menos del 1% de las inversiones totales que se tramitan bajo este nuevo esquema. Mientras el grueso de los capitales apunta al litio en el Norte o al gas y petróleo en la Patagonia, la provincia mendocina parece estar quedando fuera del radar de los grandes jugadores internacionales.

Los números del RIGI

Según el detalle presentado por el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, durante la presentación del informe de gestión en la Cámara de Diputados de la Nación, por el momento se han presentado 34 proyectos en el RIGI. Entre todos -sumando aprobados y en evaluación- prometen inversiones por un total de USD 99.300 millones y la generación de 144.737 empleos formales.

¿Cuánto le toca a Mendoza? La provincia recibiría dos inversiones en el marco del programa. Una de ellas ya está aprobada. Se trata del Parque Solar El Quemado, que se será desarrollado por Luz del Campo S.A. La iniciativa demandará un desembolso de USD 211 millones y empleará a 384 personas, entre trabajadores directos e indirectos.

El segundo proyecto, San Jorge (PSJ) Cobre Mendocino, aún está siendo evaluado por el Gobierno nacional. En concreto, la Minera San Jorge S.A. invertiría USD 630 millones en nuestra provincia y les daría empleo a 6.300 personas, sumando las etapas de construcción y la de explotación.

Entre ambos proyectos, entonces, sumarían USD 841 millones y generarían 6.684 puestos de trabajo. No son cifras menores, sobre todo la que tiene que ver las inversiones. Para darse una idea, el mega proyecto de Portezuelo del Viento, que nunca se realizó, fue tasado en USD 1.023 millones.

No obstante, cuando se hace una comparación con el dinero que se invertirá en otras provincias, la cosa cambia bastante. Es que los USD 841 millones que Luz del Campo y Minera San Jorge invertirán en Mendoza representan apenas un 0,84% de los fondos totales que se movilizarían con el RIGI.

Otras jurisdicciones recibirán más proyectos e inversiones más significativas. Sin ir más lejos, entre proyectos aprobados y en evaluación, la vecina provincia de San Juan podría recibir inversiones por USD 30.300 millones, es decir 36 veces más que Mendoza. También se destacan por sobre el resto las provincias de Neuquén (USD 24.000 millones), Río Negro (USD 19.000 millones), Catamarca (USD 9.800 millones) y Salta (USD 8.400 millones). Entre esas cinco provincias captarán más del 90% de los fondos totales que se invertirán en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones.

Si se analizan los proyectos en detalle, se encuentra que la mayoría pertenecen al petróleo (principalmente en Vaca Muerta) y la minería, dos sectores en los que Mendoza busca sumar protagonismo.

En lo que respecta al empleo, la participación de Mendoza es algo mayor. Los 6.300 puestos de trabajo que generarán los dos proyectos de inversión que se desarrollarán en la provincia representan el 4,6% del total (144.737 empleos). Aún así, nuestra provincia está lejos del impacto en el mercado laboral que tendrían otras jurisdicciones. Un solo proyecto de San Juan (Vicuña), generaría trabajo para 31.700 personas, aunque se trata de una de las iniciativas que está en evaluación.

Lo que ya está confirmado

Los números mencionados hasta el momento tomando en cuenta el total de proyectos presentados en el RIGI, pero el escenario cambia para Mendoza si sólo se evalúa lo que ya está confirmado.

Hasta acá, el Gobierno ha aprobado 14 proyectos de inversión en el marco del RIGI. Entre todos suman USD 27.760 millones y un total de 44.408 puestos de trabajo. En lo que respecta a Mendoza, sólo se ha dado el “ok” al Parque Solar El Quemado, que demandará USD 211 millones y empleará a 384 personas.

De ahí se desprende que la participación confirmada de Mendoza dentro del RIGI es de apenas el 0,76% en el monto a invertir y de 0,86% en el total de empleo a generar.

Es muy diferente la situación para otras provincias. Río Negro, por ejemplo, ya tiene dos proyectos aprobados que suman poco más de USD 18.000 millones en inversiones y crearán 3.944 puestos de trabajo. La provincia patagónica lidera por lejos el ranking de participación sobre los proyectos aprobados. Sólo podrá ser superada por San Juan y Neuquén en el futuro, pero sólo si se aprueban una serie de iniciativas que están en evaluación.

Los números podrían cambiar en el futuro cercano, teniendo en cuenta que el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, anticipó que en las próximas semanas algunas empresas presentarán nuevos proyectos en el RIGI, por un monto cercano a los USD 40.000 millones. Es decir que el total de inversiones comprometidas podría ser cercano a los USD 140.000 millones.

El propio Caputo confirmó que uno de los nuevos proyectos será presentado por Chevrón, por una suma cercana a los USD 10.000 millones. No se han dado a conocer detalles del resto de las iniciativas, pero según fuentes extraoficiales, la mayoría se concentrarían en la zona de Vaca Muerta y en las llamadas “provincias mineras”. Una vez más, Mendoza quedaría relegada.

La duda, a partir de este escenario, es qué rol jugará Mendoza en la economía nacional a partir de ahora. Si bien no hay estadísticas oficiales actualizadas, las mediciones privadas sugieren que Mendoza perdió peso en la economía nacional en las últimas décadas, pasando de representar poco más del 4% del PBI nacional a principios de siglo, a sólo el 3,3% en 2024. La llegada masiva de inversiones multimillonarias a otras provincias podría acelerar ese proceso, desplazando a la economía mendocina a un segundo plazo.

El dato positivo es que las dos provincias que más inversiones captarían dentro del RIGI (San Juan y Neuquén) son vecinas de Mendoza, lo que podría provocar un “efecto derrame” positivo en la economía local. Eso sí, será fundamental que tanto el sector público como el privado elaboren estrategias que permitan aprovechar ese apalancamiento, desarrollando actividades y formando nuevos profesionales que se complementen con el desarrollo productivo de las provincias limítrofes.