El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el Gobierno nacional para atraer capitales y promover proyectos estratégicos en Argentina, ya concentra inversiones por más de USD 93.000 millones. Sin embargo, el mapa elaborado por MAP Latam deja un dato contundente para la Patagonia: Chubut no tiene ningún proyecto aprobado ni tampoco iniciativas en evaluación dentro del esquema nacional.
Según el relevamiento, actualmente existen 36 solicitudes vinculadas al RIGI: 13 fueron aprobadas, una rechazada y 22 permanecen en evaluación. Las inversiones se concentran principalmente en minería, petróleo y gas, energía renovable, infraestructura logística e industria pesada, con fuerte presencia en provincias del NOA, Cuyo y Vaca Muerta.
La minería aparece como el principal motor del régimen. San Juan, Salta, Jujuy y Catamarca reúnen la mayor parte de los proyectos vinculados al litio, cobre, oro y plata, sectores impulsados por la creciente demanda internacional de minerales estratégicos. En San Juan sobresalen emprendimientos de cobre de escala mundial como Vicuña, impulsado por Lundin y BHP, con una inversión estimada en USD 18.100 millones, y Pachón, de Glencore, con USD 9.533 millones. También figuran Los Azules, Veladero y Gualcamayo, vinculados a la producción de cobre y oro.
En Salta y Jujuy predominan los proyectos de litio, orientados al abastecimiento de baterías para electromovilidad y almacenamiento energético. Allí aparecen iniciativas como Rincón, de Río Tinto, por USD 2.744 millones; PPG, de Ganfeng, por USD 4.245 millones; y Cauchari Olaroz, con USD 1.241 millones. Catamarca también suma inversiones vinculadas al litio y al cobre, entre ellas Agua Rica, de Glencore, con USD 3.806 millones.
Otro de los grandes polos del RIGI es Vaca Muerta. Neuquén concentra multimillonarias inversiones ligadas al petróleo y al gas no convencional. Entre los proyectos destacados aparecen Bajo del Choique-La Invernada, de Pluspetrol, por USD 12.240 millones; RDA, de Pampa Energía, por USD 4.522 millones; además de oleoductos, gasoductos y obras de infraestructura para ampliar la capacidad de producción y exportación energética.
Río Negro también ocupa un lugar clave gracias al megaproyecto GNL Hilli Episeyo, de Southern Energy, que prevé una inversión de USD 15.156 millones para la producción y exportación de gas natural licuado. En Buenos Aires se destacan proyectos industriales y energéticos vinculados a siderurgia, parques eólicos y producción de fertilizantes, mientras que Santa Fe suma inversiones en infraestructura ferroviaria y portuaria.
En ese contexto, la ausencia de Chubut resulta llamativa. La provincia posee recursos naturales y sectores estratégicos que encajan plenamente dentro de los objetivos del RIGI, como petróleo, gas, energía eólica, minería y actividad portuaria. Sin embargo, no logró hasta ahora incorporar ningún emprendimiento al régimen nacional, ni siquiera en etapa de evaluación.
El contraste con provincias vecinas es evidente. Mientras Neuquén y Río Negro avanzan como protagonistas de la nueva ola de inversiones energéticas y mineras, Chubut permanece completamente fuera del mapa de los grandes proyectos promovidos por Nación. La situación abre interrogantes sobre las condiciones de competitividad provincial, la falta de iniciativas empresariales presentadas y el impacto del marco político y regulatorio local en la llegada de inversiones.
Por ahora, el mapa del RIGI muestra un centro de gravedad claramente ubicado en el norte minero y en Vaca Muerta, mientras Chubut sigue sin participación en uno de los programas económicos más importantes impulsados por el Gobierno nacional